Reflexionar sobre el Papa argentino que logró cambiar radicalmente la Iglesia y la concepción dogmática de la misma hacia el conjunto de la feligresía, y también se acercó a los pueblos que no son católicos.

Papa Francisco fue un pastor con olor a oveja, al servicio de los pobres, los humildes, los desprotegidos, los trabajadores, los inmigrantes, los pacientes, los doloridos, angustiados y desplazados… y fue un reformador profundo de esa Iglesia que por momentos se movía hacia adentro de las paredes del poder real del mundo, en vez de ofrecerse hacia el afuera, tal como Francisco le planteó a los pueblos.

Nos deja una Iglesia que superó dogmas y pudo integrar a divorciados, a la comunidad LGTB, a hijos naturales… a todos aquellos que la Iglesia, durante siglos, expulsó de sus filas simplemente por dogmatismos contrarios al Jesucristo revolucionario.

Papa Francisco volvió a darle identidad plena a la Iglesia. Y confrontó al poder mundial.

El periodismo argentino, y los sectores de la política que lo rechazaron, los medios que lo ocultaron durante su papado, hoy lo muestran con lágrimas de cocodrilo, con una actitud de «viejito bondadoso» cuando en verdad fue un joven revolucionario hasta el último minuto de su vida.

Denunció el genocidio en Gaza. Pudo enfrentar al vicepresidente de EE.UU sin pelos en la lengua el último día de su vida, denunciando lo que estaban haciendo con los inmigrantes. Tenía lo que hay que tener. Y luchó por la paz en todos los continentes del mundo.

No vino a la Argentina por esa feligresía católica dominguera que después se comporta como los lobos de la manada del resto de los argentinos. Pero ahí estaba el Papa, advirtiéndonos contra los mesiánicos que se dicen venir sin historia, y que terminan siendo Adolfitos.

Será un Papa que pasará a la historia y nos marcará un camino. Les pidió a los jóvenes que «hagan lío», y con ello nos contuvo a millones de personas que, sin ser religiosos, nos sentimos conducidos por él, y estamos haciendo lío para terminar con esta pesadilla que está en el gobierno de Argentina.

El modelo social solidario biocéntrico de los seres humanos y la naturaleza, que Francisco propuso, es nuestra utopía, y la llevaremos adelante con movilización y lucha… es decir… Haciendo Lío.

Escuchálo al Dr. Rachid en sus declaraciones completas:

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