«Cada cual tiene un trip en el bocho / difícil que lleguemos a ponernos de acuerdo» (Charly García «Promesas sobre el bidet»)

El hecho ameritó nuestro interés y nos acercamos a entablar conversaciones con algunos de los habitantes de ese barrio. Allí nos informaron que la empresa encargada de dicha obra, bajo supervisión del área pertinente del municipio de Morón en conjunto con la gobernación bonaerense, es FEGMA S.A https://www.fegmasa.com/

A priori, hasta ahí uno conjeturaría «bueno, es un plan de pavimentación y bacheo corriente, tan habituales en la previa a períodos electorales… y no importa cuándo leas esto: es una fórmula infalible». Pero no es ésta la cuestión que despertó las críticas e interrogantes de los vecinos. El punto del absurdo radica en que las cuadras en las cuales el asfalto está en malas condiciones, no fueron abordadas desde el inicio del plan de obra, sino por el contrario, se rompieron dos cuadras de calle Viamonte cuyo asfalto se hallaba en impecables condiciones, tal como mostramos en la primera fotografía.

Vecinos de la zona indicaron que dichos asfaltos datan de hace, al menos, unos 25 años y que no encuentran razón alguna para su destrucción, paso previo a removerlo y volver a pavimentar. Doble tarea… cuando menos, curioso.

Mientras tanto, los días transcurren en este derrotero bajo arboledas añosas, la suave cadencia de apacibles veredas poco transitadas, cual refugio energético ante la vasta autopista que vibra a pocos cientos de metros de este barrio. Y en medio de este parate reflexivo, recibimos otra data reveladora del mismísimo caos organizativo de todo esto: A inicios del corriente mes de abril, fueron notificados por parte del municipio que daba cuenta, por medio de la UGC Nº11, del inicio de estas obras previstas para el lunes 14, tal como también exponemos en la siguiente imagen.

Un ítem que ocasiona gran incomodidad e incluso temor por el cuadro de inseguridad general en aumento en toda esa zona, es que específicamente el barrio que forma parte de estas cuadras antes mencionadas, está naturalmente «cercado» por un lado, por la autopista, por otro costado, por el amplio muro del club ubicado allí a pocos metros, el ex Luz y Fuerza por todos conocido: Si a ello se le añaden la ¿prematura e innecesaria? destrucción de esas dos cuadras de asfalto en buen estado que, según aseguran, era una vía habitual de salida para esa zona, se denota que durante algunos -o algunos cuantos- días, dicho vecindario verá severamente limitadas sus vías de acceso y egreso y que esas manzanas lucirán acaso, un aspecto significativamente más desolado hasta tanto no esté el trabajo finalizado.

Temores atendibles y razonables de trabajadores sencillos, contribuyentes municipales por cierto. Pero son sólo murmullos de vecinos asustados, dirían en off otros por ahí desde la comodidad de una oficina o un café céntrico…

Entre tanto, se sabe que fueron convocados numerosos ediles del distrito y que muchos de ellos se apersonaron en estas cuadras del reclamo, chequearon el estado de situación, tomaron nota y prometieron hacer escuchar la voz del vecindario ante las autoridades locales. De momento, si uno encendiera un altoparlante desde los postes lumínicos del barrio en cuestión, toda la respuesta concisa y resolutiva que se podría escuchar… es el canto de algunos románticos grillos en horas de la noche.

Otra autoridad de primera línea del orden municipal respondió consultas a uno de los vecinos más movilizados en esta problemática, y argumentó que como esta obra la hace la provincia «solicitada por nosotros», aquella no ejecuta «bacheos sino calles completas por el volumen de obra», añade que el tramo a restaurar va por Viamonte desde Pergamino hasta Lobos, y que todo el trayecto estaba en malas condiciones estructurales -lo cual no coincide con la primera de las fotos que expusimos arriba, y que da sentido a la queja popular entre quienes residen sobre esas calles.

Frente a esa respuesta y a la inacción, o lentitud, de otros funcionarios, uno de los vecinos dijo a Huellas que «sabemos que explicaciones y argumentaciones desde la política siempre van a aparecer para autojustificarse. No queremos justificaciones: queremos que arreglen con celeridad todo y que expliquen porqué rompieron primero las cuadras que estaban impecables, y con qué necesidad real vamos a tener que pagar esos tramos de pavimentación, cuando como ya demostramos, estaban en perfecto estado de mantenimiento».

Ahora llega el tiempo de darle la palabra a funcionarios, concejales y como siempre, nuestra prioridad será mantener «el micrófono abierto» para que los sin voz, los que verdaderamente importan a este semanario, hagan valer sus derechos y no den lugar a «picardías» de ninguna índole a costa de sus buenas intenciones.

Hechos, no palabras. Porque como diría el «Pampa» Larralde…

«No me arrimo al cogotudo, de sus favores me aparto / de promesas ya estoy harto / si es por él, vivo desnudo».

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