Cuando la calle dice que no importa quién gobierne, vos tenés que laburar, porque algo se perdió ahí.
La verdad es que, cuando hay políticas a favor del trabajo y la industria, vivís mejor. Comés, salís, vacacionás, alcanza para un gustito, te empilchás y ves mejor a la gente.
Recordá que hace una década la queja era porque pagabas ganancias por el sueldo alto… Y mirá por la que pasás ahora.
Decís que «todos son iguales»… Pero apelando a la honestidad intelectual, veamos: ¿Es lo mismo lo que se hace en la provincia de Buenos Aires que lo que hace el gobierno nacional? ¿Kicillof roba? ¿Deja sin hacer escuelas o rutas porque debe pagar deudas?
¿Realmente pensás que si le va mal al vecino, te va a ir mejor a vos?
En serio creés, ¿Que si despiden más fácil van a crear más trabajo?
¿Realmente confiás en que ser gobernados por los norteamericanos va a mejorar tu vida?
¿Cuánto tiempo vas a poder pedalear 14 horas seguidas, o va a aguantar el auto por las 16 horas del Uber o la aplicación a la que estés inscripto?
¿Y quién te va a salvar cuando no puedas pagar las deudas que estás acumulando?
Si con todo lo que te quitan y justificás, los números del gobierno igual no cierran… ¿Cuánto vas a aguantar?
¿Y qué vas a hacer cuando la marea de la desgracia te toque? ¿Ya has pensado este tópico? ¿A quién vas a acudir?
