“No puedo ver  tanta mentira organizada, sin responder con voz ronca, mi bronca, mi bronca”… Los versos de la canción de Pedro y Pablo recobran validez vital en los tiempos que corren.

Pudo haber sido una explosión del justo reclamo provincial frente a los desaguisados permanentes del gobierno central. Lo cierto es que todo comenzó a salir a la luz con el reclamo de la provincia de Chubut: «Si no envían recursos, no entregaremos petróleo ni gas». La “diplomática” respuesta del  Presidente, no se hizo esperar: una andanada de insultos por X (ex twitter) al gobernador. Respuesta redondeada luego por el Gobierno hablando de «plan de extorsión» y de «amenaza chavista».

Los gobernadores patagónicos se plantaron frente al gobierno nacional. En un comunicado en el que se presentan como representantes de “Las provincias unidas del sur», explicitan que: “»Si no envían recursos, Chubut no entregará su petróleo y su gas». “Hoy la provincia del Chubut está padeciendo las represalias que se anunciaron luego de que cayera el tratamiento de la Ley Ómnibus”.

Se puntualiza que en el mes en curso, el Ministerio de Economía de la Nación le ha retenido, de manera ilegal, 13.500 millones de pesos; lo que representa más de un tercio de su coparticipación mensual. Se fundamenta en que la situación fue llevada adelante de forma ilegal. “El gobierno nacional retuvo los fondos destinados al Fondo Compensador de las tarifas del transporte público. Son recursos procedentes del impuesto a los combustibles y tienen una asignación específica. Sólo una ley podría disponer otro destino, y sin embargo se retuvieron”.

En un acto por el aniversario de Comodoro Rivadavia, el gobernador Ignacio Torres dijo que: «Si para el miércoles no nos quitan la pata de encima, no va a salir un barril más de petróleo de Chubut para la Argentina». El documento emitido luego, contó con las firmas de los gobernadores Claudio Vidal (Santa Cruz), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro).

Se sumó el apoyo del resto de los gobernadores: Axel Kicillof, de Buenos Aires, Martín Llaryora, de Córdoba; Gerardo Zamora, de Santiago del Estero; Gildo Insfrán de Formosa; Ricardo Quintela, de La Rioja. Pero el golpe de knock out comunicativo fue dado por  los gobernadores de Juntos por el Cambio con el texto que emitieron en conjunto: «el Gobierno Nacional debe cumplir con la Constitución y enviar urgentemente los recursos coparticipables que le pertenecen a la provincia (de Chubut)». Lleva la firma de Jorge Macri (CABA), Leandro Zdero (Chaco), Gustavo Valdés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Poggi (San Luis) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe).

El reclamo de las provincias es justo y válido, pero se topan con alguien que descree de la Constitución Nacional, parece ignorar la Constitución de las provincias, tiene un concepto centralizado de gobierno por encima de lo Federal y no tiene el más mínimo criterio de comunicación.

Despreocupado por el tema, luego de reunirse ayer con el jefe de la diplomacia de Biden, Antony Blinken, el presidente Milei viajó luego a EE.UU, donde este sábado brinda una conferencia en un contexto conservador, en el que se espera tener a Donald Trump como máxima figura.

No llamaron la atención los elogios del diplomático al plan de ajuste y la obsesión permanente por el litio sudamericano.

“Para los que toman lo que es nuestro con el guante de disimular.  Para el que maneja los piolines de la marioneta universal” señalaban los versos de la canción…

Más allá del hecho en sí, quedaron expuestas verdades que parecen ser deliberadamente ignoradas por el Presidente.  Las respuestas eran tecleadas ya no directamente por Milei, sino que eran despersonalizadas a través de la Oficina del Presidente. ¿Se intenta quebrar así el Diálogo Federal?

Se sabe, aunque parece quedar dejado  de lado, que “las provincias son preexistentes a la Nación” y como reza el documento, merecen respuesta. Es por las Provincias que se formó la Nación y son sus recursos los que la Nación recibe y administra» y  “sin federalismo no existe la República Argentina como tal”. El mandato de los gobernadores surge del pueblo de sus provincias, y ellos  tienen la obligación de defender sus intereses”.

El núcleo del Gobierno festejó en enero un falso superávit. Falso, ya que se logró al costo de una reducción real del 32% en jubilaciones y pensiones, del 75% en obra pública y equipamiento (incluido el recorte en el Conectar Igualdad), del 59% en programas sociales como el Potenciar Trabajo y las Becas Progresar, del 18% en los salarios de los tres poderes del Estado, del 17% en Asignaciones Familiares, del 16% en transferencias a universidades. Y, por si fuera poco, de un recorte del 53% en las transferencias a las provincias.(Informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso).

La guerra declarada por el Gobierno central para con los gobernadores, es en realidad para con los habitantes de las provincias.  Como puntualmente también lo es contra los jubilados. Es inaudito, que un Presidente salga a decir que el sector de los jubilados es el que menos pobres tiene… ¿Cuál podría ser una interpretación racional de esa frase?  .

Veremos cómo continua esta historia…  ¿Creerá el gobierno central que puede someter a las provincias o extorsionarlas con amenazas de restricción de fondos públicos?

La entelequia que residía en el pensamiento de algunos, de que las decisiones presidenciales nos llevan a la disolución nacional, ¿Están cobrando visos de realidad?

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