La gira de Carola Ochoa por Tierra del Fuego visibilizó una historia silenciada que conmovió a nuevas generaciones.
Entre sorpresa y emoción, el recuerdo de los rugbiers desaparecidos sembró conciencia y un renovado compromiso colectivo.
Por: Prof. Hugo Alberto Santos – Ushuahia, Tierra del Fuego
Carola Ochoa, autora de “Los desaparecidos en el rugby”, presentó su libro en Tierra del Fuego, en un maratónico raid por tres ciudades: el martes 24 en la sede de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, en Ushuaia; el miércoles 25, en el Museo Municipal Virginia Choquintel, de la ciudad de Rio Grande y, finalmente, el jueves 26 en el edificio de la Secretaría de Cultura de la localidad de Tolhuin. Fueron más de 400 kms recorridos entre las tres urbes. La actividad fue organizada por el Espacio Social, Político y Cultural “23 de septiembre”, de la ciudad de Ushuaia, presidido por la compañera Mirtha Oriz.
El denominador común en los tres encuentros fue el total desconocimiento que sobre el tema tenía el público presente. Que la Dictadura Militar haya desaparecido 178 jóvenes jugadores de rugby no es del conocimiento general, como tampoco dentro del mundo de este deporte a nivel local, que estuvo representado por autoridades y jugadores de los clubes de la provincia. Luego de la sorpresa, viene la conmoción ante una historia que los incluye y los interpela.
Finalmente llega el compromiso de que un próximo Torneo Nacional de Homenaje a los Rugbiers Desaparecidos (también iniciativa de Carola Ochoa) se lleve a cabo en Tierra del Fuego.
El libro “Los desaparecidos en el rugby” fue declarado de Interés por la Legislatura fueguina, a iniciativa del legislador Matías Lapadula, quien también aportó los pasajes aéreos para que Carola llegara “al fin del Mundo”. Sin su aporte, hubiera sido imposible para una pequeña organización social costear este viaje.
Asimismo, en la jornada del jueves se contó con el apoyo del Intendente de Tolhuin, Daniel Harrington, quien recibió a Carola, y colmó de atenciones al grupo que la acompañábamos. Este, tal vez, puede ser considerado el evento más emotivo de los realizados, ya que le fue entregada una camiseta del Tolhuin Rugby Club, que tiene muy pocos años de vida, lo que emocionó mucho a Carola.
Como su puede apreciar, ninguno de los eventos se realizó en un club de rugby, ya que ni Mirtha ni quien suscribe, pertenecemos al mundo de este deporte. Esa “anomalía” fue señalada por la autora como una originalidad de esta pequeña gira por tierra fueguina.
Para el final, dejo una reflexión sobre el poder de los lazos que se mantienen a través del tiempo y de las adversidades. Porque este viaje de Carola Ochoa se inicia con la publicación de la foto de un encuentro -muchas veces postergado- entre Daniel Chaves y quien esto escribe, en una red social. En horas, por la misma red, Carola me escribe para preguntar por la posibilidad de la presentación del libro en Tierra del Fuego. De ahí a la consulta con Mirtha Oriz y la decisión de que el 50° Aniversario del golpe de Estado de 1976 era el momento propicio para dicha presentación. Se iniciaron las consultas para garantizar la logística del evento, en nuestra ambición de llevarlo a las tres ciudades de la provincia. Juan Castelucci, ex rector de la UNTDF, nos brindó el alojamiento de Ushuaia para la autora.
Fueron tres jornadas agotadoras, pero con el objetivo cumplido: que los nombres de los 178 jugadores de rugby desaparecidos por la sangrienta Dictadura Militar, perduren en la memoria de más y más argentinos y argentinas, jugadores o no de este deporte, y que se asuma el compromiso -que ellos tuvieron- de hacer del Rugby cada vez menos un deporte elitista, y cada vez más una de las disciplinas deportivas que sea vehículo de la inserción social de los jóvenes, donde el valor de la solidaridad sea su más alta adquisición.


