En una extensa entrevista con Semanario Huellas, el titular de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, delegación Morón, reflexiona sobre el tejido social, el sobreendeudamiento, las apuestas online y el rol del Estado frente a una sociedad cada vez más fragmentada.
Visitamos al Dr. Germán Navas, que es el director de la Delegación Morón de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires.
Una vez más te agradezco personalmente en nombre del equipo de Semanario Huellas, que nos abrís las puertas. Hacía un tiempito largo que no nos veíamos, y es una alegría compartir este espacio con vos, Germán. Por cierto, venimos a conocer la casa nueva de esta Defensoría. Ahora en un lugar absolutamente luminoso, visible. Contanos cómo ha sido, para arrancar esta charla, este proceso, este cambio edilicio y qué desafíos conlleva eso.
Quiero destacar que Semanario Huellas fue uno de los medios de comunicación que se interesó por la apertura de la primera Delegación Morón de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires. Nosotros abrimos la Delegación en su momento fue en el año 2020, hace seis años. Este período ha constituido un muy buen proceso donde nos hemos dado a conocer, y hemos salido mucho al territorio a brindar actividades, en su momento, desde lo que se dio en llamar “En Tu Barrio con Vos”, un operativo muy interesante con el cual llegábamos a centros de jubilados, a escuelas. Hemos estado durante muchos años yendo a escuelas con distintos programas que tenemos aquí, o misiones, o desafíos. Desde hace un tiempo nosotros incorporamos en la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires un área nueva, novedosa, que es de asociaciones civiles. Empezamos a inscribir asociaciones civiles, a trabajar con ciertos sectores colectivos de la comunidad que estaban necesitando, reforzar esta pata, ya sea en materia de acompañamiento, en intervención, en inscripción. Ello hizo que necesitáramos un lugar más amplio, y de paso también ganar mayor visibilidad. Y acá estamos.
Las funciones son las mismas o hay variantes?
Las funciones siguen siendo las mismas, básicamente, solamente que profundizamos en trabajo, se sumó la delegada adjunta Ana Cintia Ottonelo también a nuestro equipo de trabajo. Entonces nosotros venimos a profundizar el trabajo que hemos estado realizando desde el año 2020 y agregar esta pata de asociaciones civiles, donde a veces vienen 8 o 10 personas a firmar actas y fruto de lo cual veníamos necesitando un lugar más grande donde funcionar. Eso explica también por qué nos mudamos, porque estamos en un lugar más grande y más visible.
Germán, esto que mencionás es sumamente relevante, la articulación con asociaciones civiles. En un contexto general donde se va empujando aceleradamente hacia el individualismo, ustedes están apostando a trabajar con entidades colectivas, a integrar el trabajo y de algún modo fomentar ese asociativismo. Están yendo contra la corriente…
Sí, y creo que es el camino y creo que la salida es colectiva también. Estamos viviendo épocas donde, en términos nacionales, se fomenta mucho el sálvese quien pueda, el individualismo, la doctrina del desplazamiento del otro, del que tengo al lado. Yo creo que la salida pasar por el camino opuesto. Creo que estamos para tejer vínculos, para tejer redes y para potenciar también, si sabemos que hay un colectivo de personas que ya está trabajando en un fin realmente benéfico, honesto, por qué no aportar esta pata del Estado en pos de una formalización, de un acompañamiento. Hoy por hoy muchas instituciones o asociaciones intermedias han desaparecido, o han dejado de funcionar, o se han desarticulado. Yo creo que cada vez que avanza, puedo decir, la derecha, por lo que pienso, se desarticula el tejido social. Esto lo vemos mucho, cada vez que hay un gobierno fuerte con ideas más neoliberales por así caracterizarlas. En tales contextos se desarticulan los tejidos sociales, y ahí estamos los que creemos en todo lo contrario. Creemos que nos tenemos que juntar, que tenemos que cuidarnos también, que tenemos que ver cómo está mi vecino, mi amigo, mi familia, todas las personas con quienes nosotros tenemos contacto, la escuela de mis hijos, los compañeros, los padres. Todas las personas con quienes nosotros tenemos contacto, tenemos que chequear cómo están, cómo la están pasando, cuáles son sus problemáticas. Esto te lo digo independientemente de mi función pública: Tenemos que cuidarnos, tenemos que tejer lazos, brindarnos, darnos la mano, ver en qué nos podemos ayudar, en qué nos podemos acompañar.
Y creo que ese es el desafío. Germán, no podemos dejar pasar que lo decís en forma independiente de tu función pública, pero para quienes no lo saben, y vale la pena destacarlo, vos sos una persona que concatena la función pública con una vocación artística… y el arte propicia las más de las veces, otro tipo de sensibilidades.
Yo vengo del mundo, sí, por supuesto que académicamente soy abogado y soy comunicador, son las dos carreras que estudié, pero bueno, es cierto que también vengo del arte, vengo de la docencia, vengo de la música y del teatro, soy músico, sigo haciendo música, sigo teniendo un proyecto personal, sigo sacando discos, sigo componiendo, escribiendo, llorando, sigo amando, arrepintiéndome. Son cuestiones que, como vos decís, parten de la sensibilidad de uno y que a veces la política o la función pública pareciera que viene a endurecernos, y a veces yo lo noto en mí. Subir estados, cuestiones en las redes que digo, ¿Esto es compatible con la función pública?, porque son cuestiones a veces muy íntimas que uno comparte cuando se abre. De hecho, hacer una canción es lo más parecido a desnudarse.
Germán, ¿por qué no pensar que quizás gran parte de la sociedad está necesitando eso justamente, humanizar la política? Percibir que el funcionario es exactamente una persona de carne y hueso, igual que el vecino.
Sin duda. Yo aliento eso, y cuando veo colegas de la función pública que se muestran también como son, que se animan, digo qué lindo, porque llegan desde otro lado. Y lo que me causa un poco de repulsión, por el contrario, o rechazo mejor dicho, es cuando veo una impostación de algo que esa persona no es. Cuando alguien trata de mostrar, también desde la función pública, algo que no es, que no le sale, sino que está coucheado por un conjunto de personas que le piensan un perfil público. Digo, esto no es creíble. Creo que cuando uno actúa desde la honestidad, otros pueden estar o no de acuerdo… pero lo que es imposible de rebatir es que es honesto, es que es real. Yo puedo decir cosas en las con las que, obviamente, mucha gente pueda no estar de acuerdo. Y yo lo voy a respetar. Pero la honestidad con la que uno se conduce, piensa y vive también es clave. Creo que tenemos que ser muy congruentes entre lo que pensamos, lo que decimos, y cómo vivimos también.
Un desafío difícil…
Es un desafío difícil, pero… Y donde nos llenamos de contradicciones. Yo estoy lleno de contradicciones. Todos estamos llenos de contradicciones. Yo no soy una excepción. Pero tratamos de ser lo más coherentes posible entre cómo pensamos, lo que decimos, cómo actuamos y cómo vivimos también. Es esto que te decía, de prestar atención a como estamos, a cómo está el de al lado. Y me parece que ahí hay que encontrar un equilibrio. A veces no se puede ser 100% coherente. Pero tratamos de hacerlo, de ir a ese ideal. Retomando esta idea que disparaste, puedo decir que me siento muy libre expresándome en cuanto a todo este bagaje artístico que vengo trayendo. Y en lo que me propone la función pública.
Hay una frase de una canción del mundo religioso que dice… Esto que soy es lo que te doy. Bueno, esto es lo que sos. Esto es lo que sos y lo que transmitís. Y el desafío de aplicarlo, que es lo que venís realizando desde tu función pública, ni más ni menos que al servicio de las problemáticas más variadas que encontrás que te traen numerosos ciudadanos comunes.
Somos el segundo mojón lógico para presentar reclamos. Por ejemplo, un reclamo municipal debe estar dirigido primero a la municipalidad. Un reclamo por una prestación de una obra social debe ser dirigido primero a la obra social. Nosotros creo que somos un lugar donde la persona, donde el consultante que viene a vernos, ya viene frustrado porque encontró una negativa. Por eso nosotros le hacemos el segundo lugar de reclamo. Generalmente la persona, vamos a tratar un caso de consumidor, por ejemplo. Viene alguien que se compró una tele y no le anduvo y tuvo un problema… pero la persona no viene acá directamente como el primer lugar. O sea, ya fue al lugar donde la compró y le dijeron, mirá, no me anda, ¿me la cambiás por otra? No, porque no tienen ganas de hacerlo o por lo que sea. Ahí recién viene a nosotros. Somos un lugar donde el que llega, ya llega cabizbajo, frustrado. Hasta a veces descreído de que podamos hacer algo. Pero por el otro lado, aquellos que ya nos conocen después se dan cuenta que desde la Defensoría le solucionamos el reclamo o al menos lo intentamos. Porque tampoco somos Superman que podemos resolver todo. Pero bueno, nos van conociendo, saben que escuchamos a todos, que tratamos de bajar todos los reclamos posibles. Ponemos toda nuestra experiencia en gestión pública para intentar solucionarle un problema a un vecino. Hay un derecho vulnerado, bueno, tenemos que ser como, no sé cómo se dice en el mundo del rugby cuando todos se abrazan así (hace la demostración) como un triángulo… un scrum. Empiezan a empujar todos, bueno, eso tenemos que ser desde este rol. Por eso mismo tampoco quiero personalizar la defensoría en mí, sino decir, bueno, tengo la dirección de nuestro organismo, la articulación con muchos sectores de la sociedad, pero hay un equipo de fierro atrás. Hay un equipo de fierro con el que vengo trabajando desde hace muchos años también. Bueno, eso de generar una cohesión también, ¿no?
Vos sos la cabeza conductora de un organismo que representa a la provincia de Buenos Aires acá en Morón. ¿Qué grado de articulación o de coexistencia, si cabe el término, tienen entre el trabajo que desempeñás y el ámbito institucional municipal?
Bueno, para empezar, el municipio de Morón tiene una defensoría del pueblo propia. Entonces, a mí me parece fundamental articular. De hecho, hace 10 días estuve reunido con el doctor Pochat que está a cargo de la defensoría local, donde nosotros permanentemente ponemos en discusión, en debate, cómo podemos articularnos, potenciarnos inclusive, y distribuir el trabajo para no superponer recursos, para que no estemos los dos administrando o abordando la misma problemática. Sumarnos o bien dividir roles, como base de una buena articulación. Y cuando te decía esto de tejer redes con organismos, me parece que viene por ahí la mano también. Por citarte otro ejemplo concreto: En una época, cuando hablé tiempo atrás también con vos, las demandas de problemas de usuarios con empresas de telefonía celular estaban a la cabeza.
¿Y eso sigue siendo así? ¿O se ha mutado hacia otros ejes ahora?
El sobreendeudamiento supera todo. Las consultas por sobreendeudamiento, están en la cabeza. Y después, en segundo lugar, temáticas que tienen que ver con el acceso a prestaciones de salud, servicios públicos, y bienes y consumo. Pero esas tres que te digo: temas de consumidor, de celular, han quedado un escalón más abajo que los temas que tienen que ver con sobreendeudamiento. También reconozco que mucha gente viene porque me conoce o de las redes o de otros lugares, y bueno, a mí me toca hoy por hoy ser referencia en muchos ámbitos, incluyendo al ámbito colegial. Yo soy consejero directivo en el Colegio de Abogados, tengo un instituto también que dirijo. Entonces mucha gente tiene que ver a veces con la característica de cada delegado, de cada delegación. Yo le doy esta impronta y hablo mucho sobre la temática y eso hace que mucha gente venga.
Por ahí, en otras delegaciones de la provincia de Buenos Aires se abordan otros tema tales como medio ambiente, todo va de acuerdo a las características de cada zona, obviamente.
Y acá estamos hablando del conurbano, los ejes que vos planteaste tienen mucho que ver con el decrecimiento del estándar de vida de la sociedad, de algún modo…
Y sí. Podemos llegar a tener problemáticas en común con Tornquist, por ejemplo, al sur de la provincia. Pero tenemos muchas problemáticas que no tienen nada que ver, que tienen que ver con esto, con las características propias de cada lugar.
Hablaste al principio de tener misiones para resolver… ¿Qué misiones tienen pensadas o en desarrollo de acá al segundo semestre del año?
Personalmente me gusta elaborar mucho todo lo que tiene que ver con la promoción de derechos. ¿A qué me refiero por promoción de derechos? A ir a hablar para prevenir cuestiones, es decir, empoderar a nuestra comunidad con derechos que puedan prevenir situaciones que nosotros ya estamos viviendo. Por ejemplo, durante años he estado yendo a escuelas a hablar y a prevenir con las temáticas que tienen que ver con movimientos o manejos financieros en adolescentes, las apuestas. Hemos venido trabajando eso… ahora con el Mundial de fútbol explotó la cuestión de las apuestas, y este sí que es un tema terrible, de lo que podríamos hablar muchísimo. Y así educar y brindar herramientas sobre otras cuestiones que hacen a la cotidianidad de nuestra gente. Enseñar qué es un plazo fijo, qué es invertir, por qué eso ahora queda al alcance de cualquier niño, niña, adolescente… uno toca un botón en un teléfono y se hace acreedor…
Las apuestas adolescentes son gravísimas y se ha llegado en estos últimos días a través de la inteligencia artificial, a un spot publicitario que todos hemos visto recurrentemente durante el Mundial en el que se puso a Diego Maradona promocionando una empresa de apuestas. Lo revivieron con IA para hacer una arenga que puede pegar y seguramente que pega entre chicos muy jóvenes para fomentarles la inserción en el mundo de las apuestas…
Es que ya llegamos a ese punto. Es una nave contra la que tenemos que remar en oposición, y la de ellos es una nave con muchos cañones. Muchos cañones que disparan dinero. Es muy difícil revertirlo, pero precisamente por eso mismo, creo que es un enorme desafío a encarar. Las empresas de apuestas recaudan millones… Y sobre todo, el resultado final es que mucha gente pierde demasiado dinero. Mientras todo ese aparato gana, quienes apuestan, pierden. Necesitamos seguir demostrándole a la gente que esos mecanismos están predestinados para hacerlas perder.
Germán, probablemente tengamos a la brevedad un incremento en los casos de ludopatía…
Pero por supuesto. Eso ya lo estamos viviendo hoy, tanto en adultos como en adolescentes y niños también. Estamos asistiendo a un cambio de paradigma.
¿Ustedes reciben problemáticas de estas índoles?
Sí, claro, por supuesto. Y por cierto que hay centros de salud especializados en dichas temáticas. No obstante, en la Defensoría nos constituimos en un lugar donde recibimos también estos reclamos. Un colegio que viene y nos dice “no sabemos qué hacer… tenemos a todos los chicos en el recreo apostando”. Y ahí nos dirigimos a dar una charla. Vamos a hablar con los padres. Te doy otro ejemplo concreto: ¿Por qué se juntan cuatro pibes a ver un partido del Mundial y en el medio del mismo, un pibe agarra el teléfono y lo tira al piso y empieza a saltar arriba del teléfono y los otros tres no entienden? Y resulta que cuando ven el teléfono encuentran un sitio de apuestas… Esto está pasando. Ahora mismo está pasando. De esto tenemos que hablar mucho más. Así como en algún momento tuvimos un cambio de paradigma en lo concerniente a las publicidades de cigarrillos, considero que es tiempo de revisar los spots de las empresas de apuestas. Y por supuesto que es algo muy difícil porque hay un conglomerado que recibe un rédito económico enorme, y que se sostiene muchas veces desde los mismos clubes de fútbol. Muchos que se benefician a lo grande con ello, en parte con pauta de esos sitios de apuestas. Es difícil desarmar esa telaraña. Quizás podemos infiltrar mensajes en los distintos dispositivos de la sociedad. Me refiero a colegios, grupos de amigos, grupos de madres y padres también. Porque también yo le puedo estar hablando a un pibe y después llega a la casa y está el papá o la mamá apostando. Generalmente el papá, porque es un ámbito hasta muchas veces te diría, medio machista, si me permitís la palabra.
¿Qué otros temas están entre los más candentes en esta etapa?
También abordamos temas de género, por eso tenemos que trabajar con las familias. Es un desafío. Desde mi rol salgo a hablar de todos estos temas, recorro el territorio, dialogo con familias, con los padres, con docentes. Y a su vez, tenemos que formarnos también en la materia. En tanto organismo provincial, recibimos muchas capacitaciones para poder trabajar aunando criterios y enfoques. También nos organizamos. Toda la provincia de Buenos Aires se organiza para esto, desde las directivas de Guido Lorenzino, que es el defensor provincial. Nosotros somos sus delegados, la provincia cuenta con algo más de 70 delegaciones, y es imprescindible que todos vayamos por el mismo lado. Más allá de que cada uno trabaja con cierta independencia, está bueno tener ciertas directivas que nos organizan. Sobre todo en cuanto a estas temáticas que se repiten en todas las delegaciones. El uso desmedido de celulares es otro de los ejes más en boga en esta época. Todo esto es lo que tenemos que nos hermana, entre comillas, entre las diversas delegaciones de la Defensoría provincial. Tenemos que salir a combatir todas estas problemáticas.
Si te parece, Germán, este es un portal que dejamos abierto a la brevedad. Y no perdamos de vista el costado del arte, porque yo también vengo del mismo palo y hay que darle mucho más empuje a eso en la comunidad.
De acuerdo. Creo que las personas que venimos del arte solemos ser personas muy sensibles y yo creo que a la función pública, a la política, a las instituciones en general, las personas con esa formación podemos aportarle mucho. Sin ir más lejos, en el Colegio de Abogados teníamos un ensamble de músicos abogados y abogadas. Y te lo cuento desde este lugar, considero que hace bien esos lugares, no quiero caer con el conflicto o con la confrontación… sino aportar en la conformación de ámbitos donde conectar almas. Por eso es que creo que es tan importante el arte. Eso es algo que nos salva, hacer actividades artísticas y culturales, me parece que nos sana, y nos aporta integralmente para resistir al vendaval individualista de este tiempo.
Como bien dijiste desde el principio: un hombre y un funcionario con misiones a cumplir. Germán, te agradezco muchísimo. Hermoso haber compartido esta charla con vos. La seguimos.
La delegación Morón de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires se encuentra en la intersección de calles San Martín e Int. García Silva, en plena área central de la citada localidad. Y atienden de lunes a viernes de 9:00 a 15:00 horas.
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