Siempre de perfil bajo, todoterreno, incansable en sus labores profesionales, acaso hayamos visitado al más brillante de los funcionarios distritales, incluso aunque él no quiera el menor cartel a su labor. Pero en ciertas circunstancias, callar es mentir, y no es nuestra intención caer en tal accionar.

Gestionar la salud pública con recursos cada vez más escasos, insumos que multiplicaron sus precios y una demanda creciente representa un desafío cotidiano para los municipios. La pérdida de cobertura médica, las dificultades para acceder a medicamentos y el incremento de las consultas por salud mental configuran un panorama complejo. En diálogo con Semanario Huellas, el secretario de Salud de Morón, doctor Jacobo Netel, describió las dificultades que atraviesa el sistema sanitario y las estrategias locales para sostener las prestaciones.

Más demanda y menos recursos

El funcionario vinculó la situación sanitaria con el deterioro de las condiciones económicas y sociales, que lleva a numerosos vecinos a recurrir al sistema público después de perder sus empleos, sus obras sociales o la posibilidad de sostener una cobertura privada.

“Es difícil siempre gestionar salud, es complejo. En este contexto es mucho más difícil. Hoy estamos en una situación tremenda, lamentable. Hay un gobierno nacional que lo dijo, lo anunció: ‘Vengo a destruir el Estado’, y lo está haciendo. Nosotros, salud, somos el Estado; educación es el Estado, discapacidad es el Estado, jubilación es el Estado, obra pública es el Estado”.

A ese escenario se suma el encarecimiento de los medicamentos, los descartables y el equipamiento. Netel advirtió que los incrementos de algunos insumos básicos llegaron a niveles extraordinarios, muy por encima de la inflación que se comunica oficialmente.

“Los elementos de salud, medicamentos, descartables, equipamiento, subieron en estos últimos años en una medida desproporcional, que no condice con la inflación que anuncian todos los meses. Yo puedo hablar de aumentos del 2.000 o el 3.000 por ciento en tres años en insumos básicos”.

Como ejemplo, mencionó la solución fisiológica, cuyo valor pasó de unos 700 pesos a cerca de 3.000 o 4.000, y la estreptoquinasa, utilizada en determinados tratamientos del infarto, que pasó de 250.000 pesos en diciembre de 2023 a aproximadamente 2.000.000 (sic)

“En esa proporción aumentaron los precios, y sostener un sistema de salud municipal se hace difícil”, resumió.

Administrar para sostener la atención

Pese a las dificultades, Netel aseguró que el municipio no atraviesa una situación generalizada de faltantes, aunque reconoció problemas puntuales para conseguir determinados insumos. Destacó el trabajo de los equipos de administración y compras para calcular necesidades, revisar presupuestos y evitar interrupciones en la atención.

“No tenemos grandes faltantes. A veces son más brutales, pero lo hemos venido piloteando. Hay un equipo en la Subsecretaría de Administración y Compras que viene trabajando rigurosamente con la cantidad exacta para no quedarnos sin insumos”.

En ese marco, se refirió a la reorganización del laboratorio del centro de salud de Esprín, que había generado preocupación entre vecinos ante versiones sobre un posible cierre. El funcionario explicó que se revisó el sistema de equipos en comodato y se incorporó tecnología más moderna para agilizar las determinaciones y reducir costos.

“Pudimos conseguir equipos más modernos, con más prestaciones y mayor rapidez para las determinaciones. El personal que trabaja ahí está mucho más cómodo, los vecinos reciben los resultados antes, con más prestaciones y con una disminución del costo enorme”.

Netel aclaró que el laboratorio continúa funcionando y que tampoco está previsto cerrar el centro de salud. Las modificaciones, explicó, apuntaron a mejorar la utilización de los recursos sin discontinuar las prestaciones.

“Lo que se hizo fue optimizar los recursos y bajar el costo, con mejores prestaciones. Lo mismo se está haciendo en farmacia, viendo presupuestos, analizando proveedores, viendo costos y la utilización que se les da a los elementos”.

Para el secretario, la administración responsable debe acompañarse con información clara a la comunidad. “Somos funcionarios, tenemos la obligación de, primero, cuidar los recursos y, segundo, informar”.

Prevenir antes que lamentar

Uno de los efectos más preocupantes de la crisis económica aparece en los pacientes que no pueden comprar los medicamentos que necesitan para tratar enfermedades crónicas. La interrupción de esos tratamientos puede derivar en complicaciones que requieren internaciones y procedimientos de mayor complejidad.

“Lo que estamos viendo son vecinos, pacientes que llegan al hospital con complicaciones por falta de medicación, porque no pueden acceder, no lo pueden comprar. Nosotros tenemos contactos que todo el tiempo nos están tratando de conseguir medicación: ‘¿Pueden conseguirme esto? No lo puedo comprar’”.

Netel advirtió que quienes logran pedir ayuda a través de contactos representan apenas una parte del problema, mientras que otras personas llegan al sistema cuando su estado de salud ya se ha deteriorado.

“La mayoría de la gente que no tiene acceso, que no conoce a nadie, que está fuera casi del sistema, cada vez llega con más complicaciones, y cada vez el costo es mayor. No es lo mismo atender a un paciente que viene a controlarse por hipertensión, al que se le hace la receta y sigue tomando su medicación, que un paciente que viene con un infarto o un ACV”.

Por eso, insistió en fortalecer la prevención y la articulación entre el hospital y los centros de atención primaria, de modo que las consultas habituales puedan resolverse en el primer nivel y el hospital concentre su capacidad en los cuadros más complejos.

“La prevención es fundamental. Por eso estamos tratando de reforzar y tener más comunicación entre el hospital y los centros de salud, para que el vecino no tenga que llegar al hospital y allí se atiendan los cuadros más complejos. La patología diaria debería atenderse en los centros de salud”.

El funcionario también destacó la participación de la Provincia en la provisión de medicamentos y vacunas, y mencionó la inauguración del Centro de Atención Primaria Papa Francisco, en Morón Sur. El nuevo edificio, financiado con fondos provinciales mediante un acuerdo con el municipio, cuenta con consultorios y equipamiento propio, y reemplaza el funcionamiento anterior dentro de una sociedad de fomento.

Salud mental: una demanda desbordada

La salud mental constituye otro de los grandes desafíos para el sistema sanitario local. Netel describió un incremento sostenido de las consultas y una preocupación creciente por las autolesiones y los intentos de suicidio, particularmente entre niños y adolescentes.

“Todo llega a los centros de salud. La demanda se incrementó muchísimo en los últimos años. Ya venía aumentando, pero después de la pandemia de COVID surgió otra pandemia, que es la de la salud mental. Es una pandemia porque no es solamente el municipio ni la Provincia: es todo el país y es el mundo, donde hay una demanda mayor”.

El otrora director del Hospital municipal de Morón relató que, durante una reunión con autoridades provinciales, se mencionaron llamados de chicos de once años a una línea de prevención del suicidio, una señal de la gravedad que adquieren estas situaciones a edades cada vez más tempranas.

“Estamos viendo un aumento que tiene que ver con autolesiones, intentos de suicidio o suicidios, algo que antes prácticamente no se veía en adolescentes y niños. Uno piensa: once, doce, trece años; no debería estar pasando por la cabeza de un chico eso. Debería estar jugando, estudiando o divirtiéndose”.

Aunque el municipio cuenta con profesionales de la psicología y del trabajo social en hospitales, centros de salud y otras áreas, reconoció que la capacidad de respuesta resulta insuficiente frente al volumen de consultas.

“Tenemos un equipo grande, tanto en el hospital como en los centros de salud y en otras áreas que tienen salud mental. Desarrollo Social, Género, todos tienen equipos de psicólogos y trabajadores sociales que se abocan al tema, pero es insuficiente. La demanda es enorme y sigue en incremento”.

Frente a este panorama, consideró fundamental generar espacios de escucha, fortalecer el trabajo comunitario y articular con las escuelas, cuyos docentes pueden advertir señales de alarma y orientar a quienes necesitan ayuda. También señaló que se procura combinar la atención individual con talleres y otras propuestas grupales.

En esa perspectiva, defendió una concepción colectiva de las respuestas sociales, en contraposición con el individualismo que atribuye al discurso del Gobierno nacional.

“El trabajo es colectivo, las soluciones son colectivas y estamos trabajando en eso”.

En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, el área municipal tenía previstas actividades con talleres, mesas de debate y espacios de intercambio, con participación del hospital y de la Dirección de Salud Mental Comunitaria.

Vacunación y prevención

Otro de los temas abordados fue la evolución de la vacunación. Netel señaló que las cifras deben analizarse considerando tanto las dificultades en la disponibilidad de recursos como los problemas de registro, que pueden ofrecer una imagen incompleta de la cobertura efectiva. También advirtió sobre la influencia de las campañas antivacunas.

“No es que no se vacunaba tanto, sino que se registraba menos. Y había una campaña antivacunas”, explicó.

Para ampliar la cobertura, el municipio desarrolla operativos en plazas, actividades comunitarias y celebraciones populares, además de mantener los vacunatorios y los quince centros de salud donde se aplican las dosis correspondientes.

“Venimos trabajando mucho. En un año hicimos más de doscientos operativos, además del centro de vacunación que tenemos. Están el vacunatorio central, el del hospital y los quince centros de salud donde se vacuna. Además de eso, hacemos operativos en territorio”.

El funcionario sostuvo que es necesario mejorar los registros para conocer con mayor precisión los niveles de cobertura y reforzar la información pública sobre la seguridad de las vacunas.

“Las vacunas son seguras. Están probadas. Tienen un proceso de controles que hace que uno pueda estar tranquilo”.

Finalmente, destacó los resultados observados tras la incorporación de la vacuna contra el virus sincicial respiratorio, destinada a proteger a los bebés frente a cuadros respiratorios que pueden revestir gravedad durante los primeros meses de vida.

“A partir de que se empezó a vacunar contra el virus sincicial respiratorio, la demanda bajó un montón. Tenemos casos de problemas respiratorios, pero los casos graves disminuyeron”.

En un escenario de recursos limitados y necesidades crecientes, el Dr. Jacobo Netel planteó que la tarea sanitaria exige combinar una administración cuidadosa, prevención, información y trabajo conjunto. El desafío, según su mirada, consiste en sostener la atención pública y evitar que las dificultades económicas terminen agravando problemas de salud que podrían prevenirse o tratarse oportunamente.

Escuchá la entrevista completa al Dr. Jacobo Netel y sus importantes definiciones, desde nuestro canal de Youtube

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