La administración libertaria preparó un instructivo con pasos a seguir para llevar a cabo una ola de despidos a partir de la próxima semana.
Se trata de una publicación de El Destape, que indica que estas desafectaciones tendrán lugar a partir del próximo martes 26 de marzo. El informe señala que se les comunicará a los empleados que sus contratos no serán renovados. Sin embargo, esta información será otorgada de forma verbal y no por escrito. Luego del aviso, se invitará al notificado a no asistir el día siguiente o retirarse ese mismo día de la dependencia gubernamental de la que forme parte.
El instructivo cuenta con apartados para los distintos niveles, en especial aquellos que no sean de planta permanente. Quienes reporten tareas en calidad de contratados y su renovación se de de forma anual y automática, peligran dado su caracter transitorio.
De acuerdo con las capturas de Whatsapp de fuentes periodísticas: “se procederá con el mismo mecanismo pero dos días antes del momento en que cada uno considere que deberá efectivamente desvincularse, lo que dependerá de la fecha de vencimiento de la designación”.
Sin embargo, estos pasos a seguir, salidos de la oficina del Jefe de Gabinete, Nicolás Posse, solicitan de forma explícita que en esta nueva etapa no se incluyan como nuevos empleados a dirigentes sindicales, personas embarazadas y discapacitados. También remarca el “Estar atentos a que no logren llegar al año que les brinda la estabilidad”.
El maquiavélico manual exige que se envíen en mano los listados impresos de futuros despedidos, guardados bajo siete llaves. Posteriormente se elaborará un listado de las personas que siguen y las que no siguen en cada organismo. Todas las personas que aún conserven su empleo deberán estar justificadas.
Para «que el impacto sea uno y no cunda en una agonía interminable», se prevé que esta tanda de despidos, comparable con las que ejecutó el gobierno macrista en 2016, sea única y no se contemplen más cancelaciones contractuales.


