Nos reunimos con Paulo García, dirigente del APINTA, la asociación sindical que nuclea a trabajadores del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), una institución señera que cuenta actualmente con alrededor de 6500 trabajadores en todo el país, de los cuales casi 3000 son afiliados a este gremio. Café mediante, analizamos el presente y las perspectivas a corto y mediano plazo del desarrollo de investigaciones en tal ámbito, al calor de las directrices que viene aplicando el gobierno nacional en todas las áreas de producción fruto de las labores científicas.
Entrevista a Paulo García, dirigente del APINTA Castelar. Secretario de Organización, Prensa y RRPP del APINTA orden nacional.
Paulo, como todos sabemos, en los últimos meses hubo transformaciones profundas, y no necesariamente “buenas” en todos los órdenes de la vida nacional. ¿Cómo les impacta ello a los trabajadores del INTA, en función de las políticas que encara el gobierno nacional?
Si bien el INTA es un ente autárquico, descentralizado y que tiene su propio presupuesto, que viene del 0,5% del total de las importaciones… en los orígenes el INTA percibía el 0,5% pero de las exportaciones agrícolas. En su momento, Domingo Cavallo eliminó este impuesto, y posteriormente se repuso pero ya sobre las importaciones. Ese dinero no se devenga al INTA directamente, sino que la maneja el gobierno nacional y le va pasando cuotas al INTA. En este caso, el presupuesto aprobado para 2024 es el mismo que se usó durante 2023.
El mismo presupuesto, con esta inflación…
Se calcula que para mitad de año ya no vamos a tener fondos. Ya se están recortando un montón de líneas de investigación. Pensemos que el INTA tiene dos misiones fundamentales: la investigación y la extensión. Vos necesitás que los extensionistas tengan autos, combustibles para salir a andar, y todo eso con los últimos aumentos, y vos disponés del mismo dinero que el año pasado, ya te recorta las posibilidades a casi un tercio. En cuanto al área de investigación, esta se compone de muchos insumos importados: drogas, microscopios, las mismas drogas… los repuestos también, y todo está cotizado a valor dólar. En este escenario, el presupuesto se reduce a una tercera parte de la utilidad que tenía el año pasado.
Paulo, ¿Perciben entonces que las líneas de acción del gobierno nacional tienden directamente a desfinanciar al INTA? ¿Ello respondería a otros intereses quizás?
El INTA se compone se cinco miembros en el área directiva: Cinco miembros del campo que hoy día son prácticamente lo mismo ya que están integrados en la Mesa de Enlace, un representante de la Secretaría de Agricultura, Presidente y Vice, y dos representantes de las universidades. Ya de por sí, y esto es una opinión personal, las líneas de investigación del INTA están recortadas para la pequeña y mediana agricultura, mayormente familiar y campesina, el programa ProHuerta entre ellos. Tener menos presupuesto y poder investigar menos nos lleva a tener que dejar líneas de acción que tienen menos lobby político. Estas situaciones se van a comenzar a notar con mayor fuerza durante el presente mes de marzo, y ya lo están charlando en las diferentes experimentales cómo hacen con este recorte. Qué líneas de investigación, qué ensayos se dejan de hacer, qué trabajos se dejan de hacer. Esa es la discusión hoy dentro del INTA. El Presidente actual nacional del INTA viene de ser el Director en Córdoba, conoce perfectamente nuestra realidad. En las reuniones con nuestro gremio nos dicen que van a ver cómo, van a pedir nuevas partidas de fondos, pero todo está en el plano de las suposiciones y la buena voluntad. Nosotros deberíamos contar desde el inicio del año con una planificación de nuestro presupuesto y poder acordarla dentro de la institución.
En lo concreto, por ahora sólo han recibido… recortes. Y posibles buenas intenciones aún no concretadas.
Posibles refuerzos presupuestarios a partir de mitad de año, porque como te decía antes, se calcula que con el actual presupuesto equivale a un tercio de lo que tuvimos el año pasado, que por cierto tampoco había sido un buen año para nosotros.
Paulo, días atrás un amigo que es investigador del Conicet, me mencionaba días atrás que con el presupuesto que tienen, no pueden sobrevivir más allá del mes de mayo. Para el resto del año, de no modificarse eso, representaría la pérdida laboral para buena parte de los investigadores…
Me hacés acordar a los años 90…
Bueno, y este gobierno reivindica explícitamente a aquel ministro de Economía que mandó a lavar los platos a los científicos. ¿Temen que esta hipótesis que manejan en el Conicet, pueda pegarles de igual modo en el INTA? Y en tal caso, ¿Perciben una nueva etapa de promoción de la extranjerización del desarrollo científico, en desmedro de la investigación científica nacional?
Y sí, es lo que estamos viendo y tratando de visibilizar. Esto ya pasó en los años 90. En este presupuesto, los sueldos van a ocupar cada vez mayor parte del mismo, y se va a llegar al punto que no va a alcanzar siquiera para los salarios. Entonces no se van a poder mostrar productos. Atrás de eso, viene la misma historia que en los 90´s: No hay productos, no hay investigaciones, la gente no está trabajando, sobra gente y termina con despidos o retiros voluntarios. En los casos específicos del CONICET al igual que el INTA, tenemos gente muy capacitada en diferentes temáticas… son investigadores que al país les salió una fortuna formarlos, y van a venir del exterior a ofrecerles mejores sueldos, mejores perspectivas, y se van a ir. Y volver a armar y formar todo ese circuito es carísimo para el país y una pérdida de soberanía impresionante. Por eso estamos alertando desde ahora, antes que pasen nuevamente estas cosas. A este paso, a fin de año la pérdida del salario va a ser impresionante, los investigadores no van a poder cubrir sus necesidades básicas y profesionales, y no va a hacer falta echarlos: se van a ir. En otros países los reciben con los brazos abiertos porque son personal altamente calificado. Y así vas perdiendo soberanía, investigación y recursos humanos valiosísimos para el país.
¿Será todo eso parte del plan? Dijiste algo contundente: Perder investigadores implica perder soberanía nacional. ¿Perciben que puede andar por ahí la cosa?
La verdad que sí. Porque muchas veces este personal calificado emigra a empresas, que terminan registrando y patentando todos estos desarrollos y sólo dejan una regalía. Nosotros lo visibilizamos por ahí a la pérdida de soberanía. En política muchos comparan a Milei con Trump y Bolsonaro, como ejes de una línea parecida. Nosotros lo vemos diferente, porque en los otros casos, a su modo son nacionalistas, disruptivos pero nacionalistas. En este caso no hay nada, se promueve la extranjerización en todo sentido. Tenemos el problema ahora en torno a las Islas Malvinas e islas del Atlántico Sur, donde los ingleses están ampliando la extensión de millas sobre el mar que ellos detentan como propia…
… de hecho, hay un proyecto en gestión referido a la libre venta de tierras a manos extranjeras…
Creo que todo va en esa dirección. Durante la pandemia, los laboratorios del INTA se transformaron en laboratorios para hacer los PCR para detectar el COVID, y esa capacidad instalada, y gente capacitada hasta tanto se pudieron abrir otros laboratorios para atender esa demanda, la cubrió el Estado de estos organismos que están trabajando, investigando y haciendo más grande al país. Y las actuales políticas van directamente en contra de todo eso.
Días atrás participaron de una Jornada Nacional de lucha. ¿Cómo salió todo ello, y cuáles son los planes que se vienen para seguir en esa línea de resistencia?
Nosotros nos sumamos como organismo nacional al Frente de Gremios Estatales, decidimos participar en ese espacio entendiendo que cada uno, desde su organismo va a ser muy difícil entablar una lucha: hay que llevarlo al plano de la unidad. En ese sentido, también les damos nuestro apoyo a los trabajadores de Télam, del Banco Nación, a los compañeros de la Secretaría de Agricultura, que también están sufriendo despidos, el INADI… en ese contexto, si bien todavía no llegó de manera frontal la topadora al INTA, pero ya le está pasando a otros organismos, creemos que como sindicato tenemos que ser solidarios y por eso nos sumamos a ese Frente antes mencionado. La realidad es que la mayoría de los trabajadores del INTA somos profesionales, o técnicos, no tenemos una historia de militancia o de ser un gremio combativo… y también muchos compañeros tienen miedo a participar, en un contexto en el que no hay trabajo genera parálisis en muchos, entonces lo que planteamos es hacer asambleas y hablar con los compañeros. Tenemos que desarrollar más la solidaridad, somos todos trabajadores, y lo que les pasa a compañeros de otros ámbitos, mañana nos puede llegar a pasar a nosotros. Creo que necesitamos construir entre todos un gran Frente Nacional. Queremos que el país salga adelante pero no para que las multinacionales se hagan millonarias sino para que los trabajadores vivan mejor, y este modelo actual es exactamente lo contrario a nuestros deseos. En lo inminente, precisamos que el DNU del gobierno nacional se caiga y que todas las cosas pasen normalmente por el debate en el Congreso, sin extorsiones, sin dejar de recortarles dinero a las provincias, porque todo eso perjudica directamente al ciudadano de a pie.




