Este análisis amerita reformular la política en especial de los dirigentes. Políticas que se vuelven endogámicas, trabajan para adentro: se festejan bancas… bien ganadas; se festejan triunfos municipales… bien ganados… mientras tanto, el enemigo nacionalizó hábilmente la elección en CABA. Nosotros la municipalizamos. Cada uno elige una estrategia y la despliega. El problema es con quiénes se despliega y qué objetivos se persiguen.

Esto se dirime en un campo diferente al que estamos acostumbrados a analizar, en la medida que esta democracia limitada por el mercado nos impone un orden fijado por ese mismo mercado, nos impone la metodología, y nos amputa la patria…

El pueblo sufre el dolor social porque el mercado es el ordenador, y la patria está fragmentada y provincializada en sus recursos, en su salud, educación y en su seguridad social… entonces aparecen personajes como estos que, inteligentemente, llevan adelante políticas de entrega.

Habrá que reformular nuestro contacto con el pueblo. Primero aprehender los objetivos doctrinarios, filosóficos, políticos e ideológicos, y después la metodología para llevarlos a cabo. Y esto no sucede en la política actual.

Tenemos la responsabilidad de construir un nuevo modelo social solidario, biocéntrico como planteaba Francisco… y esta construcción no se está haciendo. Se repiten modelos endogámicos en función de listas electorales que no garantizan la unidad.

La unidad verdadera se consigue construyendo la Argentina bicontinental, volver a los Brics, reconstruir la Unasur, terminar con la Ley de Entidades Financieras y decir desde ahora que NO vamos a reconocer la deuda externa argentina por ilegítima y espuria. Además, tenemos que declarar No Grata la presencia de la IV Flota en nuestro territorio, que es la imagen más patética de la colonización de Estados Unidos sobre nuestro país.

O el pueblo está presente como protagonista de la historia, o está ausente como testigo, alejado de las urnas, y de una democracia que no representa la legitimidad del poder popular.

Sigue siendo Patria o Colonia.

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