El último caso, del que se habla, lo ha provocado la reciente alianza entre Google y la startup de inteligencia artificial (IA) Anthropic. Las alarmas fueron encendidas por reguladores de competencia en el Reino Unido. Todo comenzó cuando Alphabet, la empresa matriz de Google, ha invertido 2 mil millones de dólares en Anthropic, que ha desarrollado a Claude, un competidor directo de ChatGPT.El «Modo Ordenador», es una nueva funcionalidad que permite a Claude controlar un ordenador.

La Competitions and Markets Authority (CMA), está recopilando información para determinar si esta alianza califica como una fusión que podría afectar negativamente la competencia en el mercado.  Para ello, se ha unido fuerzas con reguladores antimonopolio en la Unión Europea y Estados Unidos. Esta colaboración es crucial, ya que los desafíos que presenta la concentración de poder en el sector de la IA son globales.

En un mundo donde la IA está cada vez más presente, desde los asistentes virtuales hasta los algoritmos que controlan nuestras redes sociales, es fundamental que estas tecnologías no queden en manos de un grupo selecto de empresas. Se está hablando de un duopolio Google/Anthropic de Inteligencia Artificial del que habrá que ver su evolución, ya que nos podrán controlar e influir más de lo que ya hacen sobre nuestras vidas.

¿De qué se trata esta nueva IA de Anthropic? Pues se trata, nada más y nada menos, de que las máquinas no sólo estén entendiendo el lenguaje natural… sino que también pueden tomar el control de las herramientas más versátiles que poseemos: nuestros PCs.

La factibilidad de que una IA logre controlar ordenadores comprenderá amplísimas modificaciones en múltiples sectores. Tales como la automatización de tareas administrativas, así como también el desarrollo de software. Diferentes procesos, que en la actualidad demandan una intervención humana constante, podrán agilizarse gracias al Modo Ordenador.

Desde Anthropic explicaron el 22 de octubre de este año, que esta API podrá cambiar la forma en que interactuamos con nuestros ordenadores, ya que la IA podrá ejecutar tareas directamente en el sistema operativo. Será posible convertir prompts en comandos que el ordenador ejecuta, debido a que se ve en la demostración que la IA no para de sacar capturas de pantalla. De tal manera que las analiza y logra saber dónde está cada cosa. 

“Entrenamos a Claude para que viera lo que estaba sucediendo en una pantalla y luego usara las herramientas de software disponibles para llevar a cabo tareas”, publicó Anthropic en un blog compartido con TechCrunch. 

“Cuando un desarrollador le encarga a Claude que use un programa informático y le otorga el acceso necesario, Claude mira capturas de pantalla de lo que es visible para el usuario y luego cuenta cuántos píxeles necesita mover vertical u horizontalmente un cursor para hacer clic en el lugar correcto”.

Un ejemplo práctico se puede observar. Se escribe como promt: “Abre Starpage”. El modelo de la IA ve lo mismo que nosotros vemos en la pantalla, por lo que recorre la captura buscando el ícono de Starpage.  Cuando lo localiza mueve automáticamente el puntero del mouse hasta ese lugar. Una vez posicionado simula el clic del mouse para abrir Starpage. Tarea cumplida: Starpage está en pantalla.

Parece ser que poco a poco nos estemos acercando al momento en el que el ratón y el teclado dejen de ser los periféricos eternos.  De un modo u otro la voz será quien se imponga.

Anthropic larga esta carrera contra OpenAI desde el primer lugar de la fila para liderar el campo de la IA. Y lo hace con el lanzamiento de su nueva actualización de Claude 3.5 Sonnet y Haiku 3.5. No solo se ofrecen mejoras significativas en rendimiento.  Con el nacimiento de este proyecto, al permitir que Claude controle un ordenador, queda claro que se puede llegar a revolucionar la automatización de las tareas digitales.

Quedó demostrado, en la demostración técnica, aunque hasta ahora haya sido en un entorno aislado, la capacidad y el tipo de funciones que podrán desarrollar las PCs muy pronto.  Al igual que si fuesen un usuario humano podrán interpretar pantallas y ejecutar comandos, correguir errores, programar una web, ejecutar scripts en un servidor utilizando VS Code, y realizar múltiples acciones simultáneas

El problema o la situación de riesgo surge a raíz de que grandes tecnológicas como Google y Amazon estén inyectando capital en startups emergentes de IA.  Este accionar plantea como posibilidad cierta el logro de que estas monstruosas corporaciones consoliden su dominio en un sector que aún está en crecimiento. La problemática que dejan es que las opciones de IA disponibles para los consumidores sean controladas por un puñado de gigantes tecnológicos. Pueden llegar a monopolizar el mercado antes de que realmente haya comenzado.

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