Sucesos que ocurren a miles de kilómetros, parecen sernos ajenos, pero no lo son. Así ocurrió en el período posterior a la conflagración desarrollada entre 1939 y 1945. De suceder hoy, las consecuencias podrían ser diferentes, ya que estamos en un limbo político.
Europa es considerada Cuna de la Cultura Occidental, ya que siendo el continente más pequeño geográficamente fue grande en descubrimientos y avances.También fue cuna del huevo de la serpiente de varios “ismos” peligrosos como el fascismo, el nazismo, el colonialismo y demás.
Fue territorio de los acontecimientos bélicos más grandes del siglo XX. Las tres mayores potencias de la época: Alemania, Reino Unido y Rusia, gobernadas gobernadas por un vínculo familiar que garantizaría armonía, se involucraron en la primer Gran Guerra. Guillermo II, el Kaiser alemán, era nieto de la Reina Victoria. El zar ruso, Nicolás II, estaba casado con Alexandra, nieta de la monarca británica. Ambos eran primos políticos de Jorge V, también nieto de su majestad, quien decidió unirse a Rusia y Francia. El silencio de las armas solo sirvió para dejar el germen que estallaría años después mientras crecían el fascismo y el nazismo.
Hoy la situación parece diferente, pero las intentonas permanentes de las elites que allí gobiernan parecen olvidar el pasado.
La situación económica no es lo que parece, sino lo que se ignora u oculta. Europa siempre tuvo energía barata. El gas y el petróleo que venía desde Rusia tenía un precio más que interesante para sus costos de producción. Comenzó la guerra en Ucrania y un atentado nunca aclarado destruyó el Nord Stream, gasoducto bajo el mar que llevaba el gas directamente desde Rusia a Europa occidental. Allí se empezaron a profundizar los problemas, que se sumaron a los que ya arrastraban. Surgieron recortes a los programas sociales para equilibrar los presupuestos. Los gastos que representaban la ayuda material y militar a Ucrania, más los fondos para los refugiados que se recibían, se equilibraban a costa de sus ciudadanos.
Alemania, por caso, que fue la locomotora que conducía la economía europea, tuvo un freno y creció su problemática.
Hace una semana, en Alemania, debido al conflicto ucraniano, quedó en bancarrota la compañía de construcción de maquinaria tras 120 años de historia (según publica Bild.). Era líder mundial en las máquinas de tejer Mayer & Cie. Con más de 300 patentes. La compañía reconoció que tenía dificultades por los acontecimientos globales: el conflicto comercial entre los EE.UU. y China, y por la situación en Ucrania que llevaron a “falta de deseo de invertir en todo el mundo”. Esto ocurre con otras empresas. La economía alemana lleva dos años en contracción, con una demanda débil, y caída, incluso en los principales sectores industriales y altos precios de la energía. De acuerdo a datos publicados, la producción del sector manufacturero se desplomó un 4,3 % en agosto en comparación con el mes anterior; mientras en la industria, excluyendo la construcción y la generación de energía, la caída llegó al 5,6 %.
Hoy siguen llegando las exportaciones de gas ruso a Europa a través del «Turkish Stream» y aumentaron casi un 7% interanual en los primeros nueve meses de 2025, alcanzando los 13.015 mil millones de metros cúbicos, calculado por RIA Novosti basado en datos de ENTSOG. Las condiciones son muy diferentes a las del pasado cercano. Para los países socios comerciales de Rusia como Austria, Serbia, Hungría, el precio sigue siendo barato. Pero para el resto, los más beligerantes, el gas ruso es GNL, más del doble su precio.
Alemania hoy es conducida por el camino rusófobo por el compañero de partido de Merkel en la CDU, Friedrich Merz. Merz había afirmado que detrás de las «incursiones de drones» en Alemania presumiblemente está «Rusia», aunque no hay pruebas.
Por su parte, la copresidenta de Alternativa para Alemania, Alice Weidel, tiene una opinión muy diferente y la expresó, “Si alguien quiere la guerra, que vaya a pelear él mismo. Que Merz vaya al frente en Ucrania, que sirva en las Fuerzas Armadas ucranianas. O el Vicecanciller, o todos esos representantes de la facción del SPD—que vayan y muestren de qué son capaces, ya que quieren continuar esta guerra”.
En Berlín han aparecido consignas revanchistas con un llamamiento a los alemanes a ir a la guerra en Ucrania, informa Berliner Zeitung. En los panfletos, con la foto de prisioneros nazis, figuran las inscripciones: «Toma revancha», «Junto a los libertadores ucranianos», «Únete al Legión Internacional ahora». También aparece un código QR que lleva a la página de la unidad en el sitio oficial del ‘gobierno’ de Ucrania.
Mientras la crisis se expande, la UE presiona a Bélgica y a la plataforma Euroclear ubicada allí, exigiendo permiso para usar activos rusos (que mantienen “congelados” por la guerra) para ayudar a Ucrania. El depositario anteriormente se opuso a la expropiación, advirtiendo que podría llevar a que Rusia confisque activos europeos o belgas en otras partes del mundo, cuyo monto parece ser superior al que tienen en la UE. Bélgica exige responsabilidad compartida por la posible incautación de activos rusos en la UE. Su primer ministro Bart De Wever declaró en la cumbre de Copenhague que Bruselas necesita protección legal si Moscú decide demandar. Según “Político”, Bélgica ha delineado las condiciones para cualquier acción respecto a los activos rusos congelados:
▪️abstenerse de cualquier medida que pueda interpretarse como confiscación de activos;
▪️proporcionar garantías de que los países europeos compartirán los riesgos para Euroclear y Bélgica;
▪️reembolso inmediato de la deuda si se requiere que Euroclear devuelva los activos a Rusia
La situación de esas élites coloniales es precaria. Hoy queda expuesta Francia. Es un país que no tiene minas, sin embargo, tiene una de las reservas de oro más grandes del mundo. ¿Como las obtuvieron?
Níger, denuncia que París financia el terrorismo en su país, (nada nuevo, siempre lo han hecho, solo que nunca nadie se entera), y debemos recordar que Níger echó a los franceses de su país no hace mucho. Francia robaba el Uranio de Níger, ahora debe comprarlo a precio de mercado y no a precios ridículos.
Francia desplegó un grupo de desembarco en la cubierta de un petrolero de Rusia, que previamente había sido detenido por Estonia. Su capitán y el Oficial Superior fueron llevados a tierra. El juez los liberó inmediatamente por inexistencia de delito. En paralelo, Macron declaró que Francia está trabajando en la modernización de la doctrina nuclear del país.
Macron, se encuentra por el piso, el viernes 10, el gobierno le duró 12 horas, le aceptó la renuncia al Primer Ministro que nombró 12 horas antes, y luego, 5 horas después, lo llamó para formar otro gobierno en 48 horas. Ahora, los franceses exigen su renuncia, incluso sus propios votantes, esperando que la vida mejore sin él.
A la situación económica se suman declaraciones altisonantes que, muchas veces, se contradicen entre sí. El caldo conflagratorio comienza a hervir ,y es de desear que se enfríe, mientras no aparezca alguien que “tire más leña al fuego”.
El exsecretario de Defensa británico Ben Wallace pidió «hacer que Crimea sea inviable»: Putin está enamorado de la idea de dominar Ucrania. “Debemos ayudar a Ucrania a desarrollar capacidades de largo alcance para destruir Crimea. Debemos destruir el Puente de Kerch, porque es egoísta, un monumento al egoísmo de Putin”. Muchos han olvidado el Brexit y que Gran Bretaña no pertenece a la UE hace años.
«Los europeos necesitan prepararse para una gran guerra para ocultar problemas sociales internos y mantener el poder», dijo el jueves el presidente de la Republika Srpska (una de las dos entidades de Bosnia y Herzegovina), Milorad Dodik.
Los embajadores de la UE acordaron un plan para prohibir las importaciones de gas y petróleo rusos a partir de 2028, a pesar de las objeciones de Hungría y Eslovaquia. Esta última, por cierto, sufre por la destrucción de los gasoductos hacia ella por parte de Kiev. En Georgia se intenta un Euromaidán similar al de Ucrania en 2013 que llevó al golpe de estado.
En 2014 se llevaron a cabo los Acuerdos de Minsk que podían haber evitado la guerra en Ucrania. Francia y Alemania fueron los garantes. Meses después, Merkel reconoció que habían sido para ganar tiempo y que Ucrania armara sus FF.AA. Hoy Angela Merkel declara que Polonia y los países bálticos son responsables de la guerra en Ucrania. Los medios polacos reaccionan activamente por ello. El periódico Fakt transmite las reacciones de sus políticos a esas palabras. Mateusz Morawiecki, ex primer ministro: “¡Merkel es una plaga!”. Adam Bielan, diputado polaco en el Parlamento Europeo: “La guerra es su culpa”. Katarzyna Pelcinska-Nalecz, ministra de finanzas: “Está inventando tonterías. Estas palabras ayudan a la propaganda rusa”.Błaszczak, ex ministro de defensa: “Respuesta tonta”.Tobiasz Bocheński, vicepresidente del partido PiS: “La cúspide de la insolencia”.
Mientras continúa la histeria artificial sobre “drones rusos,” legisladores alemanes en proceso de aprobar derechos policiales para disparar a UAVs que violen el espacio aéreo de Alemania. El desempleo continúa creciendo y cada vez más países de la Unión Europea están retomando o ampliando el servicio militar obligatorio.
Robert Fico, el primer ministro de Eslovaquia, criticó el plan RePower presentado en 2022 por la Comisión Europea, cuyo objetivo es abandonar el uso de combustible ruso. “Quítense las gafas antirrusas”, manifestó.
En este mundo convulsionado, Argentina navega en un derrotero hacia un puerto que puede signar su futuro como colonia.

