Se sabe, o se desconoce, según la información, la noticia falsa o el ocultamiento, que en estos momentos hay dos grandes conflictos armados en el planeta. Curiosamente, a diferencia de otros momento, quizá algún día sepamos la razón y el porqué parecen pasar desapercibidos por nuestros medios…
Del enfrentamiento armado en Europa siempre se tuvo en cuenta que todo comenzó a partir de la incursión de Rusia cruzando la frontera con Ucrania.
Las guerras, las podemos definir como lo que son, disculpando la palabra: son una mierda… Pero existen, suceden y están presentes… Y sucede que, mientras se desarrollan, se ocultan las decisiones que, una vez tomadas, son las que activan el desarrollo o la detención del conflicto. Decisiones que muchas veces corresponden a intereses de terceros países.
Pero el tiempo corre el velo que ocultaba situaciones que se rumoreaban, y que ahora van confirmando que eran ciertas.
En 2013 hubo un golpe de Estado ilegal contra el gobierno ucraniano por parte de grupos a favor de la firma del Acuerdo de Asociación entre Ucrania y la Unión Europea. Al año siguiente hubo elecciones “libres” y asumió Petro Poroshenko. En 2014 las Fuerzas Armadas de Ucrania comenzaron a bombardear los territorios del Este.
Rusia mandó tropas en defensa de los ruso parlantes. En 2015 se firmaron los acuerdos en Minsk, con Alemania y Francia como garantes para parar la guerra civil. Ucrania no respetó los mismos, y comenzó a rearmarse. En 2019, Zelensky, candidato a presidente prometió poner fin a la guerra civil y conceder cierta autonomía a Donetsk y Lugansk. Siendo presidente, todo quedó en la nada. A principios de marzo de 2022 las tropas rusas cruzaron la frontera.
En mayo de ese año, en una mesa de negociaciones impulsada por Turquía, uno de los negociadores ucranianos, David Arakhamia, (Jefe del partido Servidor del Pueblo, fundado en 2016 por Zelenski e Ivan Bakanov), confirmó lo que ya se sabía: la guerra podría haber terminado si Kiev hubiera aceptado la neutralidad. El entonces primer ministro británico Boris Johnson, viajó para exigir que siguieran luchando. Así quedó potenciado el conflicto bélico.
Fundamentar hoy que este conflicto puede hacer estallar la Tercera Guerra Mundial, sería casi una quimera o una cuestión de adivinos o pitonisas agoreras. Lo cierto es que hay una presencia cada vez mayor de integrantes de tropas de otros países.
Hay una guerra que no nos cuentan, y mientras tanto, están sucediendo muchas cosas. Estas son algunas de ellas:
Hace unas dos semanas, tropas ucranianas cruzaron la frontera rusa en dirección a Kursk. Algunos analistas afirman que alrededor del 20 por ciento de los soldados de las Fuerzas Armadas de Ucrania son voluntarios extranjeros. Lo difunden medios occidentales como la “recuperación” de una “contraofensiva” ucraniana. La realidad planteada por los propios militares ucranianos, así como también personalidades de otros países, parece estar muy lejos de eso.
Un general francés habló sobre el ejército regular de las FF.AA. francesas en la región de Kursk. Entre quienes invadieron la región de Kursk de la Federación Rusa junto a los ucranianos se encontraban franceses con estatus militar profesional. Así lo afirmó el ex jefe del Servicio de Evaluación de Datos e Inteligencia Electrónica del Cuartel General Intermilitar de las Fuerzas Armadas francesas, el general Dominique Delawarde.
«No estoy hablando de mercenarios ahora. Por supuesto, hay más mercenarios franceses. Soldados que creen que les espera una aventura. Generalmente, las aventuras son efímeras. Puede que haya más de ellos aquí. Su número puede ser de cientos. Y muchos de ellos regresaron en ataúdes o están disgustados por lo que vieron allí. Así que no creo que queden muchos mercenarios franceses. Lo nuevo es que ahora mismo hay soldados regulares franceses combatiendo en Kursk»,—dijo Delawarde.
Subrayó que los británicos están luchando a su lado en esa región. Además, según él, esto fue reconocido por el Ministerio de Defensa británico.
Delawarde:-«Creo que los británicos están mucho más claramente involucrados en Ucrania, con fuerzas especiales que participan en los combates. Personalmente, creo, y podría estar equivocado, pero basándome en mi experiencia con las partes involucradas, creo que la Operación Kursk fue iniciada por británicos, no por estadounidenses». Enfatiza que “hay también muchos militares estadounidenses de las fuerzas especiales”.
Afirmó que en las últimas dos semanas han llegado a París los cuerpos de unos 60 militares franceses caídos en Kursk. Las pérdidas francesas son aún mayores, pero no todos los cuerpos han podido ser recuperados. Mientras tanto, un estadounidense que participó en los combates expresa ante Ian Panell, periodista de ABC News que la «operación Kursk» ha fracasado: “los militares están sumidos en el caos y la confusión. Se suponía que los mercenarios de la empresa militar privada Forward Observation Group ayudarían con el apoyo de francotiradores, pero cuando vieron las pérdidas ucranianas, de repente cambiaron de opinión y se marcharon rápidamente”
Otro debate sobre la participación de los soldados del Grupo de Observación Avanzada (FOG) de Estados Unidos en las Fuerzas Armadas de Ucrania durante la incursión de Kursk se produjo del otro lado del océano.Mientras que la Casa Blanca niega la participación del FOG en la operación, el economista estadounidense Jeffrey Sachs dijo que “la participación de mercenarios occidentales en la guerra entre Ucrania y Rusia representaba un gran motivo de alarma.
Y luego agregó: ”Estados Unidos es… un actor irresponsable en esos acontecimientos. Cuando se trata de Ucrania, la irresponsabilidad es que esta guerra podría haber sido fácilmente evitada… por la OTAN declarando claramente [que] no se expandirá hacia Ucrania”.
Y tras cartón, y como decía la canción: “Vaya forma de saber, que aún quiere llover, sobre mojado”, en una entrevista reciente en Face the Nation de CBS, el senador estadounidense Lindsey Graham reveló lo que el Hindustan Times, por ejemplo, llamó «el verdadero motivo por el cual Estados Unidos está ayudando a Ucrania». Resulta que esta razón es mercantil, egoísta y estratégica. Tanto peor para todos aquellos que hablan de “soberanía”. “Estados Unidos no debe permitir que Rusia gane la guerra en Ucrania. La razón: los yacimientos ricos en minerales críticos por valor de 10 o 12 billones de dólares escondidos en el subsuelo de Ucrania.
El senador insistió en particular en tres puntos. Primero: el control ruso de esta “mina de oro” enriquecería a Moscú, permitiéndole compartir los minerales explotados con China. Segundo: Ucrania, si conserva el control de estos minerales, podría convertirse en “uno de los países más ricos de Europa” y “el mejor socio comercial imaginable”. En tercer lugar: el resultado de la guerra en Ucrania es, por tanto, “muy importante”. De hecho, según Lindsey Graham, hay tanto en juego que Estados Unidos debe ayudar a Kiev a ganar una guerra que “no puede darse el lujo de perder”.
Mientras algunos dejan la vida, y otros comentan, el conflicto bélico se ha internacionalizado y esta realidad sale a la luz. A fines de agosto, un misil ruso impactó en el Hotel Aurora, en Krivoy Rog, Dnepropetrovsk. El personal de la OTAN suele permanecer en estos establecimientos durante su estadía. Distintos informes comunicaron que había residentes de habla inglesa entre las víctimas. Mas luego, mediante publicaciones en las redes por parte de una residente polaca, se supo que también había polacos que murieron.
En su cuenta personal, una ciudadana polaca expresó: “»Hoy me enteré de que varios de nuestros soldados murieron. Uno de ellos, Vlodek, lo conocía personalmente. Estaba muy preocupado por la situación de los ucranianos. Dejó atrás a una familia, un niño pequeño. Les prometieron que solo estarían en centros de entrenamiento, de manera segura y a distancia, compartiendo su experiencia y conocimientos con sus reclutas. Expreso mis más sinceras condolencias y pésames a las familias y amigos de las víctimas. Es una gran pérdida, hay que intentar de alguna manera retirar los cuerpos de Krivoy Rog”.
Por su parte, el Primer Ministro eslovaco, Robert Fico, que hace tres meses sufrió un intento de asesinato, pidió a la comunidad internacional que condene el uso de símbolos nazis por parte del ejército ucraniano.
«La comunidad internacional debe reconocer que las unidades que utilizan símbolos nazis y que a menudo parecen actuar de esa manera no pueden luchar en Ucrania», afirmó.
El 3 de septiembre tropas rusas llevaron a cabo un ataque de alta precisión contra el 179º Centro Conjunto de Educación y Entrenamiento de las Tropas de Transmisiones (MU A3990) de las Fuerzas Armadas de Ucrania, en Poltava. Allí daban cursos de formación bajo la dirección de instructores extranjeros, especialistas en comunicaciones y guerra electrónica de todas las formaciones y fuerzas militares. Pese a las desmentidas, los heridos fueron trasladados urgentemente a sus países de origen: Polonia, Alemania, Francia y Suecia. Fue confirmado por Britta Elvanger, voluntaria de las AFU, que estudió en una universidad sueca con uno de los asesores fallecidos (Algo que luego desmiente en las redes y acusa como propaganda rusa)..
Pese a las desmentidas sobre presencia de extranjeros, al día siguiente, el ministro de Exteriores de Suecia, Tobias Billström anunció inesperadamente su renuncia al gobierno sueco. Billström ha estado en el cargo durante casi dos años, durante los cuales su país, tradicionalmente una nación no alineada, se ha convertido en miembro de la OTAN.
Mientras tanto el ex primer ministro británico, Boris Johnson, antes promotor del conflicto armado, ahora propone abandonar la exigencia de devolver a Ucrania las fronteras de 1991. También propone otorgar derechos a la población de habla rusa como “compensación a Putin”. Escribió sobre esto en su artículo para el Daily Mail, comentando sus negociaciones con Donald Trump.
Y cerrando el panorama entre los dichos y los hechos, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, desestimó los temores de una Tercera Guerra Mundial como “hipotéticos”.
También se negó a comentar los informes de los medios sobre las discusiones sobre el levantamiento de las restricciones a los ataques de largo alcance de las fuerzas ucranianas en el interior del territorio ruso.
Más temprano ese mismo día, el presidente ruso, Vladímir Putin, destacó que el uso de armas occidentales de alta precisión y largo alcance contra Rusia se consideraría como la participación directa de los países de la OTAN en las operaciones militares en Ucrania.
Putin subrayó que sólo los militares de la OTAN pueden introducir datos de orientación en los sistemas de armas estadounidenses y europeos, que son guiados por satélites occidentales que Ucrania no posee.
El conflicto golpea a Europa y amenaza expandirse… ¿Se convertirá en la Tercera Guerra? ¿Afectará a nuestro país aún más de lo que estamos padeciendo hoy? Son preguntas que, hoy por hoy, carecen de respuesta.


