La medida responde a que han padecido descuentos salariales masivos, decididos por la nueva dirección del hospital, dependiente del Ministerio de Salud de la Nación.
Difíciles tiempos para los trabajadores de la salud, fundamentalmente aquellos que se desempeñan en instituciones que responden a las directrices y lineamientos políticos de la cartera de salud en el orden nacional.
A raíz de la medida, a todas luces arbitraria, con la que la dirección del nosocomio castigó a numerosos trabajadores en términos salariales, éstos se declararon en estado de asamblea permanente y movilización, y exigieron la devolución inmediata de las sumas descontadas de sus haberes.
La Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) explicó en un comunicado que «La asamblea ratificó el paro del 9 de mayo y la participación en la jornada de salud del Frente de Gremios Estatales, el 23. Mirtha Jaime, Presidenta de la CICOP-Posadas, sostuvo que estos descuentos son el preámbulo a acciones de profundización contra los derechos laborales«.
Según Jaime, las acciones futuras contra el derecho laboral probablemente incluirán «despidos masivos, ya que el 90% de los trabajadores del hospital se encuentra en condiciones de trabajo precario, con contratos que tienen hasta 30 años de antigüedad».
Jorge Yaco, secretario general de Fesprosa, acercó a la asamblea el apoyo del Frente de Gremios Estatales y de toda la Federación, con el compromiso de trabajar en común para revertir las medidas ilegales adoptadas por el Ministerio de Salud en el hospital más grande del país.
Como bien mencionáramos al inicio de esta nota, se viven tiempos difíciles para los trabajadores de la salud que se desempeñan en instituciones dependientes de la nación. Ello se diversifica a cualquier otra área que dependa de ministerios nacionales, en tiempos en que pareciera que la construcción del rumbo institucional que se proyecta desde Balcarce 50 se limita a reiterar genuflexiones hacia las principales fuerzas políticas y financieras de las potencias occidentales comprometidas en la OTAN, repetir hasta la exasperación muestras de amor al mundillo empresarial y de grandes ricos de nuestro país, y despreciar en un todo al resto de la población trabajadora, sus instituciones civiles y las bases sólidas sobre las que se ha venido cimentando nuestro país desde vieja data, tales los casos de la salud y la educación públicas y los pilares de los derechos sociales y laborales.
Exactamente aquello que el gobierno libertario ha venido a destruir y no oculta dicho propósito. Lo cual, por decantación, pone en serio riesgo a los trabajadores de una institución señera y de alta calidad en su servicio, como lo es el hospital nacional Profesor Alejandro Posadas.
La lucha continúa.


