No es un misterio a esta altura del torneo: Deportivo Morón juega cada vez peor, y esta tarde cayó como local por la mínima diferencia ante un Almirante Brown que llegaba tras una semana de honda crisis deportiva e institucional
Los clásicos se ganan, según reza el saber popular dentro del mundo del fútbol. Y en medio de una mala temporada, ambos equipos buscaban, de algún modo, «salvar el año» con un resultado favorable. Para el caso de la visita, jamás habían logrado llevarse los 3 puntos del Nuevo Francisco Urbano. Pero siempre hay una primera vez… y ese es un axioma también irrefutable.
Un primer tiempo en el cual el gallo salió con todo, especialmente durante el primer tramo del partido, erigiéndose como el protagonista del clásico, con más empuje que ideas (una constante a lo largo de la temporada).
Parecía que podía dárseles a los dirigidos por César Monasterio. Gastón González estuvo cerca de abrir el marcador con una buena media chilena muy bien resuelta por el buen arquero Martínez. Situación que hubiera significado no sólo la apertura del marcador, sino el gol de la fecha. Pero no pudo ser. Y más allá de intenciones sin claridad, se fue la primera etapa con un Morón que, en líneas generales, había sido ligeramente superior a los de Isidro Casanova.
«Aquella me dio amarguras… y el amor, una traición». Arranca la segunda etapa
Ya en el arranque del período final, cuando todo hacia prever que el local podía profundizar lo realizado durante la primera etapa, y aspirar seriamente a quedarse con los 3 puntos, vino la jugada que el siempre polémico pero excelso pie de Brian Fernández, clavó en el arco defendido por Rojas con una soberbia definición. 1 a 0 casi desde los vestuarios. A remar contra los nervios en aumento y la habitual impotencia ofensiva del gallito.
Así las cosas, ese gol fue suficiente (al igual que sucedió contra Atlanta), para modificar el desarrollo de la historia. De ahí en más, Almirante cuidó el resultado y pudo aumentar de contra, y Morón con empuje pero sin ideas, trató de buscar el empate, aunque fallando -al igual que en los últimos 10 partidos- en la puntada final de una manera ya más que alarmante, disputadas 29 fechas.
Festejó Almirante y apagó su propio incendio luego de una semana muy dura para los dirigidos por el Indio Bazán Vera.
El gallo nuevamente fracasó ante su gente, y ahora se vendrán fechas complicadas en los próximos 9 partidos.
La próxima será el domingo venidero en la ciudad de Santa Fe, en el mítico «Cementerio de los Elefantes» cuando visite ni más ni menos que a Colón, uno de los animadores del certamen y con la obligación de pelear por el ascenso.

