Salvo para los medios autóctonos, la respuesta sanitaria en Argentina, frente al COVIS-19 fue positiva. Es obvio que dejó víctimas y secuelas, pero comparativamente, siempre hubo camas disponibles para internación, no hubo falta de oxígeno ni cementerios colapsados y un sistema de vacunación correcto. Había un estado presente.
Los problemas a futuro provienen de las pandemias “naturales”, o creadas artificialmente que se afirma que sobrevendrán, mientras que todo apunta al abandono de la Salud Pública.
Desde hace un año, y en vías de ser definido en este 2024, pese a tener poca difusión, surgió una versión preliminar de un Tratado Pandémico negociado entre los 194 países miembros de la Organización Mundial de la Salud y con “consultas a la sociedad civil y agencias de la O.N.U., según dicen. El director de la misma presionó a los países con que, de no aprobarse, “las futuras generaciones no lo perdonarían”.
Llamó la atención el Análisis sobre las Regulaciones en el Tratado Pandémico, realizadas por el abogado suizo Phillip Kruse, ante el Parlamento de la UE, pero que pese a su “lejanía” deberíamos tener que prestar mucha atención.
1- «En su presentación manifestó que la OMS va a establecer una clásica estructura totalitaria y quiere que las Constituciones Nacionales se vean restringidas a cero.
Y si analizamos bien estas regulaciones internacionales encontramos 5 elementos que lo muestran muy claro”.
2- Hay un mecanismo de empoderamiento que ya existe hoy en día, pero que se ampliará en una medida horrible, y será mucho más fácil de lo que es hoy para que una sola persona, por ejemplo el Director General, declare una emergencia sanitaria de escala internacional.
3- Todo lo que la OMS publique bajo el título de «recomendaciones» se convertirá en obligatorio. Los derechos fundamentales con este tipo de régimen no tendrán ninguna protección efectiva a nivel nacional.
4- Es específicamente aterrador. Porque como seres humanos tratando de perseguir los ideales de la iluminación, dependemos de la información correcta. Ahora bien, en estas 2 disposiciones en el nuevo Tratado Pandémico, y en la modificación de las regulaciones sanitarias, con estas 2 cláusulas, dicen claramente que la OMS será la única institución del planeta que podrá definir cuál es la verdad en materias de salud, incluyendo la censura.
No hay mecanismo de corrección, no habrá ningún organismo de control hacia la OMS, que corrija cualquier recomendación incorrecta o una errada recomendación de emergencia sanitaria de escala internacional. No, ellos pueden continuar por siempre y para siempre”.
Los problemas derivados los tendremos que afrontar nosotros.
