El gallo esta vez sí le regaló una enorme alegría a su numerosa hinchada, con una muy merecida victoria en el barrio porteño de Mataderos, ante el local, por un resultado que terminó siendo demasiado ajustado de acuerdo a la amplia supremacía que los dirigidos por Walter Otta demostraron durante gran parte del desarrollo del cotejo.

Entre otros beneficios de ganar este clásico ante Nueva Chicago, ahora el gallo se posiciona en un expectante lugar dentro de los equipos que clasifican al reducido por un segundo ascenso a la Súperliga. Claro está que el campeonato es muy largo y falta un largo trecho por recorrer. Pero quién les quita la ilusión a los hinchas del albirrojo del oeste, después de tamaña demostración futbolística ante el torito de Mataderos.

Los goles llegaron durante la primera etapa, a los 21 minutos por intermedio de Yair González, y posteriormente a los 39 con la concreción de Ivo Constantino. Así las cosas, Morón se iba a los vestuarios con un 2 a 0 que para cualquiera de los que observaron el desarrollo del primer tiempo, resultaba a todas luces exiguo, ya que la visita mereció irse con un par de goles más de ventaja, y a nadie le hubiera resultado sorprendente.

En la segunda etapa la tesitura no varió sustancialmente, y si bien Morón se replegó acaso en demasía, el marcador se mantuvo casi hasta último instante con dos goles de ventaja y mereciendo irse con una goleada histórica a su favor. Morón superó ampliamente a Nueva Chicago a lo largo de los 90 minutos. Y de no haber sido por la expulsión de González en el minuto 80, probablemente el local ni siquiera hubiera llegado al descuento en tiempo adicionado.

Por si todo esto fuera poco, Morón obtuvo su primer triunfo como visitante en esta temporada, acumula dos fechas sin perder y como señaláramos arriba, ya se encuentra dentro de zona de reducido.

Para Deportivo Morón fue un domingo de Pascua en plena Resurrección. La próxima fecha los muchachos de Walter Otta se las verán el sábado venidero desde las 15 horas en el estadio Ciudad de Caseros, cuando les toque enfrentar al encumbrado Estudiantes de Buenos Aires. Mientras tanto, son días para seguir festejando la gran actuación con triunfo incluido frente al clásico rival.

Compartimos el testimonio del entrenador de Morón, Walter Otta, una vez concluido el partido. Nota de Javier Vega

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