Abuelas de Plaza de Mayo volvió a hacerlo. Encontró al nieto 140, quien de esa manera, pudo alcanzar la restitución de su verdadera identidad
Las Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron la restitución del nieto 140, hijo de Graciela Romero y Raúl Metz, secuestrados en 1976 en Cutral-Có. Ella estaba embarazada de cinco meses. Estuvieron en el centro clandestino “La Escuelita”, donde se produjo el parto en abril de 1977. Su hija Adriana, por entonces de un año, fue criada por sus abuelos y sostuvo la búsqueda. Graciela y Raúl continúan desaparecidos
El hombre de 48 años ya se encontró con su hermana Adriana, que lo buscó durante décadas. La invencible presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto entró del brazo de Adriana Metz al escenario de la Casa por la Identidad. La muchacha no dejaba de sonreír y se frotaba los brazos, como si tuviera que cerciorarse de que no estaba soñando. Había encontrado a su hermano, nacido en un campo de concentración de Bahía Blanca, después de décadas de búsqueda.
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo dijo que el hallazgo del Nieto 140 era un bálsamo para seguir a pesar de las circunstancias que marca un gobierno que busca arrasar con las políticas de Memoria, Verdad y Justicia. “Una vez más, la verdad arrasadora vuelve a imponerse al olvido y florece la identidad. Todavía falta encontrar a 300 nietos y nietas apropiados durante el terrorismo de Estado. Sigamos siendo ese país que iluminó al mundo en el camino de la memoria. Luchemos para que la verdad no se apague”, reclamó Carlotto.
Desde el semanario Huellas, compartimos la infinita emoción por estas gigantescas victorias de la Verdad por sobre el encubrimiento, la mentira y el crimen.
