El 6 de abril de cada año, se conmemora el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz (UNESCO), una fecha que sirve para reconocer el papel positivo del deporte y la actividad física en las comunidades y en la vida de las personas de todo el mundo.
El deporte puede ser una fuerza educadora en favor de la inclusión y de sociedades más equitativas, así como una poderosa plataforma de diálogo para combatir los prejuicios e inspirar cambios positivos en nuestra sociedad.
Los niños y los jóvenes se benefician enormemente de la actividad física. Las actividades físicas y el deporte, combinados con el plan de estudios, son necesarios para una educación completa.
El deporte ofrece aprendizaje permanente, e incluso educación alternativa para niños que no pueden asistir a la escuela. Al participar en actividades deportivas y físicas en el ámbito escolar, los estudiantes están expuestos a valores deportivos fundamentales, entre ellos el trabajo en equipo, el juego limpio, el respeto de las normas y de los demás, la cooperación, la disciplina y la tolerancia. Estas aptitudes son esenciales para la futura participación en actividades grupales y en la vida profesional, y pueden estimular la cohesión social dentro de las comunidades y sociedades.
Históricamente, el deporte ha desempeñado un importante papel en todas las sociedades y ha actuado como sólida plataforma de comunicación, que puede utilizarse para promover una cultura de paz.
Aprovechemos esta conmemoración simbólica para tomar conciencia de este potencial, y fortalezcamos el deporte como herramienta de educación para promover la paz, la integración y el desarrollo de la sociedad.
