Un día como hoy hace 113 años se votaba la Ley Sáenz Peña
No hay ninguna duda que hay leyes que dejan una huella importante en la sociedad argentina, y este es el caso de la llamada Ley Sáenz Peña.
Luego de una extensa lucha del radicalismo por incorporar derechos civiles y políticos, un día como hoy se votó en el afirmativamente el proyecto de ley que regulaba las elecciones en la Republica Argentina.
Ese 10 de febrero del lejano 1912, el senado aprobó el proyecto sobre elecciones nacionales. La misma que, promulgada el 13 de febrero y publicada el 26 de marzo de aquel mismo año como Ley Nº 8.871 fuera finalmente impulsada por el Presidente Roque Sáenz Peña, con redacción del jurista y Ministro del Interior de entonces, Dr. Indalecio Gómez.
Hay que señalar que, en ese momento histórico, estos cambios reclamados por largas luchas por la Unión Cívica Radical colocaron a la Argentina a la vanguardia en la incorporación de derechos. La incorporación de derechos siempre debe ser continua, pues surgen nuevas demandas y los contextos políticos sociales y culturales cambian.
La incorporación de esta norma daba por cumplido un viejo anhelo de la “lucha contra el fraude” que dio lugar al nacimiento de la Unión Cívica Radical. Un viejo anhelo que se hacía realidad. Más de dos décadas de abstención electoral, tres revoluciones y decenas de vidas fue el precio pagado para lograr en la Argentina el derecho al voto «secreto» con la utilización de boletas, «obligatorio» para los inscriptos en el padrón y «universal», aunque esa universalidad contemplaba únicamente a varones argentinos nativos o naturalizados mayores de 18 años con la excepción de los dementes, los mendigos, los religiosos, los miembros de las fuerzas de seguridad, los convictos y los habitantes de los territorios nacionales.
Otra lucha posterior se constituirá para lograr la universalidad: “el derecho al voto femenino” que paradójicamente en la misma fecha en la provincia de San Juan, pero quince años más tarde, será aprobado por primera vez en nuestro país.
La sanción de esta ley marcará un hito en la política nacional, y muy especialmente en el partido de Leandro Alem, quedando atrás, aunque no del todo, las “tradicionales” prácticas fraudulentas del conservadurismo argentino, que garantizaban sus triunfos electorales por medio de la intimidación de los ciudadanos hasta en los propios atrios electorales, el acaparamiento, en su mayoría por la fuerza, de libretas de enrolamiento para la suplantación de identidad o evitar el sufragio de opositores y hasta el voto de personas fallecidas por falta de padrones, entre otras artimañas.
El 31 de marzo de 1912 en Santa Fe, sería la primera prueba y puesta en vigencia de la llamada Ley Sáenz Peña, resultando electo el candidato a Gobernador de la Unión Cívica Radical, siendo electo por el 40% de los votos y el 2 de abril de 1916 Don Hipólito Yrigoyen, que había sido uno de los principales promotores de esta ley, sería consagrado como el primer Presidente argentino electo por el voto universal, secreto y obligatorio.
Y con la llegada de Hipólito Yrigoyen como el primer presidente electo por el voto popular, sería el comienzo de una nueva página en la historia y de la democracia como la conocemos hoy en día.
Costó mucho lograr los derechos del sufragio universal y obligatorio. Mantengamos vivo ese espíritu y sigamos luchando por ampliar derechos civiles.
Las normas electorales están para mejorarse y aguijonarse a los cambios sociales. Pero de ninguna manera pueden ser utilizadas y modificadas discrecionalmente. La fortaleza de la democracia, del sistema político y de la República depende de ello.
Hoy recordamos la sanción de esta norma que cambió la política, incluyó a los sectores amplios de la sociedad que se encontraban excluidos y oprimidos por el Régimen Oligárquico.
La sanción de esta ley marcó un hito en la política nacional.

