Metáfora de época, sin duda, esta sensación de andar caminando descalzx en penumbras en un suelo pedregoso.

Parece que en la Argentina de hoy ya no hacen falta las botas de la Argentina de ayer. Ahora se hace todo «con la constitución bajo el brazo” y si me permiten la comparación, éste es un resultado del exitoso laboratorio social que se abrió paso desde el norte, curiosamente en una provincia que tiene forma de bota. Allí comenzaron los «deslizamientos” del derecho que fueron permitiendo encarcelar gente: primero Milagro Sala AÚN PRESA; luego a gente de su movimiento social, y luego a ciudadanos que se manifestaban en contra de alguna medida de ajuste del Emperador. Pero claro como pasaba allá lejos en la Puna «no pasó nada”.

Luego la escalada llegó hasta el paquete barrio de Recoleta cuando un «lobo solitario” descerrajaba un tiro (que no salió) en la cabeza de una señora que justo estaba siendo vice presidenta. Esa vez «no pasó nada” porque la figura de la señora es muy polémica.

En el medio, Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, el primero un hippie «ahogado” que aparecía en el mismo lugar que supo ser rastrillado minuciosamente por las fuerzas de seguridad «más locas del mundo” como se llamaba una saga de películas de grotesco. Fuerza policial a la que los rastrillajes nunca les salen bien, basta con recordar la tragedia de la familia que volcó su auto a unos veinte metros de la traza asfáltica, que pudo encontrar un baqueano a caballo. El segundo asesinado por la espalda totalmente desarmado y huyendo de la violencia de las fuerzas de seguridad que avanzaban con pie de plomo (literal lo del plomo y no eran pies sino balas).

En medio de todo esto la olla se iba calentando mientras los sapitos jugaban dentro.

Todo esto con el «auspicio” del poder judicial, siempre del lado ominoso de la vida, salvo honrosas excepciones. Y si entramos en ese tema, debo permitirme una licencia para apartarme del tan mentado concepto «lawfare” porque lo que busca denunciar ese concepto es la persecución judicial a determinada figura pública, pretendiendo que el ataque es dirigido personalmente. Al querer difundir ese concepto hay gente que se siente a salvo, porque cree que nunca le puede pasar. Ahí surge el discurso republicano que reza «yo no transgredo ninguna norma, a mí no me va a pasar”. Mientras tanto, las sombras avanzan y nos pisan los talones.

Preso por protestar, presa por protestar: todxs estamos caminando por la sombra, algunxs pensando que la advertencia es lanzada «para cuidarnos”, otrxs pensando que a cada paso hay un peligro. Mientras tanto, hay 16 personas detenidas en cárceles de máxima seguridad hace una semana.

Hoy a las 16.30 hay una convocatoria en plaza de mayo para manifestarse por la liberación de esas personas, que somos todxs.

No dejemos que vuelva la noche más oscura, no olvidemos la hidalguía de nuestras Madres y Abuelas que supieron hacerse ver respondiendo a la orden «circulen”, y en esas rondas nos siguen mostrando el camino, aunque vayan partiendo de a poco, nos abrazan y hasta nos empujan un poquito para adelante porque «retroceder ni para tomar impulso” 

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