Cada 27 de junio, se conmemora el Día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas, una oportunidad para reflexionar sobre la importancia y el aporte de este sector a la economía y al empleo.
Podemos decir que hoy es el día del poder de lo pequeño.
Por ese motivo, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró al 27 de junio como el Día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas.
Las microempresas y las pequeñas y medianas empresas, comúnmente conocidas como pymes, representan más de dos tercios del empleo mundial y generan la mayor parte de los nuevos puestos de trabajo.
En el actual contexto de crisis multicausal que atraviesa la República Argentina, las pymes son, y seguirán siendo, una herramienta fundamental para la recuperación de la economía.
Pese a ello, continúan enfrentándose a importantes desafíos en materia de condiciones de trabajo, productividad y niveles de informalidad.
Los datos compilados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) muestran que, consideradas en conjunto con los trabajadores por cuenta propia, las micro y pequeñas empresas concentran cerca del 70 % del empleo mundial. Además, las empresas con menos de 100 empleados generan más del 50 % de los nuevos puestos de trabajo en todo el mundo.
Las pymes son esenciales para el futuro del trabajo, no solo por su capacidad para crear empleo y promover el crecimiento económico, sino también por su aporte a la innovación y a la competencia en los mercados.
Es cierto que las grandes empresas cuentan con mayores posibilidades de invertir en capacitación y equipamiento, ofrecer mejores salarios y brindar condiciones laborales más favorables, lo que les permite alcanzar mayores niveles de productividad.
Por eso, las pymes pueden constituirse en una herramienta fundamental para superar la crisis. Es tarea de todos, y especialmente de los gobiernos, impulsar políticas que generen un terreno fértil para que puedan surgir, crecer y desarrollarse.
El futuro es posible.

