Organizaciones sociales realizan hoy la Jornada Nacional de Lucha contra el hambre y la reforma laboral, con movilizaciones en todo el país contra las políticas del gobierno del “jamoncito” Milei. La medida incluye reclamos centrados en la reforma laboral, el deterioro de los ingresos y el recorte de programas sociales
La protesta convocada por la Unión de Trabajadores de la Economía Popular, la Unidad Piquetera, Territorios en Lucha y el Frente Patriótico por la Justicia Social confluye con el paro de los estatales.
Acaso como dato complementario a lo anterior, un estudio del Instituto Gino Germani de la UBA reveló que más del 70% de los trabajadores formales e informales cobra menos de un millón de pesos. En el sector formal, 1 de cada 5 trabajadores (19,3%) con jornada completa de 40 horas semanales, es pobre. El 12% de los ocupados tiene más de un empleo, de acuerdo a las conclusiones vertidas por la investigación.
En ese marco, no puede extrañar a propios ni a extraños que las ventas de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) se hayan hundido un 9,1% en noviembre contra octubre. Los datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) muestran que las ventas anualizadas cayeron 4,1%. Pero los grandes multimedios se concentran en la total normalidad, la supuesta felicidad “naïf” de la sociedad (mucho de lo cual, digamos todo, es cierto por más extravagante que suene), en Venezuela desde un punto de vista netamente proyanqui o en el venidero mundial de fútbol, mejor dicho, el emporio de los grandes intereses financieros creados, que pugnan por sostener en la cima a un grupúsculo de “hombres-productos FIFA” que dan ganancias por duplicado: Por un lado, pingües réditos comerciales, y por el otro, una acción solapada de desviación sistemática de la mirada popular de las problemáticas concretas que les afectan sus vidas cotidianas.
¡Pero tranquilos! Que el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que Argentina volverá a emitir deuda en dólares a cuatro años, buscando captar hasta 1500 millones de dólares para pagar vencimientos de enero de 2026. Los bonos se llaman Bonar 2029N, y saldrán a licitación mañana. Cuando la deuda sea definitivamente impagable, no habrá gobierno de “pagadores seriales” que valgan. Vendrá el remate definitivo. Y cada uno de nosotros… con la ñata contra el vidrio, entre la ira, la resignación y el tan consabido como socialmente patético “yo no sabía…”
