Se registró un nuevo aumento de este bien de primera necesidad en el distrito provincial. La suba es de 5%, lo que implica que el consumidor deberá abonar $2.300 el kilo, sin embargo, desde las asociaciones del rubro panadero señalan que debería ser mayor pero que «la gente no tiene un mango».
Este incremento tiene su origen en el aumento de tarifas de servicios básicos, alquileres y suba de materias primas. El sector está atado de manos porque a su vez reconoce que se registraron fuertes caídas en las ventas. No se trata de la única suba, en tres semanas volverá a darse otro ascenso en el costo del 5%.
Hace 7 días hubo gestos de preocupación y alarmas prendidas. Los representantes de los Centros Industriales de Panaderos de la Provincia de Moreno, San Miguel, José C. Paz, Ituzaingó, Merlo, Navarro, Lobos, Trigre y Quilmes se vieron las caras.
Los últimos meses los aumentos de la harina fueron del 22%, en ese porcentaje también se encuentra un incremento salarial para los trabajadores del área. «La mano de obra no se discute, es el sueldo de los muchachos», argumentan. Al momento del cierre de esta nota, los alquileres de los comercios tienen un costo de 850 mil pesos a 2 millones.
Día clave: muy pronto los panaderos mantendrán un cónclave con el secretario de Comercio Interior de la Nación, Pablo Lavigne y el subsecretario de Defensa del Consumidor, Fernando Blanco Muiño.
“Nos están matando las cargas sociales y la competencia desleal directa que es quienes tienen laburo en negro. Nosotros pagamos habilitación, cargas sociales pero el 85% de este rubro tiene trabajo sin registrar. Muchos lo hacen para abaratar costos y a nosotros nos arruinan”, señalan los trabajadores del sector.
