Vamos por partes: La coca no se produce en Rosario. La traen a Rosario. Ingresa por las fronteras o por los ríos, o desde el aire.
Por: José “Pepe” Berra, dirigente del Movimiento Evita de Santa Fe
- Es necesario reiterar el concepto para comenzar a comprender el contexto: La coca no se produce en Rosario. La traen a Rosario. Ingresa por las fronteras o por los ríos, o desde el aire.
Las fronteras las custodia Gendarmería. Los ríos, Prefectura. Los aeropuertos, la PSA. Si estas fuerzas no pueden “controlar” sus espacios naturales ¿Por qué serían eficaces en la ciudad?
- La coca se fracciona en Rosario. Es pura tarea de Inteligencia buscar las “cocinas”.
- La coca se vende en Rosario fundamentalmente a través de los “bunkers”. Todos, absolutamente todos, en los barrios saben dónde funcionan. Muy especialmente, la policía.
- La coca es un negocio fenomenal. Según la Universidad Nacional de Rosario mueve 9 millones de dólares por mes (5 de ganancia). Al inicio de la cadena se compra en U$S, la venta al narcomenudeo es en pesos, que hay que transformar en U$S nuevamente, para volver a comprar o realizar inversiones millonarias.
Acá está el nudo gordiano. Financistas, desarrolladores inmobiliarios, agencias de autos de alta gama, políticos, jueces… todos hacen la vista gorda porque el “lavado” es parte de esa high society, ya sea por socios o por beneficiarios.
Punto aparte sería mencionar que la “dolarización” le aliviaría muchos dolores de cabeza a los narcos.
En esta cadena simplona del circuito de la cocaína, no se ve que el problema sea la necesidad de aumentar la cantidad de fuerzas de seguridad sino, más bien, de la eficiencia y honestidad de quienes tienen que investigar y reprimir el delito, en primer término, y del resto de los actores que intervienen en cada una de las fases.
Entonces, la “militarización” parece estar destinada, en el mejor de los casos, a bajar los niveles de violencia desatados y, en el peor (y me temo que sea éste el fin último) a disciplinar socialmente a los pibes pobres, morochos y de gorrita.
Pero no nos mintamos con que la movida presente tiene por finalidad terminar con los narcos.

