Tras el encuentro de comisiones en el distrito, el intendente Pablo Descalzo y la referente Mayra Britos coincidieron en la urgencia de abandonar las discusiones de escritorio para dar respuestas palpables a los vecinos
Compartimos la palabra del intendente municipal, Pablo Descalzo, y Mayra Britos, referente política de la agrupación “La Soberana” del citado distrito.
Descalzo “Es momento de ir al encuentro: la única salida es la comunidad organizada”
Este espacio estuvo conducido principalmente por jóvenes, pero que convoca a todas las generaciones. ¿Qué sienten que puede aportar la juventud a la política de Ituzaingó sin perder la experiencia de quienes ya vienen militando hace años?
La frescura, que me parece que es lo más importante. Uno cuando es joven tiene puesta un montón de expectativas, esperanzas, que a medida que va pasando el tiempo uno va moderándolas, o como solemos decir, volviéndonos un poquito más conservadores. Entonces, rodearse de gente joven siempre te motiva y te incentiva a incorporar nuevas ideas, nuevas experiencias, y a partir de ahí, en lo personal como intendente municipal lo que busco siempre de la juventud es esta frescura, esa sinceridad, esas expectativas, esa necesidad de crecer, de desarrollarse, y te impulsa y te empujan a diseñar políticas públicas que justamente garanticen este tipo de iniciativas a toda la comunidad.
En las charlas apareció mucho la idea de recuperar la confianza. ¿Qué gesto concreto debería hacer hoy un dirigente para que un vecino vuelva a creerle?
En primer lugar, la cercanía. A veces la dirigencia política se centra en discusiones inertes que no tienen que ver con las necesidades de la población. En la medida que la dirigencia va al encuentro de los distintos sectores de la sociedad, es posible reconstruir el tejido social y recuperar esa vocación histórica del peronismo de consolidar la comunidad organizada. Es a partir de esas instituciones -las organizaciones, los sindicatos, los gremios y los movimientos sociales- donde los integrantes de la comunidad encontramos nuestro lugar. Es momento de ir al encuentro, porque a nivel mundial se pregona el individualismo y estoy absolutamente convencido de que en el marco de la comunidad organizada es donde uno empieza a tener una mirada colectiva. Me parece que esa es la única salida.
Se habló de soberanía, de justicia social e independencia económica. ¿Cómo se traducen esas ideas grandes en problemas reales del vecino común?
Hoy la República Argentina está transitando una vez más un compromiso monetario con el Fondo Monetario Internacional. Al tomar esa deuda se genera dependencia, porque el Fondo exige pagar y te dice cuál es el programa de gobierno que tenés que tener. Y nunca sale nada bueno de eso. Fíjense que hoy se ajusta sobre los pensionados, los jubilados, el transporte y el subsidio a los servicios. En todos los países del mundo hay acompañamiento de los gobiernos nacionales a ese tipo de sectores para proteger a la ciudadanía y al pueblo trabajador. Hoy el FMI nos fija vencimientos y, para llegar a eso, tenés que ajustar las jubilaciones, no comprar medicamentos ni subsidiar el transporte o la energía. Así la Argentina entra en un pozo cada vez más profundo y le vuelve a pedir prestado al Fondo; de esa manera no va a crecer nunca. Por eso veo saludable que se hable de independencia económica, porque es el único camino para consolidar la justicia social. Sin independencia económica no hay posibilidad de justicia social. Esto es lo que hace el presidente cuando insulta o denosta a la justicia social: postergar a los ciudadanos que buscan progresar y ser felices.
Hay mucha gente que no se siente representada por ningún partido, pero igual necesita respuestas. ¿Cómo se llega a esa persona sin hablarle únicamente desde una identidad política?
Es contarle cuál es el proyecto del peronismo. No estamos en contra de ningún país del mundo, pero no estamos a favor de las guerras ni de la dependencia. Creemos necesario construir un programa de gobierno pensado y hecho por los argentinos, porque ya hemos transitado muchas experiencias importadas respecto a ideologías o metodologías de gobierno y no nos ha ido bien. Los mejores momentos de la República Argentina han sido de 1945 al 55 y del 25 de mayo de 2003 hasta el 2015. ¿Había cosas por mejorar? Por supuesto. ¿Vivíamos en la panacea? No. Pero claramente la Argentina tuvo en esos momentos los mejores salarios de América Latina, el número uno de hecho. Tenemos que volver a esa senda. Recorreremos momentos de turbulencia porque estamos insertos en un contexto internacional, pero me parece que la salida para la República Argentina es el peronismo, no creo que haya otra.
Después de esta jornada, ¿Cuál sería el primer paso para transformar esta discusión en trabajo territorial concreto?
A partir de estos encuentros llegamos a una síntesis. En mi caso, el paso es analizar, estudiar y rever cada una de las políticas públicas que estamos llevando adelante para ver si coinciden con nuestra filosofía e ideología; siempre se va uno con algo por modificar. Lo otro es la cercanía e ir por el encuentro, algo que marcaba en soledad el Papa Francisco a nivel mundial. Hay mucha fragmentación, división, insulto y violencia, y el camino es recuperar la humanidad. Eso se logra cuando te reunís y te encontrás, porque los sueños se hacen realidad cuando son colectivos. Esos espacios los encontrás en la comunidad organizada: en la escuela, la institución o el sindicato. Cuando uno comparte un sueño con alguien, ese sueño pasa a ser de dos, de tres o de diez, y de manera solidaria se construye la salida real de la comunidad y la felicidad del pueblo.
Mayra Britos: “A la política le está costando entrar en el mundo de las redes sociales”
Posteriormente conversamos con Mayra Britos, referente política de La Soberana Ituzaingó. A continuación, su testimonio.
Hay vecinos que sienten que la política se acuerda del barrio sobre todo en tiempos electorales, ¿cómo se construye una presencia real durante todo el año? Eso es algo que sucede bastante en estos tiempos. Desde nuestro lugar de militantes tenemos que empezar a caminar los territorios no solo en estos momentos, sino construir el vínculo con el vecino y la vecina para que se sienta también representado en función de sus necesidades. Sabemos que hay distintos barrios y distintas realidades, entonces nosotros como dirigentes o representantes tenemos que poder acompañar esas lógicas.
Para alguien que está preocupado por el alquiler, la comida, la luz, el transporte, ¿cómo se hace para que una charla política no parezca algo lejano a su vida cotidiana?
Tal vez a partir de ahí traer o construir con ellos distintas propuestas que puedan ser más territoriales y más palpables. Si hablamos de una política desde lo lejano, desde los escritorios, es muy difícil poder acompañar esas realidades. Entonces, sí, creo que está bueno poder construir propuestas con y para los vecinos.
Hoy muchos jóvenes se informan y opinan desde redes sociales, streamers, videos cortos, ¿la política tradicional está sabiendo hablar ese idioma?
Estamos en tiempos en donde sabemos que existen estas redes sociales y que no hay que descuidar estos espacios, pero yo creo que a la política le está costando como entrar en ese mundo. Entonces, hay que buscar las estrategias para poder caminar por el territorio y también por redes sociales; hay que hacer como un equilibrio.
¿Cómo se dialoga con una persona que eligió otra opción política porque se sentía cansada, decepcionada o enojada con lo que venía pasando?
Y ahí tal vez traer un poco a la realidad, hacer como el paralelismo de qué era lo que teníamos, qué es lo que estamos perdiendo y cuánto nos costó este nuevo gobierno, pensar en las pérdidas que tuvimos. Creo que desde ahí, desde el diálogo y la comunicación, es fundamental.
Después de este encuentro, ¿qué tendría que pasar para que esto no quede solo como una reunión entre militantes, sino como algo para la comunidad?
Seguir convocando a los vecinos, a las vecinas y a distintos actores del territorio, sean personas que están a cargo de algún comedor comunitario, de sociedades de fomento o lugares de encuentro. Volver a esas bases creo que es fundamental para seguir dialogando y debatiendo.


