¿Hay diferencia entre este acto y la dejadez, la desidia voluntaria de los que asumen la responsabilidad de gobernar el país?

¿Cuántas vidas cuesta despedir equipos completos de profesionales en el Hospital Posadas, por mencionar un caso?

Mencionar a los que perderán oportunidad de sobrevida por falta de medicamentos, acceso a tratamiento, trasplantes por enfermedades crónicas o irreversibles, ¿es redundante?

¿Qué costo tendrá en dolencia y sufrimientos evitables, desnutrición, adicciones, suicidios… la oleada de despidos en las fábricas cerradas por la apertura importadora?

¿Alguien contabiliza (además de los conductores y guardabarreras traumatizados, los bomberos y médicos que deben recoger los restos) los abuelos y abuelas que se tiran al tren por no poder seguir sin medios ni apoyo?

¿Todo ello es repudiable? ¿ Es condenable? ¿Por quién? ¿Por los mismos que miran con indiferencia familias enteras viviendo en la calle?

Haber elegido de forma mayoritaria como presidente a un ser mínimo y monomaníaco es resultado de muchos fracasos, pero fundamentalmente de una sociedad rota por su clase dominante, propietaria y dirigente, que abandonó desde su origen la voluntad de construir un país, no digamos ya una patria o una nación soberana.

De ahi para abajo, los equipos y tripulaciones de bombardeo se forman con mercenarios dispuestos a defender cualquier plan que permita ser parte del furgón de primera o segunda clase, de un viaje hacia quién sabe dónde. De seguro, a nuevos fracasos y más violencia social. Por ahora autoinfligida, como un demente que se quita las vendas que cubren heridas.

Indignarse y comentar no alcanza. Hay que juntarse, ponerse de acuerdo en las acciones y planes de salida. Es lo más difícil sin resignar lo propio, egos, sectarismos, ignorancias… con humildad, generosidad y grandeza. Luego vienen las ideas, que ejemplos hay muchos, incluso en la propia historia.

Abrazarse con fuerza en medio de los tiempos oscuros, con piedad y compasión/comprensión. Hay quien dice que «el amor vence al odio»… pero es un concepto que no se verifica: hoy predominan los perversos, pedófilos, asesinos de masas y planificadores de la codicia.

Habrá que prepararse para hacerse cargo de las ruinas, con y desde los sobrevivientes desolados.

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