Es casi una histórica costumbre mediática, el elaborar y difundir una especie de balance al llegar a esta altura del año. En esta ocasión preferí hacer una especie de cierre, pero a partir de datos recabados en este último mes, aunque existan temas que lo precedan. Lo que sí se ha hecho visible es que nos hemos ido convirtiendo en una sociedad caníbal.
Me impactó descubrir un libro fue publicado en 2020, del que impactan algunas frases que sobrevuelan por nuestras sociedades- “La Ideología Invisible de Javier Benegas”.
«Nos enfrentamos a un nuevo y temible totalitarismo, una ideología invisible, líquida y polimórfica que desborda las tradicionales fronteras ideológicas e infecta a las sociedades occidentales Un monstruo con vida propia que apela a las emociones y no a la razón, a las ensoñaciones y no a la realidad, que promete proporcionar aquello que cada uno desee, aunque sea una identidad imposible. Incrustado dentro del propio poder, compra voluntades, proporciona prebendas a quienes son sus cómplices y castiga con la muerte civil a quienes lo desafían”.
“Toda evolución social necesita mantener un cierto equilibrio entre el pasado y el presente, un hilo conductor que conviene no romper si no se quiere perder las referencias. Es importante no olvidar de dónde se viene si se quiere saber a dónde se va”.
Parece ser que en Topolandia (alguien se autodenominó topo) se rompe o destruye ese pasado mintiendo, descalificando o insultando. Y todo se hace para introducir “algo nuevo”, tan nuevo que nuestra sociedad ya lo ha padecido varias veces con similares características.
Mientras tanto continuamos navegando hasta ubicar el momento del naufragio. Desde el Ejecutivo, el exageradamente dramático y emocional presidente, junto al nodo de coreutas, ya sean funcionarios, periodistas financieramente volátiles, y el ejército de trolls, no paran de afirmar que la economía está mejorando, los sueldos y jubilaciones se triplicaron, las inversiones rebalsan y bla bla… Entonces, la pregunta que les cabe, ya que todo está tan bien… ¿por qué tomaron deuda por el equivalente a u$s92.000 millones? Y como forma de saber, si aún puede llover sobre mojado ¿por qué están gestionando otro programa con el FMI por u$s12.000 millones más?
Y para mayor tragedia popular, el “No Plan Económico” queda resumido a esta recesión récord, al ancla ficticia del dólar oficial, y tomar más deuda para seguir sosteniendo la ficción de la estabilidad cambiaria y “baja de la inflación” más el corrimiento contable de algunos precios. Y como cierre parcial, el “olvido” gubernamental de actualización de alícuotas que creó un vacío legal, que permitió a Barrick no pagar sus exportaciones de oro. Total, el oro en lingotes del Central duerme el sueño de los injustos en Londres.

Otro de los temas que pasaron rápido como toda noticia o info de este diciembre, fue el reportaje que le hizo al primer mandatario, el periodista norteamericano Jon Lee Anderson, especializado en temas latinoamericanos. Para lograr el perfil de 15 páginas, titulado “Javier Milei le hace la guerra al gobierno argentino”, Jon Lee entrevistó a economistas y referentes sociales, además de al propio Milei, a quien describió como “un economista libertario dado a provocaciones escandalosas” que “quiere rehacer la nación” y consideró sus políticas de “ultraderecha”. Dicho material, que había tenido adelantos en su web, fue publicado en la edición impresa de The New Yorker el 9 de diciembre.
Anderson ha escrito para los medios más importantes del mundo y realizó investigaciones, algunas de las cuales luego se convirtieron en textos desarrollados en libros. En su nota manifestó que Milei le hace acordar a Alex, protagonista de “La Naranja Mecánica” de Stanley Kubrick.
Cuando durante la entrevista le preguntó sobre la realidad de los jubilados, el presidente Milei “reaccionó con desdén y culpó a los kirchneristas” y le respondió: “Me parece fabuloso que quieran darle un aumento a los jubilados, pero deben explicarme cómo lo van a financiar”. “Ni una sola vez expresó simpatía por los jubilados, ni siquiera los reconoció como personas”, describe Anderson.
En el cierre de su nota, el periodista relata algunas vivencias presenciadas en el acto en Plaza Lezama. “Milei irrumpió en el escenario y cantó unos versos de la canción de death metal en un barítono áspero: «Hola a todos. Yo soy el león». Dijo a sus seguidores que, gracias a ellos, que le habían prestado atención y habían sido leales, él (ellos) había vencido. La casta era mala, gritó, pero aún peores eran los periodistas que difundían noticias falsas. Señaló dos escenarios elevados donde había cámaras de televisión. La multitud gritó: «¡Hijos de puta, hijos de puta! «y Milei golpeó el aire con los puños, dirigiendo el cántico”.
Pareció ser una profecía de los días que estamos viviendo. Hay una silenciosa batalla contra integrantes de la prensa. Hasta ayer han sido Viviano Canosa y Marcelo Longobardi. En un futuro muy próximo les podrían seguir Ernesto Tenembaum, Hugo Alconada Mon, Rolando Graña, Alejandro Bercovich y quién sabe cuántos otros periodistas “disidentes”, “ajusticiados comunicacionalmente” a manos de los dueños de los medios. Y todo en nombre de una libertad más parecida a los espejitos de colores que a la realidad.
Pese al perfil crítico sobre Milei del material publicado por Anderson, el presidente compartió el artículo en redes sociales al grito de “Fenómeno barrial. ¡Viva la libertad carajo!”. Expresión tan controversial como muchas propuestas gubernamentales que se desintegran o desaparecen en el aire.
Se dice que los números gobiernan el mundo: En Argentina se tocan y retocan. Pero pese a los retoques, siempre queda una rendija que permite espiar la realidad de los números después de un año de gobierno de la actual administración:
Pobreza 53.8%, Indigencia 19.2%, y 5 millones de nuevos pobres (los índices son similares a los registrados post-crisis 2001) estimados a la fecha.
La inflación acumulada es de 166%.
Tasa de Desempleo se estima en 14.1% (268.000 desempleados nuevos al mes de Octubre).
Cuentas sueldo caídas: 680.000.
Licuación de salarios 33.3% (promedio entre formales y no formales).
Capacidad industrial instalada en uso 43%.
Industria: caída del 27.1%
Pymes, en situación muy complicada con mucha maquinaria en subasta y suspensiones…12.600.
Autos: caída de producción, 29.6%.
Caída del patentamiento de autos 26% menos (comparado a igual período de 2023).
Construcción: caída del 34.2%.
Caída de los ahorros estimada en 59%.
Consumo general bajó el 29.3%
Tarifas domiciliarias, subas del 180% al 1.120%.
Deudas familiares (tarjetas, créditos, cuentas en sobregiro, morosidad, etc) aumento del 1.360%.
Tarifas de transportes, subas del 663%.
Consumo de medicamentos, un 46% menos.
Construcción, 77% menos de actividad y 330.000 puestos de trabajo cobran seguro de desempleo.
Otros Datos Macroeconómicos
Dólar oficial: aumento del 183%.
Deuda bruta nueva en 2024: u$s92.300 Millomes,
Total de Endeudamiento: u$s479.000 Millomes,
Deuda BCRA (déficit cuasi fiscal): Habían superado los $39 Billones y mandaron esa deuda del BCRA al Tesoro en nuevos bonos, con la diferencia de tener tasas más altas.
Reservas del BCRA: u$s31.618 Millones, de los cuales, las reservas netas NEGATIVAS alcanzan a u$s8.200 Millones.
u$s12.400 Millones en bonos y efectivo utilizados por intervenir en la brecha cambiaria (u$s770 millones perdidos)
PBI: La caída estimada es del 6.5% y es comparable a la que se registró durante la pandemia, que había alcanzado el 9.9% de caída.
Resumiendo: estos números de la gestión de gobierno durante su primer año, significan un empeoramiento de la vida de los ciudadanos semejante a la crisis del 2001, que casi nos puso al borde de la disolución nacional.
El saldo tiene un impacto social y económico regresivo en Argentina, marcado por desindustrialización, ajustes drásticos y políticas desregulatorias que profundizan las desigualdades. Mientras tanto, el Gobierno continúa con la implementación de estrategias distractoras, que pueden ser catalogadas como verdaderas “cortinas de humo”. Con ese accionar, se busca desviar la atención sobre los graves problemas estructurales, como el aumento de la pobreza, la pérdida de empleos y el desmantelamiento de sectores estratégicos. Como cierre se observa un avance silencioso, direccionado sobre los medios: despido de periodistas y modificaciones empresariales. Se están produciendo modificaciones horarias en TN y La Nación +, así como también el cambio de dueños en América. Todo perfectamente planificado por los dueños del poder para que nos enteremos de lo que ellos quieren.

