Un pastor con olor a oveja se nos va físicamente, pero se queda para siempre en el corazón del pueblo de Morón
La mañana fresca pero de cielo límpido otorgó el merecido marco de nítidas tonalidades celeste-azuladas para que la comunidad católica de Morón y alrededores, se acerquen masivamente a expresarle su cariño en la última despedida a Raúl Roberto Trotz, entre lágrimas y prolongados aplausos, como queriendo regalarle un abrazo del alma en el epílogo de su hermosa y comprometida vida.
Llegado el mediodía, el Obispo Jorge Vázquez presidió junto a sacerdotes y el pueblo de Morón la misa exequial y la posterior sepultura de los restos del Padre Raúl en la Ermita de Nuestra Señora del Buen Viaje.
A su momento, el Obispo Jorge Vázquez evocó el recuerdo de su arribo a la Diócesis de Morón, “Raúl era un grande a partir de su sencillez, un grande que nos enseñó realmente a ser curas. Hablabas con él y salías animado” y mencionó que fue el propio Trotz quien le dio la bienvenida, y le dijo “Esta es tu tierra… y yo quiero decirles, que lo asumo plenamente. Esta es mi tierra, a la cual quiero servir. Los quiero mucho” cerró en medio de emociones que desbordaban a lo largo y a lo ancho del bello templo histórico.
Cuando un pastor cuida bien a su rebaño, recibe en devolución el cariño y la confianza de éstos, y se transforma en un sentimiento perdurable. Es la victoria del caminar juntos pensando en términos de realización en comunidad, y no el sendero tan en boga del individualismo, lleno de promesas pero sin una mano fraterna que se tienda en el momento indicado.
Trotz fue un sacerdote que, en su capítulo final en esta tierra, recibió un adiós multitudinario, que mueve la fibra íntima de cualquiera, y que desde donde él esté ahora, pudo contemplar, cual nueva victoria de su prolongada prédica, tener a la inmensa mayoría del abanico político, social y cultural de la región, unidos en comunidad para prodigarle el sentimiento colectivo de amor por aquel que acompañó a miles, durante décadas ,con el poder de su palabra y la indestructible potencia de su ejemplo ético cotidiano.
Un poco más sobre vida y obra de Raúl Trotz
Monseñor Raúl Roberto Trotz, nació en la ciudad de Buenos Aires el 10 de enero de 1941.
Tras su finalizar sus estudios en el seminario fue ordenado sacerdote el 14 de agosto de 1966, estando al frente de varias Parroquias de la –en aquel entonces- extensa Diócesis de Morón, desempeñándose –entre otras- en Ramos Mejía (Nuestra Señora del Carmen), Haedo (Sagrada Familia) y desde 1988 fue nombrado por Monseñor Justo Laguna (Obispo de Morón) como Párroco de la Catedral Basílica de Morón “Inmaculada Concepción del Buen Viaje”, hasta el año 2016 en que Monseñor Luis Guillermo Eichhorn, lo nombró al frente de la parroquia Virgen de las Flores de Morón, donde venía desempeñándose hasta hoy.
Identificado y comprometido con los valores del Concilio Vaticano II, además de su tarea pastoral se destacó por su actuación en las causas sociales y de derechos humanos, lo que llevó a que el Honorable Concejo Deliberante de Morón, lo declarara en 2017, Ciudadano Ilustre.
En 2018 el actual Obispo de Morón, Monseñor Jorge Vázquez, lo nombró Párroco Emérito de la Iglesia Catedral Basílica y Parroquia de Nuestra Señora del Buen Viaje, en reconocimiento a su destacada labor al frente de la casi tricentenaria parroquia moronense.
Fue Vicario General de la Diócesis, Vicario diocesano de la Cultura, titular del Departamento de Cultura de la Diócesis, Director del Museo de la Catedral, asesor nacional de la Liga de Madres de Familia, Presidente de la Fundación Moseñor Oscar Vicente Vetrano y miembro del Consejo de la Fundación Universidad de Morón, lugares que lo llevaron a participar de seminarios, congresos, charlas y exposiciones.
De una lúcida visión de la realidad, volcó su pensamiento en escritos y artículos, que lo llevaron a ser un hombre de consulta y protagonista de entrevistas radiales y televisivas.
Tras una enfermedad que lo venía aquejando desde hace unos años falleció este jueves 11 de julio a los 82 años de edad.
Desde lejos, entre el suave arrullo de las copas de los añosos árboles que engalanan nuestra Plaza San Martín, nos llega abrazado a lejanas memorias, una voz, tan retórica como simpática, tan pedagógica como esencial: es la voz que se queda para siempre en la memoria de sus fieles, es la voz del hombre de fe, que acaba de ganarse su merecido paso a la inmortalidad.
Compartimos la conversación posterior que mantuve con el colega Manuel Garrido en su audición «El Cronista Suburbano» que se emite por FM 100.3 La Siglo (Morón), en referencia a la partida física de Raúl Trotz.



