(Y a quienes no les guste o se indignen por esta realidad que está a la vista de cualquiera… accionen soluciones concretas y concisas)
Fruto de varios recorridos por Morón sur, particularmente en un radio comprendido por las calles Avellaneda, Int. Agüero, Arenales y Weizmann, el núcleo básico del llamado Barrio Aduana, hemos encontrado innumerables baches, cunetas destrozadas y luminaria gastada y/o quemada, que torna una gran incomodidad para vecinos y vecinas que salen a realizar sus compras ya con la caída del sol. Detalles que constituyen a reforzar la sensación de inseguridad, y que «coopera» indirectamente con el accionar de motochorros y carteristas.
Para muestra, sobran estos breves videos que fuimos relevando. Y como «broche de oro» algunas fotos que sacamos días atrás delante del edificio central de la Universidad de Morón, calle Cabildo entre Machado y Maestra Cueto, con el hundimiento inmenso de una parte del asfalto, cuestión que ya señalamos en nota en la vieja revista Huellas Suburbanas en plena pandemia. Vecinos de dicho barrio cercano a la estación, calculan que ese hundimiento de asfalto lleva allí cerca de 4 años sin recibir tratamiento ni solución alguna.
Cuando no todo lo que reluce es oro… no somos de los que miramos para otro lado. Aquí estamos, sencillamente haciendo periodismo. Informando de una realidad inocultable y que amerita menos discursos y muchas más soluciones.
Fotografía y edición de video: Giuliana Canosa

