Presentación a nuestra nueva sección

Queridos lectores del Diario Huellas:

Mi nombre es Martin Ayvazian y hoy tengo el honor de presentarles una nueva sección en este querido diario que estoy seguro tocará el corazón de cada uno de ustedes: «Huellas en 2×4.» Este espacio está dedicado a recorrer las huellas indelebles que el tango ha dejado en nuestra querida Buenos Aires y en todo el mundo.

El tango, con su compás de 2×4, no es sólo música; es una forma de sentir, de vivir y de contar nuestra historia. Desde las calles empedradas de San Telmo hasta los salones más elegantes de París, el tango ha sido el fiel testigo de amores, desamores, alegrías y penas. Es un espejo donde se reflejan nuestras costumbres, nuestros anhelos y nuestras luchas.

«Huellas en 2×4» se propone ser un viaje a través del tiempo, una exploración de las raíces, los grandes compositores, las orquestas legendarias, y los poetas que, con sus letras, nos han hecho vibrar el alma. Queremos que cada palabra de esta sección resuene en su corazón como lo hace un bandoneón en una noche de milonga.

Los invitamos a sumergirse en este recorrido, a descubrir o redescubrir las historias detrás de los tangos que nos han marcado y a seguir los pasos de aquellos que, con su arte, han dejado una huella imborrable en la cultura porteña y mundial.

“Lita” (“Mi noche triste”)

Pascual Contursi, poeta, cantor y guitarrero, fue el autor que escribió sus versos sobre la música del tango canción llamado primeramente «Lita», del pianista Samuel Castriota, quien lo había estrenado instrumentalmente en 1916 con su conjunto típico en el café “El protegido” de San juan y Pasco en Buenos Aires.

Pascual Contursi

Samuel Castriota

Pascual Contursi nacido en Chivilcoy, Provincia de Buenos Aires, el 18 de noviembre de 1888. En 1916 Contursi estaba radicado en Montevideo desde hacía cuatro años y allí estrenó el tango «Lita» con los versos que él adaptara. Con su guitarra de nueve cuerdas logró un grato suceso junto a otras canciones de su repertorio.

La letra de «Mi noche triste», título sobrepuesto por Gardel y por Razzano, inauguró el gran tema del abandono, el amor ausente o del amor perdido o no correspondido. Esto sería el comienzo de un amplio repertorio de tangos que siguieron con la temática del abandono, por intermedio de otros autores que fueron surgiendo y continuaron el camino señalado. También describieron otros temas costumbristas, abarcando las décadas de 1920, 1930 y 1940.

Charles Romuald Gardes o más conocido como Carlos Gardel, nacido el 11 de diciembre del año 1890 en Toulouse, Francia; secundado por los bordoneos de la guitarra del «Negro» José Ricardo y con voz de tenorino estrenó el tango «Mi noche triste» en el escenario del teatro «Empire», Corrientes y Maipú.

Carlos Gardel

Este fue todo un éxito, y en el segundo semestre del año 1917 cuando actuaba integrando el dúo Gardel-Razzano y quienes también rasgueaban sus guitarras a compás en el acompañamiento.

“Mi Noche Triste» AÑO 1917 Gardel – Ricardo (guitarra)

José Ricardo y Carlos Gardel

El 24 de abril de 1930 el «Zorzal criollo» grabó nuevamente el tango «Mi noche triste» con las guitarras de Barbieri, Aguilar y Riverol para el sello «Nacional Odeon» en Buenos Aires. Realizó una impecable interpretación muy distinta a la de 1917 con el sistema eléctrico del micrófono.

“Mi Noche Triste” Versión del año 1930

Gardel – Barbieri – Aguilar – Riverol (guitarras)

De izquierda a derecha:

Ángel Domingo Riverol, Guillermo Barbieri, Carlos Gardel y José María Aguilar

Pascual Contursi ganó mucho dinero gracias al éxito de los derechos de autor por los tangos y el teatro…

… Pero lo gastó todo pese a su vida rumbosa, sus amoríos y el turf.

En la música, a veces se nos permite plasmar lo más íntimo de nuestras emociones. «Mi noche triste» es más que una melodía: es una confesión hecha arte, un grito silencioso en medio de la oscuridad.

Cada acorde, cada verso, reflejan esos momentos en los que el corazón parece quebrarse, pero encuentra refugio en la belleza de lo efímero.

A través de esta canción, he querido capturar ese instante en el que el dolor se vuelve poesía y las palabras se entrelazan con la música para narrar lo que a veces es tan difícil decir.

Deseo que “Mi noche triste» para quien la escuche, pueda encontrar un eco en su propia historia.

Gracias por acompañarnos en este viaje. Que el tango siga siendo nuestro compañero en esta danza de la vida, y que cada nota de este 2×4 continúe dejando su marca en la historia.

¡Bienvenidos a «Huellas en 2×4»!

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