Conversé con el Ex Soldado combatiente en Malvinas, Director del Observatorio Malvinas de la Universidad Nacional de Lanús, y gran compañero de la «casa huellera», César Trejo.

Una vez más, nos brindó un pormenorizado análisis y un recorrido histórico de las diferentes gestiones diplomáticas argentinas desde 1968 a la fecha en torno al reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas e islas del Atlántico Sur.

A lo largo de la charla, César expone de modo claro y al hueso muy duras críticas para cada una de las acciones en cada época y gobierno, que fueron desembocando en este presente de sometimiento y genuflexión absoluta hacia la corona británica por parte del actual gobierno nacional… pero que no «nace de un repollo» dicha problemática, sino que es la conclusión de un prolongado derrotero hacia dicho desenlace presente.

Un recorrido genealógico para entender nuestro presente

Señala que la Teoría de la Seducción de los Kelpers arranca allá por 1968 con el Memorándum de Entendimiento argentino-británico, donde éstos últimos manifestaron la voluntad del traspaso de soberanía en el marco de un proceso de descolonización hacia la Argentina; si bien aclararon que ello no se podía firmar sin la anuencia de los isleños. Entre 1971 y 1973 nuestro país realiza grandes esfuerzos por ganarse el favor de los kelpers; se les pone Gas del Estado, se instala YPF en las islas, se les construye el aeropuerto de Puerto Argentino, hay un acto de inauguración el 02/05/1972 con las dos banderas flameando. El estado argentino garantiza el puente aéreo, se les envían maestras, les ofrece a los kelpers la ingeniería genética de ganado ovino y bovino.

En simultáneo, recuerda Trejo, los británicos «patean para adelante» esas negociaciones y lanza la Expedición Griffith de la Universidad de Birmingham para hacer una evaluación geofísica y geomorfológica para saber cuánto petróleo hay alrededor de las Islas Malvinas. De hecho, hacen cuatro expediciones. En 1976 concretan la llamada Expedición Shackleton.

Contra toda expectativa argentina, los británicos luego tiran abajo cualquier proceso de negociación ya en aquellos años, y generan -dentro del analfabetismo político del Proceso de Reorganización Nacional, ya en el control de nuestro país- una trampa, les hacen «pisar el palito». Una vez fracasada esa política de seducción de los kelpers, es retornada por Martínez de Hoz, que viaja cinco veces a Londres a tratar de resolver, sobre todo, los negocios del petróleo. Martínez de Hoz tiene a dos protegidos, al decir de Trejo, como lo fueron Rodolfo Terragno «un supuesto radical», y Guido Di Tella, «un supuesto peronista». Justamente después de finalizado el Proceso, Terragno es ministro de Obras Públicas de Raúl Alfonsín, intenta las privatizaciones pero no las logran por falta de espalda política. Y luego, un gobierno como el de Carlos Menem, que va a firmar el tratado de «rendición incondicional». Tras lo cual concreta las privatizaciones, cuyo gran beneficiado es… Gran Bretaña. Aclara Trejo que Repsol YPF era una empresa española, España no tiene petróleo… Repsol era un «invento cosmético» de la verdadera composición de capital que privatizó YPF, que fue la British Petroleum.

Añade que, además de Menem y Domingo Cavallo, quienes operaron a tales fines fueron Néstor y Cristina Kirchner. «Y esta es la realidad», remarca César. «YPF se privatizó gracias al Presidente del Foro de las provincias petroleras, que era Néstor Kirchner. El miembro informante del Congreso de la Nación que propuso esas privatizaciones era… Oscar Parrilli» recuerda.

¿Creés que a lo largo de estas décadas, todo lo actuado por las diferentes etapas de la diplomacia argentina, solamente han generado que Gran Bretaña gane tiempo para consolidar su asiento colonial en Malvinas?

Alguien dijo alguna vez que la única verdad es la realidad. Y la realidad es que Gran Bretaña sostiene una política de ocupación colonial con un pensamiento estratégico, con una clase dirigente que defiende los intereses de la corona… mientras acá tenemos una dirigencia que evidencia que no sabe, no quiere, no puede defender el interés nacional.

Los ositos Winnie The Poo de Di Tella son la continuidad de lo que ya habían propuesto Juan Carlos Onganía, Lanusse y Martínez de Hoz. Di Tella lo hace con una brutalidad retórica absoluta, y casi ignominiosa, ahí se producen los acuerdos de Madrid I y II. Y veamos la continuidad, porque Menem hace la reforma al código minero en los 90s, y su aplicación definitiva va a ocurrir a partir del año 2003, con la llamada «Década Ganada». La mayor parte de las concesiones mineras a favor de empresas canadienses, australianas, sudafricanas y británicas se dan en la llamada «Década Ganada» del kirchnerismo. Ahí hay una continuidad y profundización de la entrega de patrimonio. El kirchnerismo tiene una retórica malvinera, nacionalista, pero ello está divorciado de los hechos efectivos que estoy describiendo -relata César- en cuanto a las concesiones al capital británico. No se tocan leyes que hacen al sometimiento argentino, como la Ley de Entidades Financieras y del comercio exterior. Luego llega Macri reeditando nuevamente la teoría de la seducción de los kelpers.

De los acuerdos de Madrid I y II al presente

Enfatiza Trejo en señalar que dichos acuerdos «son la sustancia del sometimiento de Argentina como proveedora de materias primas baratas a los intereses anglosajones. Ahora llegamos nuevamente a un gobierno que explicita su cipayismo, pero no es una novedad. Es la sexta vez que se vuelve a reincidir en una teoría que ya demostró que sólo beneficia al interés británico. Y es necesario aclarar todo esto porque después salen sectores a cacarear que ´la patria está en peligro´y todo eso pero, cuando estuvieron en el gobierno, ¿Qué hicieron ustedes en lo concreto?» dispara, sin concesiones.

Afirma que para verdaderamente aproximarse al objetivo constitucional de recuperar Malvinas, «lo que tenemos que hacer es encarecerles los costos de la ocupación, que es lo contrario de lo que vienen haciendo los sucesivos gobiernos… y eso Argentina sola no lo puede hacer. Si no actúa una política de profundización de la integración regional con Brasil, Uruguay, Chile, Perú, con todos los países del Cono Sur, no vamos a poder apretar en los intereses económicos, y esto Gran Bretaña lo sabe y por eso desarrolla una intensa diplomacia con los países de la región, para neutralizar esa posibilidad».

Escuchá la entrevista completa a César Trejo acá:

Argentina en la OTAN

Remarca Trejo para despejar toda duda, que Carlos Menem pidió ser miembro de la OTAN: Argentina entonces fue admitida como aliado extra OTAN durante la década de 1990. Y ninguno de los gobiernos que se sucedieron a posteriori, denunció la condición de aliado extra OTAN, cuando es ésta la que ocupa Malvinas con su presencia y apoyo decisivo a Gran Bretaña y sus bases militares en el Atlántico Sur.

«El actual gobierno pide ser miembro pleno. Argentina, así las cosas, cae en la incongruencia de querer ser aliado de la alianza militar que le ocupa 1/3 parte de territorio, y además nos involucramos en conflictos que no tienen nada que ver con nuestros intereses, poniéndonos como blanco de aquellos que se enfrentan con la OTAN», advierte. «Y esto a beneficio quizás, de pequeños sectores que se están apropiando, definitivamente, de la riqueza de todos los argentinos para sumirnos en la miseria a la gran mayoría entre los nuestros».

Con el fueguito calentando desde abajo

Y aún así, la esperanza. «Confío plenamente en que la inmensa mayoría de los argentinos queremos otra cosa. Creo que el sistema político que hoy se presenta es parte de este plan de saqueo colonial de Argentina. Pero veo que hay muchísimos argentinos que están luchando y bregando por otra cosa. Como dice el Martín Fierro, el tiempo es sólo tardanza de lo que está por venir. Ello será una acción decidida del pueblo argentino por su soberanía y su integración. No me ilusiono más con falsos ídolos políticos, que ya han demostrado que sólo cuidan sus intereses. La esperanza está puesta en nuestro pueblo, que es lo mejor que tenemos» concluye.

2 comentarios en ««Malvinas se convierte en un faro para demostrar nuestra situación de colonialidad»»
  1. Conocer nuestra Historia sirve para entender las escenas nacionales actuales y colocar a los actores en el lugar que corresponde a los hechos ( no a los dichos ) que ellos protagonizaron realmente, más allà de los maquillajes que usaron y siguen usando. En definitiva cobran en ventanillas separadas de los mismos bancos piratas. Excelente nota

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