El Deportivo Morón no logra levantar cabeza y cayó por 2 a 1 ante Mitre de Santiago del Estero, en un partido que dejó al descubierto los graves problemas defensivos del equipo local. A los 15 minutos, el “Gallito” ya perdía 2 a 0, con goles de David Romero y Kevin Luna para el conjunto santiagueño, que sigue estirando su racha invicta a 11 partidos.
La paciencia de la hinchada llegó a su límite en la primera mitad. Todo comenzó con el clásico «Movete Gallito, movete», seguido rápidamente por «Jugadores, la c** …» y el desgarrador «Nosotros alentamos, y ustedes nos cag…». Los reclamos no pararon ahí, con «La camiseta del Gallo se tiene que transpirar» resonando en todo el estadio mientras la defensa de Morón hacía agua y sólo la falta de puntería de Mitre evitaba una goleada antes del descanso.
Al final del primer tiempo, el equipo se fue al vestuario en medio de una lluvia de silbidos. En el entretiempo, el descontento se trasladó hacia la dirigencia, y el estadio resonó con el cántico «La comisión, la comisión, se va a la…**», en señal de protesta contra la gestión de la directiva, reflejando el malestar general que se vive en Morón.
En el segundo tiempo, los cambios introducidos por el técnico local parecían darle un aire distinto al equipo. Aunque sin demasiada claridad, el Gallo se fue al frente con más empuje que ideas. A los 12 minutos, Mariano Bracamonte logró el descuento con un remate lejano que contó con la complicidad del arquero de Mitre. Este gol encendió una pequeña esperanza en los hinchas, pero el equipo siguió sin generar situaciones de verdadero peligro.
Mitre, bien ordenado, supo aguantar las embestidas de Morón y manejar los tiempos del partido. A pesar del ímpetu del local, no hubo demasiadas situaciones claras, y una doble atajada de Rojas evitó lo que podría haber sido el 1-3 definitivo. Con el paso de los minutos, la ilusión del empate se fue diluyendo, y el conjunto santiagueño, dirigido por Mario Sciaqua, se llevó los tres puntos, acercándose a los puestos del reducido.
Para Morón, el panorama es desolador. Con cinco fechas por delante, lo único que queda es intentar cerrar el torneo de la manera más digna posible. Aunque ya no haya chances de pelear por nada, los hinchas solo pedimos un poco más de entrega en la cancha y, sobre todo, ganar el clásico contra Nueva Chicago para terminar el año con la frente en alto.
