por Daniel Zaballa, director del Teatro Municipal Gregorio de Laferrere – Municipio de Morón

Colectivo vs. Ömnibus / En el año 1928, en la ciudad de Buenos Aires, un grupo de taxistas realizó un recorrido fijo permitiendo subir a más de un pasajero por un valor cinco veces más económico que un viaje en taxi, dando origen al famoso colectivo. ¿Justo a nosotros, los teatristas, que desempeñamos una tarea inherentemente colectiva, creativa y solidaria nos vienen con una Ley Ómnibus? Lo colectivo es parte de nuestra identidad argentina. Ahora sí, comencemos.

El Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) ya está en acción, lo que se está discutiendo es la Ley Omnibus, en donde hay decenas de leyes derogadas que nos dejan inermes, sin derechos ni garantías como ciudadanos. En lo que respecta al ámbito de la cultura y la des- jerarquizaron del área – de Ministerio a Secretaría- buscan disolver el Instituto Nacional del Teatro (INT), el Instituto Nacional de la Música (INAMU), la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP), el Instituto Nacional del Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), el Fondo Nacional de las Artes (FNA) y Argentores, sí, una sociedad de gestión creada por dramaturgos hace 100 años y que defiende el trabajo de autores y autoras nacionales, no permitiéndoles, además, cumplir con su rol mutual. Una locura total porque son entes autárquicos, federales, que no interfieren en lo más mínimo en las arcas del Estado.

Nos metieron en un laberinto institucional, un bosque en donde cada árbol es muy importante para diferentes sectores porque impactan sobre sus intereses, que no son otros que los derechos adquiridos mediante leyes que oportunamente han sido consensuadas y discutidas. Ocurre que algunos de ellos son sustanciales. Nos dicen: “Este árbol no lo abonamos más, no tendrá más riego, ni poda, ni cuidado alguno”. Entonces el sector correspondiente se arma y defiende, cada cual a su árbol, el gobierno intenta conservar el bosque de ajuste corrigiendo local y mínimamente parte de ese árbol: “Está bien, lo vamos a abonar y a regar lo suficiente como para que siga en pie, pero al jardinero lo ponemos nosotros”. Entonces ante el riesgo de que el árbol muera, nosotros celebramos porque seguirá en pie, pero ya no cumplirá la función para la cual fue plantado. Es decir, nos están ganando porque a los jardineros los elegimos nosotros democráticamente y los recursos responden a un circuito económico solidario que genera la posibilidad de que alrededor de este árbol crezcan otras plantas y arbustos que refuerzan la vida del árbol y viceversa, nutriendo el jardín artístico cultural en todo el país. Alterando el adaggio podemos decir que “El bosque nos tapa cada uno de los árboles”, porque nos tienen a todos ocupados, cada cual defendiendo la vida de su arbolito, pero hay otros árboles que son sustanciales y que se encuentran en el corazón de los intereses de los empresarios cipayos que manejan nuestra economía, por ejemplo, el de las facultades delegadas al Presidente. ¡Ups!

Nuestro árbol

Creado con el impulso de la ley 24.800 se planta el Instituto Nacional del Teatro- INT-, en el año 1998 durante la presidencia de Carlos Saul Menem, traidor si los hay- a su partido y a sus votantes-, y neoliberal pragmático admirado por el presidente Milei. El INT fue creado para proteger y fomentar al Teatro Independiente bajo la dirección ejecutiva de Lito Cruz y un Consejo creado por concurso. A cargo de la Secretaría de Cultura de la Nación estaba el historiador y dramaturgo, Pacho O´Donnell, quien años antes había ocupado el mismo cargo en la Ciudad de Buenos Aires, designado por el gobierno radical de Raúl Alfonsín. La Ley Omnibus preveía la derogación de la Ley que le dio origen al INT, de modo que cortaban de cuajo a este árbol con casi 25 años de vida. Entre idas y vueltas nos proponen que siga con vida pero bajo la dirección de la nueva Secretaría de Cultura de la Nación a cargo del productor teatral Leonardo Cifelli, que absorberá las funciones del INT, para lograr una mejor eficiencia administrativa, según su criterio. El INT tiene autarquía administrativa pero no financiera ya que los fondos pasan por el ministerio de Economía y provienen de las tasas y multas ya existentes sin la creación de nuevos impuestos. El 95% provienen del ENACOM y el otro 5% a través de juego de azar recibido de la LOTBA y ningún gasto está solventado por el Tesoro Nacional.

Tengamos en cuenta que, luego de la “revisión”, también el FNA queda en pie pero proponen que los directores sean cargos ad- honorem, lo que nos da a pensar que lo mismo ocurra en el INT con los Consejeros de cada una de las regiones del país. Es oportuno traer a colación la declaración de Leo Cifelli en una nota que le hicieron en el diario Clarín el 8 de noviembre: “El Estado no tiene que perder plata. Tiene que salir hecho. Lo que el Estado no puede hacer es seguir poniendo. Hay que federalizar todo y ser federal significa recorrer el país.” El Arte y la Cultura como mercancía, es decir como gasto. “Invierto en este negocio para obtener una determinada ganancia”, que es lo que hizo siempre Leo Cifelli, como productor teatral. Pero la función del Estado no es hacer negocios, Leo, sino garantizar derechos, incluyendo y dando la posibilidad a todos y todas, las y los ciudadanos, de formarse y producir creativamente. Ni hablar de los ciudadanos que acceden a distintos bienes culturales. El Estado no gasta, el Estado siempre invierte y los resultados son mediatos como en la educación. Pero Leo piensa federalizar el arte con Jardineros que trabajen gratis. ¿Qué tul?

¡Último momento!

Mientras escribo estas líneas ingreso a la página del INT donde nos advierten que: “En relación con las diferentes versiones que surgieron en los medios de comunicación alentadas por las modificaciones que se enunciaron como beneficiosas para el sector teatral en los cambios al proyecto de Ley Omnibus, es necesario aclarar la confusión ocurrida puesto que es fuente de dispersión y debilitamiento de lo que entendemos imprescindible: la defensa irrestricta de la soberanía cultural.” Nos instan a toda la comunidad teatral a estar atentos “destacando que se persiste en la derogación de la Ley 24.800, que es la que permite la vida del organismo.” Es decir, nuestro árbol aún está en peligro.

Mucho con poco

Esta frase nos define a los artistas independientes que defendemos siempre la calidad de nuestras producciones con formación, creatividad y fundamentalmente organización. Además, un Estado presente que nos acompaña a través del INT, desde hace 25 años, con subsidios, becas, concursos, publicaciones, fiestas regionales y nacionales.

En el caso de los teatristas, tenemos instancias de formación gratuitas que el Estado ofrece como, por ejemplo, la Universidad Nacional de las Artes, la Escuela Metropolitana de Arte Dramático, el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón con las carreras relacionadas a la ópera. Estos espacios son desde su inicio hasta nuestros días, sustentados por el Estado Nacional o local. En Morón, contamos con la Escuela Provincial de Teatro de Morón, con unos treinta años de existencia, en donde hay formación en pedagogía teatral y actoral y la Escuela Municipal de Formación Actoral Pedro Escudero que creamos en el año 2004 – estamos cumpliendo veinte años en el mes de abril- cuando estuve a cargo de la Dirección de Arte y Cultura, bajo la intendencia de Martín Sabbatella. Entre las dos escuelas hay casi un millar de alumnos y podemos sumar a los 2.000 del Conservatorio Provincial Alberto Ginastera de Morón, a los 2.000 de la Escuela Municipal de Danzas de Morón, a la escuela Provincial de Estética, a los alumnos y alumnas de los 80 talleres municipales … en fin.

Ubú Rey

Estamos jugando al ritmo que nos impone este “Ubú Rey”, el dictador sanguinario y demagogo creado por Alfred Jarry, como divertimento escolar y que hizo tambalear al teatro de entonces, estrenada el 10 de diciembre de 1896. Le daremos pelea hasta derrotarlo y llevarlo al exilio, como le sucede finalmente al Padre Ubú y a su mujer. Podremos gritarle a la cara “¡Mierdra1 y que viva la Democracia, carajo!”

1¡Mierdra!” es la primera palabra que grita Papá Ubú.

En el Teatro Municipal de Morón Gregorio de Laferrére, estamos desde el comienzo de nuestra gestión (diciembre de 2019) empeñados en democratizar la actividad teatral, difundirla y darle apoyo integrando a los grupos y teatristas locales y sus producciones en nuestra programación. Un gobierno que se suma a la gran actividad teatral local y le imprime una dirección tendiente a incentivar la formación, el intercambio, la difusión y circulación de las producciones locales.

Este gobierno nacional no dialoga y nos define como enemigos. No asumimos este rol, nos constituimos en cambio en opositores y, desde esa posición, resistiremos, damos y daremos pelea.

¡NO AL DNU!

¡NO A LA LEY ÓMNIBUS!

¡NO A LA DEROGACIÓN DE LA LEY 24.8OO!

¡AQUÍ EN MORÓN ESTAMOS ALERTAS Y EN ACCIÓN!

Por c2002403

4 comentarios en «Tentativa incierta de entender el bosque»
  1. Excelente nota de Daniel, avalada por una experiencia y trayectoria transparentes y meritorias. En un todo de acuerdo, como no podía ser de otra forma.
    Luis Saez
    Autor teatral, narrador.

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