Algunos de los sectores más combativos y menos «contemplativos» del movimiento sindical, resisten ante la oleada antiderechos que ya está en marcha a escala nacional
ATE llamó a “no abandonar las calles” tras las elecciones legislativas y aseguró que “el resultado electoral no cambia la realidad de los trabajadores”. El secretario general, Rodolfo Aguiar, señaló que “el entramado social está deteriorado y el sistema productivo destruido”. “Tenemos que seguir convocando a la más amplia unidad de acción y rechazar cualquier tipo de reforma laboral, previsional o tributaria regresiva que se quieran implementar”. “El resultado electoral no se traduce en consenso para quitar derechos y aumentar los niveles de explotación de los trabajadores”, afirmó.
También va de nuestro sugerir observar hacia adentro qué o cuáles ejes de desarrollo en materia gremial, han ido experimentando en carne propia como parte de su propia degradación a los ojos de un grueso de la sociedad, no sólo «de derechas» sino también independientes, del campo nacional y popular y del progresismo ya en franco declive cuasi final.
Entre tanto, el secretario general de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy, advirtió: “Como ya lo hicimos con Macri, vamos a salir a la calle para frenar las reformas que quiere implementar Milei”. “El vacío de liderazgo sigue abierto en el campo popular. Por eso tenemos que crear nuevos espacios de debate y participación política, para que la democracia no sea solo una formalidad, sino una herramienta que transforme esta realidad injusta que padecemos desde hace años”, afirmó.
¿Sucederá antes que la ola nos tape por completo? ¿O las largas deliberaciones para gestar lo nuevo, devendrán en una continuidad absoluta de las primeras líneas dirigenciales, con un puñado de modificaciones menores, para que en esencia, se le muestre a la sociedad una aparente renovación… sólo para que nada cambie?
Dilemas que mucho antes de este fin de año, ya podremos ir desentrañando.
