Tal como informáramos oportunamente, prosiguen y se intensifican los aprietes y las prohibiciones contra trabajadores y trabajadoras despedidos y en actividad, pertenecientes al mencionado nosocomio.
En esta ocasión, y una vez más, el accionar incluyó el impedimento a montar el kiosco solidario con el cual juntan fondos para trabajadores recientemente despedidos y para financiar su plan de lucha.
Tal como se muestra de manera elocuente en el video que nos acercaron integrantes que se desempeñan en el citado microemprendimiento, y que acompaña esta información, efectivos policiales se apersonaron para impedir que desarrollen tal actividad en el hall central del hospital, sin orden judicial que avale dicho accionar, de acuerdo a lo afirmado por los propios damnificados.
La lucha continúa. Trabajadores del Posadas prosiguen en estado de asamblea permanente, mientras las autoridades de la cartera sanitaria, en esperable y absoluta articulación con el Ejecutivo nacional, avanzan en su plan de desguace integral del sistema de salud público y gratuito, y acorde a actitudes explícitamente enmarcadas en las antípodas de la democracia, se niegan a cualquier otro diálogo que no implique acatar sus órdenes sin protestas.
Ese objetivo es tan alocado como de imposible concreción: Los trabajadores y las trabajadoras continuarán peleando por sus derechos, respaldados por cada vez mayor número de ciudadanos que conforman la comunidad vinculada a dicho establecimiento, y entre quienes reivindican la salud pública de excelencia y con salarios dignos para cada uno de los trabajadores que componen las distintas áreas que dan vida y desarrollo cotidiano a dicho servicio por y para nuestro pueblo.
