En un encuentro de trámite muy cambiante, Deportivo Morón volvió a caer visitando al Bohemio de Villa Crespo, y ya disputadas 28 fechas, la numerosa hinchada de los del oeste parecen resignarse a continuar sumando puntos pero ya las expectativas de una mejoría sustancial en el volumen de juego de esta versión 2024 del conjunto ahora dirigido por César Monasterio, parece remota e incluso una quimera.

El primer tiempo de la desapacible noche porteña encontró a Morón tomando la iniciativa en los primeros minutos del partido, pero hacia la mitad del período, Atlanta emparejó el juego y terminó mostrando mayor empuje que el visitante. De todos modos, todo acabó en un lógico 0 a 0, esperable a esta altura de las circunstancias entre dos equipos que han venido deambulando casi toda la temporada en la zona media-baja de la tabla de posiciones. El vestuario los recibió para reafirmar conceptos y corregir errores, sin mucha tela para cortar en cuanto al pobre desarrollo del juego ofrecido en esa etapa.

Un pelotazo en contra

El segundo tiempo arrancó con similares características y nivel. Hasta que a los 7 minutos llegó el único gol, tan sencillo como evitable: Un centro poco comprometedor, anunciado, encontró las dudas del arquero Rojas para salir, sumado a las dudas y desconcentración del zaguero central, Agustín Gómez, éste quiso «cerrar» y lo único que hizo fue introducir el balón en su propio arco, con un sutil cabezazo que dejó sin reacción al arquero.

Demasiada colaboración fortuita como para que Atlanta no pudiera capitalizarlo con un triunfo sin demasiado esfuerzo.

El momento exacto en que Gómez cabecea y convierte su autogol

Luego se sucedieron los cambios, el intento vertiginoso de Morón por alcanzar el empate (¡Qué gol se perdió Romero, solo delante del arco rival!) y algunas réplicas de Atlanta. Pero ni uno ni otro consiguió modificar el tanteador.

Para el local, ahora tras acumular dos victorias consecutivas, quedó a ,4 puntos de las posiciones de reducido, mientras el gallo -que no gana desde hace 5 fechas- está a 10 puntos del último clasificado. La mecha es corta, las fechas pasan, y ese objetivo parece poco probable de ser alcanzado.

Matemáticamente todavía nada está dicho, pero viendo la performance del primer equipo en esta derrota frente al bohemio, todo hace pensar que los ahora dirigidos por Monasterio han quedado a un paso, nuevamente, de terminar la última parte del certamen jugando… por nada.

Mientras tanto, el próximo domingo su hinchada esperará con más ansias que nunca, lo que acaso se pretenda para «salvar la temporada» de algún modo: Vencer en el clásico a Almirante Brown, de muy pobre presente pero siempre duro en esta clase de partidos, cuando Morón lo reciba ante una multitud en el Nuevo Francisco Urbano, desde las 13:40 hs.

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