El Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología (UNESCO) se celebra cada 10 de abril en honor a Bernardo Houssay, que fue el primer argentino y latinoamericano en ser galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 1947
Concretamente, nuestro científico obtuvo su premiación por sus investigaciones en Fisiología y Medicina a propósito del rol de la hipófisis o glándula pituitaria en la regulación de la cantidad de azúcar en sangre a través del metabolismo de los hidratos de carbono.
Debemos explicar que la ciencia y la tecnología no son lo mismo, pero sí ambas están íntimamente vinculadas. Pero son dos disciplinas independientes.
La ciencia tiene como objetivo la generación de conocimiento científico para ayudar a comprender mejor los fenómenos de la naturaleza y el universo que nos rodea.
La tecnología por otro lado, es una actividad que ha estado ligada al hombre desde sus orígenes, atravesando el tiempo, las civilizaciones, conflictos y victorias del ser humano.
La relación entre lo que es ciencia y tecnología es sin duda super estrecha, antes, hay una clara diferencia entre uno y otro:
- Ciencia es lo que genera conocimiento científico.
- Ésta luego permite el desarrollo de invenciones tecnológicas.
Por ende, la ciencia y tecnología, están unidas, son interdependientes, y a medida que la ciencia evoluciona, también lo hace la tecnología.
Ambas son fundamentales para el desarrollo de todo proyecto de país. Y la Argentina tiene una gran trayectoria en ciencia e investigación.
Bernardo Houssay fue formador de destacados científicos, entre ellos Luis Leloir (quien también obtuvo un Premio Nobel). Fue el primer presidente del CONICET, quien le infundió a la institución una visión estratégica, expresada en claros conceptos organizativos que mantuvo a lo largo de más de una década de conducción.
Fue nombrado doctor Honoris Causa por 49 universidades, miembro de 55 academias y de 139 sociedades científicas.
Junto a Houssay, la Argentina suma otros dos Premios Nóbeles en ciencia: Luis Federico Leloir (1970, Química) y César Milstein (1984, Medicina).
Nuestros investigadores son fruto de la educación pública y un ejemplo mundial para el avance de la ciencia y la mejora en la calidad de vida de las personas.
