«Como curas, algunos con la presencia, otros en diferentes ámbitos, no podemos ni queremos ser indiferentes a esa injusticia. Jesús nos lo echaría en cara, y nuestra conciencia no nos dejaría en paz. Que ayer hayan golpeado y gaseado a jubiladas y jubilados supuso golpear y gasear a algunos de nuestros compañeros que estaban allí. Duele ver a miembros del pueblo obedecer a la orden del pecado antes que a la orden de Dios, duele ver a algunos golpeando y gaseando a sus abuelos y a sus hermanos. Como curas allí estuvimos. Allí estaremos, porque creemos que allí está Jesús: en cada abuelo sin remedios, en cada abuela sin alimentos, en cada anciana sin abrigo, en cada anciano sin casa. Y porque allí está Jesús, creemos que no lo debemos buscar en los templos sino en las plazas, no en sacristías sino en los rostros ajados por la edad y el maltrato. Lamentablemente no esperamos otra cosa del gobierno, pero si esperamos que muchos miembros de las fuerzas de seguridad recuperen la conciencia, una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla, por eso repetimos en nombre de Dios, ¡cesen la represión!»

Grupo de Curas en opción por los y las pobres

Por c2002403

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