El próximo sábado en el marco del UFC 298 Alexander Volkanovski defenderá por sexta vez consecutiva su cinturón de campeón del peso pluma contra el georgiano Ilia Topuria, número tres del ranking, en el marco de la UFC (Ultimate Fighting Championship) que es la mayor organización de artes marciales mixtas (MMA)
Quizás sea la defensa más difícil para Volkanovski después de dominar y limpiar la división de las 145 libras durante cuatro años, por dos factores que pueden ser claves: viene de perder por un KO durísimo contra Islam Makachev en su aventura por subir de categoría y capturar el cinturón de las 155 libras, y por las habilidades que hasta ahora mostró Topuria, a saber: un boxeo brillante, poder de KO, un muy buen grappling, buena lucha y un ground and pound muy intenso.
Volk no perdió nunca hasta ahora en las 145lbs. desde que está en la UFC y sus habilidades son innegables; un volumen de golpeo mucho mayor al de Topuria, aunque con menos poder de KO y un grappling imponente, al punto de que en la primera pelea con Makachev soportó en el piso y ¡en la espalda!, a uno de los mejores pisos de la UFC, eso sumado a su experiencia de cuatro años en el top luchando y superando a cinco rounds a los mejores (Max Holloway dos veces, Brian Ortega, Yair Rodríguez y Chang Sung Yun) lo hacen aún uno de los mejores peleadores libra por libra.
Por todo ello, es difícil ir contra Volkanovski y no darlo como favorito, aún contra un animal con ropa como Ilia Topuria que para más llega invicto, tiene nueve años menos y viene con la confianza por las nubes, declarando en cada ocasión que puede que él sea la evolución de las artes marciales mixtas, una versión superadora de Volkanovski, que va a noquearlo en el primer round y ya proyectando sus defensas de un cinturón que todavía no ganó en los hechos pero ya visualiza suyo.
¿Soberbia?, ¿Sólo confianza? Topuria no debería soslayar a un campeón como Volkanovski. El australiano tiene todas las herramientas para ganar esta pelea y, si no viniera de perder por un nocaut tan brutal, nadie duraría en darlo como favorito. Pero no son los hechos: decidió mal, tomó la revancha contra Makachev de último aviso, con sólo diez días de preparación y eso, contra el número uno libra por libra, lo pagó muy caro.
Solamente pasaron tres meses desde esa derrota, muy poco tiempo de recuperación y eso justifica las dudas sobre el estado de Volk, pero si todavía resuena en su cabeza esa patada que le apagó las luces, solamente Volk lo sabe, hace unos días su entrenador, el maestro Eugene Bareman, dijo que él no quería que Volkanovski aceptase esa revancha a corto aviso y que si hubieran tenido un campamento de normal de tres meses, hubieran vencido a Makachev, y hoy Topuria no tendría nada que hacer en su chance por el campeonato. El mismo Volk sostiene lo mismo y habla de “darle un baño de humildad” a Topuria que “le enseñe que hay niveles” y le sirva de lección para el futuro.
Como sea, va a ser una pelea histórica. Por el contexto, por las habilidades de los dos, y porque si Volkanovski vence no habrá dudas de que es el mejor peso pluma de la historia, y terminaría con el hype de un Topuria que pareciera tener todo para ser una estrella, quizás hasta con el brillo mediático de un Connor McGregor.
Es el león joven Topuria, con todo el brillo en los ojos de quién viene por el mando y, en caso de ganar, se encumbraría. Tiene con qué Ilia, no hay dudas, pero salvo la pelea con Emmett, no se probó a cinco rounds con los leones del top, a los que venció Volkanovski y por eso quien esto escribe, voy con Volkanovski, por historia, por skills, por experiencia y porque sin tanto ruido alrededor, siempre, al menos en su categoría, es el que termina la pelea con la mano en alto…

