El pontífice también expresó: “Ayer al patriarca no lo dejaron entrar a Gaza como habían prometido. Y ayer fueron bombardeados niños. Esto es crueldad, esto no es guerra. Quiero decirlo porque toca el corazón”, afirmó.

Además, denunció el ataque aéreo israelí en Yabalia, en el norte de la Franja de Gaza, el viernes anterior, que provocó la muerte a 25 palestinos, entre los que se encontraban diez miembros de una misma familia, incluidos siete niños.

También el Comité sobre los Derechos del Niño había condenado hace poco, en los términos más enérgicos, los ataques Israel contra objetivos civiles en la Franja de Gaza.  “Más niños han muerto en esta guerra que mujeres y hombres. Eso es masivo”, dijo Ann Skelton, la presidenta del Comité. “Matar a civiles en esta escala es inaceptable bajo el derecho humanitario internacional y el derecho internacional de los derechos humanos. Los niños son siempre civiles”, añadió.

“No creo que hayamos visto antes una violación tan masiva como la que hemos visto en Gaza. Hay tres violaciones de las seis más graves que no queda duda de que Israel comete: matar y mutilar a niños, atacar hospitales y escuelas y denegar el acceso humanitario. Estas son violaciones extremadamente graves que no solemos ver”sostuvo Bragi Gudbrandsson, vicepresidente del Comité, a los periodistas.“La muerte indignante de niños es casi única en la historia. Este es un momento extremadamente oscuro en la historia”.

El comité de la ONU acusa al Ejército israelí de cometer violaciones “masivas” prácticamente sin precedentes.  En la Franja han muerto más de 16.756 niños, al menos un millón han sido desplazados, 21.000 están dados por desaparecidos, 20.000 han perdido a uno o ambos progenitores y 17.000 se encuentran solos o separados de sus familias.

Generalmente, el Papa se mantiene al margen de las contiendas globales, pero en referencia con este conflicto, recientemente había instado a la comunidad mundial a investigar un genocidio en Gaza.

En “La Esperanza nunca decepciona: peregrinos hacia un mundo mejor”, obra próxima a ser editada, Francisco escribió “Según algunos expertos, lo que está sucediendo en Gaza tiene características de genocidio”.

Desde el comienzo de la invasión de Gaza, cientos de cristianos palestinos se han agrupado en dos iglesias: San Porfirio y la Iglesia de la Sagrada Familia, una parroquia católica. Permanecieron en los santuarios a pesar de la campaña militar israelí que ha devastado gran parte de la ciudad.  Los cristianos gazatíes temen perder su presencia de 1.600 años en la Franja. Muchos ya se han ido, y otros muchos más esperan escapar del enclave tras haber sido testigos de meses de privación, pérdida y bombardeos.  Vivían relativamente en paz junto a la mayoría musulmana. Ahora, la agresión israelí está amenazando su existencia física.

El 19 de octubre, un ataque aéreo israelí bombardeó una estructura cercana a San Porfirio, que, como siempre, Israel afirmó era utilizada por Hamas. Quedaron destrozadas las instalaciones de una iglesia donde se refugiaban personas desplazadas. Así encontraron la muerte al menos 18 personas, la mayoría mujeres y niños. Ramez Souri, un cristiano en Gaza, dice que ese día, bajo el edificio colapsado, los rescatistas encontraron los cuerpos de sus tres hijos, de 14, 12 y 11 años. Desde entonces, ha estado viviendo en los terrenos de la iglesia.

En diciembre de 2023, disparos de francotiradores de las fuerzas terrestres israelíes, asesinaron a dos mujeres en la Iglesia de la Sagrada Familia. El Papa Francisco, mantiene contacto regularmente con esta iglesia. Pese a todo, los cristianos en Gaza se apoyan en su fe mientras la guerra avanza. Entre tantas muertes, sobresale la persistencia de la solidaridad comunitaria.  Reciben apoyo de iglesias de todo el mundo, que ayudan a sobrellevar el desplazamiento y el peso del hambre.

Los objetivos de los israelíes son limpiar Gaza de todos los palestinos de cualquier religión, y devolver allí los asentamientos judíos. Sergio Pikholtz, vicepresidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) había manifestado en enero de este año: “No hay civiles inocentes en Gaza, tal vez los niños de menos de cuatro años”.

Los cristianos de Gaza deberían ser apoyados y ayudados por líderes religiosos de todo el planeta. Es necesario para preservar y fortalecer la herencia cristiana en la región.  Se debe aumentar la presión internacional sobre Israel para detener el genocidio de la población palestina, que incluye a los cristianos.

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