En el marco de la crisis que no le da tregua a los bolsillos, las expectativas no son buenas entre los comerciantes.
Argentina se encamina a parecerse a Alemania o a Irlanda, cuando ninguno de nosotros siga vivo en este mundo. Mientras tanto, la realidad social, financiera, laboral y cultural cotidiana sigue su sendero, cada vez con mayores privaciones mientras unos pocos realizan la mayor transferencia de riquezas a sus bolsillos de la historia en este país.
En tal contexto, llega el Día de la Niñez, y tanto supermercados como jugueterías lanzaron ofertas y descuentos, para tratar de hacer una diferencia favorable, en el marco de una caída estrepitosa en el consumo y por ende, en la producción y la capacidad operativa que implica pérdida de fuentes de trabajo a granel.
Se preve que el gasto promedio por artículo para el próximo Día de la Niñez rondará los $45.500 en un marco de caída de precios reales y con promociones en base a fuertes descuentos y cuotas sin interés para fortalecer la oferta.
Vale señalar que el precio de los juguetes se incrementó más de 240% en un año, y en los locales estiman que en medio de la crisis económica y con bolsillos ajustados, las ventas serán inferiores para este Día de la Niñez.
Si bien el aumento está por debajo de la inflación interanual, los consumidores deberán apostarán por buscar ofertas y descuentos. La inflación, el aumento del dólar y la especulación de los comerciantes y proveedores de insumos impacta muy fuerte en los precios y se aguarda una fuerte caída interanual en las operaciones de muchos rubros. Un trabajo de la consultora INDECO estima una baja del 19,7% en ventas.
Mientras tanto, compramos pochoclos y esperamos el gran desenlace: veremos qué sucede primero: si llegamos viajando en cohete hasta Japón, tras 1 hora de trayecto por el carril rápido de la estratósfera, o si Argentina llega a semejarse económica y estructuralmente al antes mencionado país teutón.
