El doctor Pedro Azcoiti es un abogado oriundo de la citada localidad del sur de la provincia de Buenos Aires, otrora detenido desaparecido durante los oscuros años de la última dictadura cívico militar iniciada en 1976, como consecuencia de su militancia por entonces en la agrupación Franja Morada.

De vasta experiencia parlamentaria, fue diputado de la provincia de Buenos Aires en dos períodos (1987-89 y 1999-2003), así como también diputado Nacional entre 2005 y 2009. Como prefacio a sus definiciones, también queremos destacar que fue miembro integrante de la Comisión Investigadora del Banco de la Provincia de Buenos Aires sobre los créditos otorgados en forma fraudulenta entre 1991 y 1999 por la administración de Eduardo Duhalde.

La posición del radicalismo frente al gobierno nacional

Señaló Azcoiti que “la posición que el radicalismo debe encarar respecto al gobierno nacional debe posicionarlo claramente en la vereda de enfrente. Debemos ser opositores a este gobierno. No tenemos nada en común con Milei, desde su manifiesta intención de gobernar por decreto, su falta de respeto al federalismo, que se acentúa con algunas reformas impositivas que han trascendido los últimos días, y que ahogarán aún más a las provincias. Eso coloca en estado de indefensión a los gobernadores. Tampoco podemos apoyar a quienes marcan un claro alineamiento con los líderes mundiales de la ultra derecha, como Vox en España, Meloni en Italia, Urban, Trump… el radicalismo debe estar en las antípodas de lo que representa Javier Milei y su proyecto”

Déficit partidarios, analizados al hueso…

Sostiene el dirigente necochense que no es posible alinearse “con personajes como (Rodrigo) De Loredo presidiendo el bloque de diputados nacionales, o gobernadores como el chaqueño (Leandro Zdero) que ya integró a LLA a sus listas, o actitudes como otros gobernadores, Cornejo por ejemplo, o su coterráneo Petri que lisa y llanamente, se han alineado detrás de Milei”.

“Por un lado, ello viene de la mano de la concentración de poder del Estado Nacional, que acogota a las provincias. Pero también refleja la crisis política que estamos viviendo. Las estructuras políticas nacionales están en crisis. Distinto sería si los grandes partidos nacionales tuvieran un gran proyecto nacional dentro del cual cobijar tanto a gobernadores como intendentes. Es necesario reconstruir el tejido de un partido enmarcado en un proyecto nacional” enfatiza.

Y redobla la crítica: “Hoy se dice que el radicalismo se parece a una confederación de partidos provinciales, y en algún aspecto creo que es cierto. En el caso de nuestra provincia es más grave aún: Es una confederación de partidos locales y vecinales. Están vencidos los mandatos de las autoridades provinciales del radicalismo, hay una ilegítima prórroga, y se han desoído las decisiones judiciales de convocar a elecciones en algunos distritos, para completar el proceso electoral que se hizo el año pasado… y así estamos, convertidos en un partido en crisis. Nos encontramos en una situación hasta hoy, de irresolución con respecto a qué va a pasar orgánicamente con el radicalismo en la provincia”.

Volver a forjar una impronta progresista radical

“Las últimas elecciones ya marcaron una paridad de 50 y 50 entre el oficialismo partidario y la construcción de la que participamos, Futuro Radical, que confluimos con Evolución Radical y los sectores que lidera Juan M. Casella. En la medida que Futuro Radical pueda afianzarse en el orden provincial, se va a ir conformando un radicalismo de clara oposición a Milei y también de oposición en el orden provincial, para marcar cuestiones que consideramos de déficit en el gobierno (de Axel Kicillof). Entre tanto, ir encontrando los caminos para la conformación de una alternativa socialdemócrata tanto a nivel provincial como nacional” se esperanza el otrora diputado nacional.

Y apunta a una síntesis que lo defina: “Si querés ponerlo más contundente, hay que retomar las banderas de Raúl Alfonsín en 1983”

Su crítica a la defensa a cualquier precio de la “territorialidad” partidaria

Señala Azcoiti en este sentido que “muchas veces los intendentes y gobernadores marcan la necesidad de preservar la territorialidad, pero, ¿Para qué? Entiendo que ello sea correcto en tanto y en cuanto esa territorialidad esté enmarcada en un proyecto político determinado. Y pongo un ejemplo de lo que NO hay que hacer: El actual gobernador de Mendoza, aliado de Milei, hace 20 años fue el forjador de los llamados radicales Kentonces parece que el territorio le sirve tanto para un fregado como para un barrido, y no para poner el territorio al servicio de determinado proyecto político, sino para ser útil a un proyecto que está en las antípodas de nuestras bandera históricas”.

Legislativas, fin de año y después…

De cara al “día después” de las elecciones legislativas del presente año, y pensando en el 2027, señala Pedro que lo primero que se precisa es “reconstruir al radicalismo. Y como diría Hipólito Yrigoyen, acá hay que empezar todo de nuevo. Un radicalismo que sepa hacia dónde va. Algunos tenemos en claro qué es lo que debemos ser. Pero debemos poder conducirlo para poner al partido al servicio de determinado proyecto político. Y de ahí en más hay que dialogar con todo el mundo, habrá diferentes niveles de coincidencias, ya sea parlamentarias para proyectos específicos, como ya se viene gestando. Y después, una instancia superior es la posibilidad de un acuerdo electoral, fruto de un debate muy profundo. Porque convengamos que nuestro país ya no aguanta otro fracaso más de una coalición política. Lo que construyamos entre todos, deberá estar cimentado en acuerdos muy profundos. El radicalismo por caso, participó de un gobierno como el de Mauricio Macri que no fue un gobierno de coalición. El radicalismo aportó sus votos y sus legisladores, pero nunca participó en la toma de decisiones. Por todo ello, debemos primero volver a tener un partido estructurado correctamente, que tenga en claro sus objetivos y horizonte político, y a partir de ahí junto a los aliados que se puedan construir, tener en claro para dónde se va”.

Azcoiti enmarca con suma claridad el horizonte deseado para la conformación de una nueva mayoría que esté integrada por el radicalismo conducido por la línea que él integra: “Esa coalición política por venir, tiene que contrapesar al actual gobierno, no puede tener nada que ver con el mileísmo y sus aliados, ni con los sectores que han llevado al país a esta situación, como son los grupos K del último gobierno. Esto nada tiene que ver con que no se pueda trabajar con el peronismo, de hecho creo que hay que avanzar en ese sentido, teniendo en claro hacia dónde vamos. No se puede volver a ir con cualquiera, a sumar por sumar”.


Raúl Alfonsín planteaba que había que establecer políticas de Estado que trascendieran a los gobiernos. Lamentablemente, hasta hoy no lo hemos hecho… y así es como nos va” sintetiza nuestro actual estado de situación.

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