Un 22 de abril de 1985, hace ya 40 años, comenzaba el histórico proceso de Juicio a los miembros de las juntas militares de la dictadura.
Con un tribunal integrado por los Dres. Ricardo Gil Lavedra, Jorge Torlasco, Andrés D’Alessio, Jorge Valerga Aráoz, Guillermo Ledesma y presidido por el Dr. León Arslanián se da comienzo en la órbita de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal el denominado “Juicio a las Juntas Militares”. Un proceso en el cual son juzgados por su accionar los integrantes de los distintos gobiernos de factos que funcionaron entre el golpe de estado perpetrado el 24 de marzo de 1976 y el retorno a la democracia de manos del Dr. Raúl Alfonsín, ocurrido el 10 de diciembre de 1983.
El juicio fue llevado adelante entre el 22 de abril y el 9 de diciembre de 1985 en donde se juzgó y condenó por delitos de lesa humanidad a los miembros de las Juntas Militares que usurparon el gobierno entre 1976 y 1983.
Este juicio impulsado por el gobierno del Presidente Dr. Raúl Alfonsín marcó un hito, no solo para Argentina sino también a nivel mundial, ya que por primera vez en la historia se puso en el “banquillo de los acusados” del fuero civil a los militares integrantes de un gobierno de facto.
«Señores jueces: quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el pueblo argentino. Señores jueces: NUNCA MÁS» (Fragmento del alegato final de la fiscalía durante el Juicio a las Juntas Militares – Buenos Aires, 18 de septiembre de 1985.).
El 9 de diciembre de 1985 a tan solo un día de cumplirse el segundo aniversario del retorno democrático y tras 17 semanas de proceso, el tribunal federal le dictó y leyó las sentencias a los acusados que consistieron en: reclusión y prisión perpetua para Jorge Videla y Emilio Massera, respectivamente; 17 años de cárcel a Roberto Viola; 8 años para Armando Lambruschini y 4 años y 6 meses de prisión a Orlando Agosti.
Un hecho histórico que prestigió la justicia y la democracia argentina.

