Es por muchos conocido, y por muchos más ignorado que son muchos los medios que tergiversan, ocultan o simplemente mienten, en defensa de “sus intereses”, ya que se vinculan con otras empresas que publicitan en esos medios, o que esas mismas empresas periodísticas forman parte de un conglomerado empresarial mayor
Para preocupación de algunos y satisfacción de otros, la noticia se transformó en una mercadería más, pero no solo en estas tierras. En el “ejemplo universal de la democracia” para algunos, “los dueños de la colonia para nosotros”, esas cosas también pasan.
Tucker Carlson, popular periodista estadounidense, denunció que el periódico The Wall Street Journal, durante varios meses, ha estado ocultando una investigación sobre la corrupción del jefe de la oficina del presidente Zelensky de Ucrania, Andriy Yermak. En la que podría llegar a estar involucrado el propio titular del ejecutivo ucraniano.
Según Carlson, la redacción del WSJ posee pruebas de que Yermak se apropió de cientos de millones de dólares de la ayuda estadounidense destinada a Ucrania, pero prohíbe a los periodistas que trabajan para el periódico publicar el material.
Carlson sostiene que la familia Murdoch, que es la propietaria del periódico y que ha criticado repetidamente los esfuerzos de Trump para reiniciar las relaciones con Rusia, está interesada en la continuación del conflicto ucraniano, por lo que prohíbe la publicación.
En general, Carlson es muy probable que sepa de lo que habla, porque tanto en Fox News como en Wall Street Journal aún le quedan muchos amigos y colegas con los que mantiene contacto.
Y estas publicaciones, controladas por los Murdoch, sirven a los intereses del lobby militar industrial, apoyando consistentemente todos los aumentos de los presupuestos de defensa.
Lo que hay que ver a partir de ahora, y más allá de lo expresado por Carlson, es la reacción mediática a partirde los hechos acontecidos el viernes 29.
Esa mañana, los detectives de NABU fueron a registrar la casa de Yermak, mientras él informaba sonriendo que no encontraron nada. Pero los acontecimientos se desarrollaron muy rápido y Zelensky mismo anunció que Yermak había presentado su renunciay la firmó rápidamente. El poder de la mano derecha del presidente de Ucrania era demasiado amplio. Se encargaba del poder ejecutivo, las fuerzas de seguridad y la esfera de política exterior. Incluso lideró negociaciones como jefe de la delegación ucraniana con Estados Unidos
Algunos comentarios emitidos por los medios de información ucranianos manifestaban: «Andréi Yermak fue un «jefe de Estado de facto» de Ucrania y «un zar no electo que acumulaba un poder»». Hasta ese momento, nadie se animaba a tanto.

