El sacerdote se desempeñó por más de 50 años en distintas comunidades de la Diócesis. Destacado por su actuación en las causas sociales y de derechos humanos, fue nombrado Ciudadano Ilustre por el Concejo Deliberante en 2017.
Hay días que uno desearía nunca lleguen. La partida de un ser querido es una de ellas, y más cuando se trata de alguien que uno sabe, es irremplazable. Como el baobab, el árbol que inmortalizara Saint Exupery en su obra El Principito, pueden tardar hasta 200 años hasta que salga un fruto parecido a su semblanza. Eso sí, Raúl sembró, vaya que sembró. Y al cumplirse dos años de su última siembra la comunidad de Morón, junto a autoridades del Instituto Nuestra Señora del Buen Viaje, autoridades públicas y demás representantes de la comunidad, se dieron cita en el templo de la Catedral para celebrar la vida y obra de quién supo ser su titular por casi 28 años.
El Párroco Martín Bernal, quien junto al Diácono Carlos Cibau llevaron adelante la ceremonia, recordó al Padre Trotz primero como un ejemplo de lo que hoy llamaríamos resiliente. Bernal abrió la semblanza con una frase que Trotz solía repetir: “ ’Del primer seminario me echaron. Del segundo me fui antes de que me echaran, y del tercero me ordené de sacerdote’ eso puede demostrarnos la madera de la que estaba constituido Raúl, un hombre que tenía en claro cuál era la meta que se disponía.”
Seguido, destacó la cualidad profundamente humana de quien fuera nombrado Párroco Emérito del templo Catedral en 2018. “Raúl llevaba ese hacer la voluntad de Dios con una pasión demoledora, pero ante todo era un amigo, y hacía de la amistad un culto”.
Quizás de los tramos más emocionantes de la homilía fueron donde Bernal recordó la actuación de Monseñor Trotz en las causas sociales. “Raúl era un hombre que nunca le escapó a la coyuntura. Nunca le tuvo miedo a los signos de los tiempos. Y siempre se jugó por lo que pensaba literariamente o políticamente, nunca estuvo de lado. Tuvo ese coraje y esa determinación para manifestar su pensamiento, y eso adquirió un valor aún más grande porque nunca lo cercó. Él tenía una manera de sentir, de pensar, de relacionarse; pero eso nunca fue un óbice para sentarse a conversar con el que no pensaba distinto para conversar, un arte del cuál Raúl era maestro. Y todo ello desde un amor total y absoluto a la Iglesia”.
Bernal declaró que “Raúl forma parte de una generación de sacerdotes que echaron base en la Diócesis de Morón y que no existen más, ni siquiera quién les habla», lo que cual hacer volver a las palabras al inicio de esta edición. Al decir de otro moronense, Hamlet Lima Quintana, Raúl era «esa gente así, tan necesaria».
Al cierre de su sermón, Bernal recordó que en los últimos momentos de su vida, Trotz «era alguien que sabía dónde tenía arraigada la esperanza. Cuándo su cuerpo iba fallando, no recuerdo una reunión donde, sin importar lo que se presentara ante cualquier problema que se planteara, el simplemente se reía y decía ‘vamos’, siempre mirando hacia adelante».
Finalizando la Eucaristía, la comunidad presente salió en procesión desde el Templo hasta la Ermita ubicada en la esquina de Buen Viaje y Belgrano para ofrecer una ofrenda floral y la oración por el eterno descanso de quién ofreció su vida a Dios y a los demás por más de 50 años.
Monseñor Raúl Trotz, el hombre
Monseñor Raúl Roberto Trotz, nació en la ciudad de Buenos Aires el 10 de enero de 1941.
Tras su finalizar sus estudios en el seminario, fue ordenado sacerdote el 14 de agosto de 1966 por Monseñor Miguel Raspanti, en Libertad (Merlo) estando al frente de varias Parroquias de la –en aquel entonces- extensa Diócesis de Morón, desempeñándose –entre otras- en Ramos Mejía (Nuestra Señora del Carmen), Haedo (Sagrada Familia) y desde 1988 fue nombrado por Monseñor Justo Laguna (Obispo de Morón) como Párroco de la Catedral Basílica de Morón “Inmaculada Concepción del Buen Viaje”, hasta el año 2016 en que Monseñor Luis Guillermo Eichhorn, lo nombró al frente de la parroquia Virgen de las Flores de Morón, donde venía desempeñándose.
Identificado y comprometido con los valores del Concilio Vaticano II, además de su tarea pastoral se destacó por su actuación en las causas sociales y de derechos humanos, lo que llevó a que el Honorable Concejo Deliberante de Morón, lo declarara en 2017, Ciudadano Ilustre.
En 2018 el Obispo de Morón, Monseñor Jorge Vázquez, lo nombró Párroco Emérito de la Iglesia Catedral Basílica y Parroquia de Nuestra Señora del Buen Viaje, en reconocimiento a su destacada labor al frente de la casi tricentenaria parroquia moronense.
Fue Vicario General de la Diócesis, Vicario diocesano de la Cultura, titular del Departamento de Cultura de la Diócesis, Director del Museo de la Catedral, asesor nacional de la Acción Católica y la Liga de Madres de Familia, Presidente de la Fundación Monseñor Oscar Vicente Vetrano y miembro del Consejo de la Fundación Universidad de Morón, lugares que lo llevaron a participar de seminarios, congresos, charlas y exposiciones.
De una lúcida visión de la realidad, volcó su pensamiento en escritos y artículos, que lo llevaron a ser un hombre de consulta y protagonista de entrevistas radiales y televisivas.
Tras una enfermedad que lo venía aquejando desde hacía unos años falleció a los 83 años el 11 de julio de 2024.
Sus restos descansan en la Ermita de la Iglesia Catedral, juntos a los del Padre Edmundo Vanini, párroco de la Catedral de Morón entre 1942 y 1952; el Padre Juan Antonio Presas, predecesor de Trotz en el cargo; y la docente y fundadora del Colegio Parroquial de Morón, Virginia «Catita» Gamba.
Mirá la cobertura que también realizamos, de este sentido homenaje, para nuestro canal de Youtube:


