Es posible pensar en una Patria pujante y “grande” donde la palabra tenga valor y re-signifique cada postura, cada toma de decisiones y acciones.
Por: Lic. Verónica Araceli Lofiego. La autora es vecina de Morón. Maestra de Educación Musical – Profesora de Música- egresada del Conservatorio de Música de Buenos Aires ”Manuel de Falla”. También es Licenciada en Gestión de la Educación -(Universidad de Morón.) Ejerce como docente de Educación Artística (Música) en escuelas públicas dependientes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y escuelas privadas de la Ciudad, así como también se desempeña en las mencionadas áreas en escuelas dependientes de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires.
Ante una situación de semejante gravedad y desesperanza donde los Argentinos tratan de sobrevivir ante tanta desazón y descontento… a pesar de los cambios y decisiones, muchas veces no tan certeras ni oportunas…
Es posible pensar en una Patria pujante y “grande” donde la palabra tenga valor y re-signifique cada postura, cada toma de decisiones y acciones. Todos hablan, opinan y brindan supuestas soluciones y sugerencias, mientras los argentinos esperan, expectantes, que la historia cambie. Quienes trabajan, respetan la Ley y se manejan cordialmente, esperan… siempre esperan que alguna vez alguien los mire y en ese sentido, se piense en ellos.
Se discuten las maneras, las formas pero nunca el fondo, ese fondo conocido y claro que es mejor no ver… no se toman medidas responsables, no se establecen acuerdos y siguen discutiendo, mientras del otro lado siempre están los ciudadanos comunes y sensatos con sus deseos, sueños y ansias de vivir tranquilos, de construir un futuro con un presente sólido y respetado, con principios y valores…
¿Hacia dónde vamos los argentinos?
Una escuela donde niños y jóvenes aprendan, se expresen, analicen situaciones y comprendan que es “ahí”, ése es el lugar, allí es posible un cambio de rumbo, es en la escuela junto a los docentes que enseñan, acompañados o no por sus familias, con políticas públicas que brinden lo necesario para garantizar un país educado, con futuro y proyectos de vidas.
Cambiar la historia y no repetir lo esperado, sólo es posible estando “Educados”. Que sea la escuela un lugar especial, que valga la pena estar allí, que circule la palabra y la lectura a viva voz, el trabajo en equipo, solidario y colaborativo. Equipos de docentes enseñando con proyectos y propuestas que motiven y den ganas de estar. Una escuela que invite, que reciba y abra la puerta de par en par, donde cómodamente alumnos y docentes se encuentren, y allí, puedan percibir la esencia educativa, que no es otra sino “Enseñar y Aprender”.
¿Hacia dónde vamos los argentinos?
Pensando en los valores y ética, en la ciudadanía y el respeto, en la empatía y el compromiso, es posible un presente y un futuro mejor. Con esfuerzo y tenacidad se construyen posibilidades y se dan respuestas a tantas preguntas, que se repiten y repiten, quedando hoy vacías y llenas de incertidumbre.
La Educación es el camino posible… es el camino para la grandeza y el crecimiento, para el entendimiento y respeto, para la empatía y los sueños. Hagamos que sea posible, cada uno desde su lugar, trabajemos para ello

