Nacido en La Rioja en 1870 en el seno de una familia de maestros, Salinas se recibió de profesor en el actual Instituto de Enseñanza Superior Nº 2 «Mariano Acosta» en 1890. Posteriormente se trasladó a Buenos Aires, donde ejerció la docencia mientras cursaba la carrera de Abogacía en la Universidad de Buenos Aires. Militante de la primera hora de la Unión Cívica y de la Unión Cívica Radical, participó en las revoluciones de 1890 y 1893, y mantuvo un estrecho vínculo político con Leandro N. Alem y, tras su fallecimiento, con Hipólito Yrigoyen.

Radicado luego en la provincia de Jujuy, continuó ejerciendo la docencia y fue uno de los fundadores del radicalismo en ese distrito. Representó a su provincia como convencional nacional y fue electo diputado nacional en 1912, cargo que renunció por considerar que aún no estaban garantizados comicios plenamente libres y transparentes, demostrando disciplina partidaria. Años más tarde, se desempeñó como Inspector General de Escuelas en Jujuy.

Al asumir la presidencia, Hipólito Yrigoyen lo designó al frente del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública. Durante su gestión se impulsaron profundas transformaciones orientadas a mejorar las condiciones laborales y salariales de los docentes, se incorporó el cine con fines pedagógicos, se actualizaron los planes de estudio y se crearon centenares de escuelas, incorporando tres mil cargos titulares. Asimismo, en 1918 propuso una Ley Orgánica de Educación Pública que no logró ser aprobada por el Congreso.

En el nivel superior, su rol fue clave para expandir la Reforma Universitaria. Propició la creación de la Universidad Nacional del Litoral -cuyos estatutos se consensuaron entre graduados, docentes y estudiantes- y la de Tucumán en 1921.

Finalizada su función ministerial, regresó a Jujuy para ocupar diversos cargos públicos, bregando de forma ininterrumpida por una educación pública de calidad. Sus restos descansan en la Escuela Normal de Olta, institución fundada durante su mandato, consolidando un legado de integridad ética y servicio desinteresado al país.

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