En su visita a Mar del Plata, Deportivo Morón fue goleado de modo inapelable por Aldosivi: 3 a 0 y otra vez una batería de incertidumbres en una pésima temporada
Lo señalamos algunas semanas atrás. Y lamentablemente debemos rubricar aquel diagnóstico: Salvo muy puntuales actuaciones, como la de la semana pasada que trajo algo de respiro al plantel y al cuerpo técnico, lo cierto es que desde hace varios meses, el Deportivo Morón juega cada vez peor.
Errores básicos en todas sus líneas. El torneo ya se aproxima a su desenlace, y con 32 partidos disputados y varios entrenadores a lo largo de la presente temporada, se sigue sin entender con claridad a qué juega Morón. Está claro que jamás se logró reemplazar la salida del delantero Rescaldani, en el arco se otorgan constantes ventajas que suelen ser capitalizadas por los rivales (por caso, el segundo gol de los del puerto marplatense, tras un inexplicable rebote muy corto que deja el arquero Rojas, para que el goleador rival apenas tenga que rematar al gol, y no es la primera ni la segunda vez en este torneo que se otorgan ventajas por el estilo, que cuestan goles y puntos), frágil en los retrocesos defensivos, con muy escasas ideas para generar avances claros y creativos hacia el arco rival… los desacoples se multiplican, y la resultante de todo ello, son los magros 35 puntos que acumula, producto de 8 triunfos, 11 empates y 13 derrotas. Números fríos que son para preocupar seriamente, tanto en lo que respecta al presente del equipo como a las perspectivas de cara al armado estructural del plantel para la próxima temporada.
Por caso, Aldosivi tampoco llegaba bien, a pesar de estar en los puestos más encumbrados, acarreaba 6 partidos sin conocer la victoria, con una repentina anemia ofensiva. Pero todo se le simplificó a los 4 minutos de iniciado el partido, cuando una mala entrega en mitad de campo de un volante del gallito, permitió una corrida de Alan Sosa, coronada con un remate fortísimo que se clavó en el ángulo superior izquierdo de Rojas. A partir de allí, el local «acható» el juego, Morón intentó con lo que puede, y salvo alguna esporádica situación clara, como una que no supo definir correctamente un delantero local al filo de la finalización de la primera etapa, el partido deambuló durante los primeros 45 minutos en una mediocridad pareja aunque con el marcador ya inclinado hacia el «tiburón».
El segundo tiempo arrancó como un calco del primero, con la inestimable colaboración del arquero visitante: Centro con escasa oposición desde el lateral derecho combado hacia el segundo palo, cabezazo, Rojas que otorga un rebote muy corto y deja la pelota mansa en el área chica, para que Elías Torres tenga tiempo de acomodarla y clavarla arriba. 2 a 0, con sólo 4 minutos disputados del segundo tiempo… y la certera intuición de que ya era cosa resuelta, conociendo los antecedentes de Morón a lo largo de esta temporada.
Morón fue al frente, y a los 11 en otro contraataque, fórmula similar, centro desde la raya por el costado izquierdo de la defensa del gallito, la cachetea rechazando Rojas, y la pelota llega a los pies nuevamente de Elías Torres, que sólo tiene que empujarla para estampar el 3 a 0, con más de 35 minutos aún por delante.
Para la estadística quedan algunos ataques que encabezó Morón con profunda vergüenza deportiva, y que encontraron una y otra vez la sobria presencia del arquero Carranza, que a sus 43 años sigue demostrando solvencia para colaborar con su equipo en la sumatoria de puntos y en transmitir seguridad a la línea defensiva de los del puerto. Y también para la estadística quedan algunos esporádicos avances del local, que podrían haber estirado aún más las diferencias. Dio toda la impresión que Aldosivi «sacó el pie del acelerador» muy temprano, porque de lo contrario, seguramente estaríamos teniendo que escribir la crónica de un resultado aún más abultado en contra de los dirigidos por César Monasterio.
Morón necesitará hacer borrón y cuenta nueva, ya que aún restan 6 fechas por disputarse y tiene la obligación profesional y ética para con su hinchada de brindar los mejores espectáculos posibles y sumar la mayor cantidad de puntos. Con el objetivo trazado de llegar al reducido, totalmente sepultado, y la «zona roja» de la tabla de posiciones lo suficientemente lejos, es de esperar que tras esta goleada padecida en «La Feliz», haya serios replanteos de cara a lo que resta por jugar, para que al mismo tiempo, el entrenador pueda encontrar una base titular y al menos, recupere cierta idea de juego que había comenzado a ensayarse los 2 partidos anteriores.
Dejamos el resumen del partido para quienes no hayan tenido acceso a verlo


