Un punto muy recomendable, esta estancia cercana a San Carlos de Bariloche, perteneciente a la familia Crespo
Este paisaje se encuentra distante 20 km, aproximadamente, de San Carlos de Bariloche, adentrándose en la infinita estepa patagónica. El camino es de ripio y a partir de los meses de abril o mayo, y hasta bien entrado septiembre u octubre, se torna prácticamente intransitable, debido a las copiosas nevadas que caen en toda esa zona.
Eso no impide que si, a pesar de las dificultades, aún podemos llegarnos hasta «La Lucha», nos recibirá Doña Kela, quien con su curtida sonrisa y sus dotes innatos de guía turística local, nos hará una breve introducción a las distintas rutas de trekking que podemos surcar por la estepa. Por esas regiones, podremos realizar avistaje de cóndores, flora y fauna autóctonas y hallar formaciones rocosas como salidas de otra realidad.
Y como si esto fuera poco, al regreso de estas travesías, la misma Kela nos recibirá con exquisitas tortas fritas, con un indescriptible sabor a pioneros, a historia, soberanía y coraje.


